La minsitra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, interviene durante una sesión de control al Gobierno. | Alberto Ortega / Europa Press / ContactoPhoto
Mientras la inmigración marca la agenda política, la izquierda española aparece desdibujada, atrapada entre el discurso de la extrema derecha y la tendencia de otras izquierdas europeas a endurecer el discurso. A juicio de Zakariae Cheddadi, "para la izquierda resulta fundamental no temer hablar de ciertos temas, si no lo hace la izquierda, lo acabará haciendo la derecha y la extrema derecha, atrayendo a amplias capas sociales hacia un discurso público cada vez más etnicista y nativista".