Mark Rutte, ex primer ministro holandés y secretario general de la OTAN, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen. | Servicio audiovisual de la Comisión Europea
Con un nuevo Gobierno tomando las riendas en La Haya, Adriaan Schout, investigador del Instituto Clingendael, desmonta el optimismo federalista. Frente al repliegue de EE. UU. y a las amenazas de Trump, Schout advierte: la UE no es el único salvavidas. El futuro neerlandés no pasa por más eurobonos, sino por un pragmatismo de alianzas variables —como el eje Merz-Meloni—, donde la Unión sea un actor más, no el único.