Las elecciones en Sajonia y Turingia de este domingo hacen muy pertinente este artículo. Los tres partidos de la coalición gobernante (socialdemócratas, verdes y liberales), junto al principal partido de la oposición, los conservadores de la CDU/CSU, han alcanzado un principio de acuerdo para modificar la Ley Fundamental elevando el rango de los elementos estructurales del Tribunal Constitucional. Es decir, cuestiones que hoy están reguladas en la ley que organiza el tribunal, y sobre las que se mantiene un consenso mayoritario, van a ser trasladadas a la Constitución, lo que, obviamente, dificultará su reforma en el futuro. En un repliegue defensivo, conscientes de su incapacidad política, los partidos confían en la Constitución y su tribunal como última barricada.