Según el autor, no estamos dando pasos hacia la federalización de España, sino hacia una confederación asimétrica, reforzando al independentismo cuando peor lo tienen en las urnas, convirtiendo sus derrotas electorales en victorias políticas. Y, además, incrementando la polarización del país, el desconcierto en las filas socialistas, también por las formas y el enfrentamiento con una derecha trumpista, echada al monte.