La 'Staatsräson' (razón de Estado), que ha definido el apoyo de Alemania a Israel, se ha convertido en una excusa para el respaldo ciego al Gobierno de Netanyahu. Thorsten Benner, director del GPPi, argumenta que, siguiendo las recientes críticas de líderes como Friedrich Merz, es hora de abandonar esta fórmula anacrónica y abrir un debate con matices para fundamentar mejor la seguridad de Israel, la solución de dos Estados y la lucha contra el antisemitismo.