La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se saluda con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. | Alberto Paredes / Europa Press
La visita de Claudia Sheinbaum a la IV Cumbre por la Defensa de la Democracia, en Barcelona, supuso un gesto diplomático de acercamiento con el Gobierno español, tras ocho años de 'rispidez' y de distanciamiento en la relación bilateral. "Además, el gesto supone un contrapeso en los bloques de poder geopolítico, pues coincidió con la visita de María Corina Machado —aliada incondicional de Donald Trump— a Madrid con los líderes del Partido Popular", escribe el periodista Mauricio Hdez. Cervantes, sobre un tema que supone una nueva etapa en las relaciones entre México y España.