Arantxa Calvera, gestora pública, recuerda a Anna Balletbò que, pese a doblarle la edad, mantuvo con ella una estrecha relación en los últimos años. Calvera se centra en la faceta menos reconocida, pero a la que dedicó más años, de Balletbò: su dedicación como empresaria. Un homenaje de una generación nacida en democracia a la generación que la hizo posible.