Para Antonio Legaz, la relación de España con China ya no puede leerse solo en clave comercial. Detrás de las importaciones, los acuerdos agroalimentarios, el hidrógeno verde o los vehículos eléctricos, el analista de defensa y seguridad detecta "una estrategia que navega entre compromisos incompatibles" ante Pekín, Bruselas y Washington. Al mismo tiempo, el análisis se pregunta hasta dónde puede llegar Madrid como puente si Trump y Xi deciden reducir el margen de maniobra de los intermediarios.