Martes, 28 de julio de 2026
ELECCIONES EN ALEMANIA

Alemania resiste a la ofensiva ultra

Hoy se cumplen tres años de la invasión rusa de Ucrania. Ayer, en las elecciones alemanas, el 80% de los votantes dijeron no a la derecha radical de la AfD. Ahora corresponderá a la CDU, el SPD y los verdes formar un Gobierno a la altura de la situación económica interna, así como de los retos que plantea el segundo mandato de Donald Trump. Un completo análisis de Adam Casals, experto en geoestrategia.

Adam Casals Adam Casals 24 de febrero de 2025
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Friedrich Merz en la noche electoral de la CDU en la Casa Konrad Adenauer.  | Bernd Elmenthaler / Zuma Press / ContactoPhoto
Friedrich Merz en la noche electoral de la CDU en la Casa Konrad Adenauer. | Bernd Elmenthaler / Zuma Press / ContactoPhoto
La mañana de las elecciones, Christian Zaschke, corresponsal del Süddeutsche Zeitung en Nueva York, publicaba un artículo en la página tres del periódico titulado Esto no es América. "En comparación con el invierno político glacial de los Estados Unidos […] y a pesar del oscuro estado de ánimo de los días anteriores a los comicios […], se percibe en Alemania como si la primavera ya hubiera llegado". La realidad meteorológica en latitudes centroeuropeas indica que eso no ocurrirá hasta entrado el mes de abril. Sin embargo, los resultados del domingo, motivados por una movilización masiva del electorado, —con un 84%, la mayor participación desde la reunificación alemana en los años noventa—, confirmarían los augurios de Zaschke.
 
 
Publicado en Múnich y de ámbito nacional, el SZ, más progresista y liberal que la Baviera que le rodea. Es uno de los tres rotativos más influyentes de Alemania. Hace noventa años, un periódico con el mismo nombre perteneció al imperio de la comunicación de Alfred Hugenberg, un magnate clave en la conquista del poder por parte de los nazis. El hoy olvidado Hugenberg contribuyó decisivamente al auge del populismo y a la radicalización de la Alemania de la época, así como a la obtención de los apoyos parlamentarios necesarios para que Adolf Hitler pudiera conquistar el poder en 1933, después de unas elecciones en las que no había llegado a la mayoría absoluta. Inmediatamente, en cincuenta y tres días, los nazis desmantelaron la democracia. Poco después, Hugenberg caería en desgracia y sus medios serían confiscados por la NSDAP (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán), que ya no le necesitaba.

"En la Alemania del Este, AfD superaba incluso el 34%, superando un 33% de connotaciones históricas muy problemáticas"
El domingo a las 18:00 cerraban los colegios electorales. Sobre las 18:45, un Olaf Scholz con cara de despedida se dirigía a los alemanes desde el Willy-Brandt-Haus, sede federal del SPD. El veterano partido había conseguido los peores resultados de la historia, siendo relegado a tercera fuerza por la Alternativa por Alemania (AfD), que subía un 10%, doblando los resultados de las elecciones anteriores. En la Alemania del Este, la formación de extrema derecha superaba incluso el 34%, superando un 33% de connotaciones históricas muy problemáticas.

El hasta ahora Canciller Scholz no dudó en reconocer su responsabilidad en la derrota y felicitó a los ganadores, con los que puede acabar formando Gobierno. También se mostró preocupado: "Luchamos por la democracia; el SPD, con su larga historia, lo hace como ningún otro partido en este país. Y por eso quiero dejarlo bien claro: el hecho de que un partido de extrema derecha como la AfD obtenga tales resultados electorales es algo a lo que no podemos resignarnos, de ninguna manera. Nunca lo voy a aceptar". Desde el hall del edificio, una prominente estatua de su antecesor, Willy Brandt, le contemplaba en silencio. Durante su juventud, Brandt tuvo que exiliarse en Escandinavia cuando Hitler llegó al poder. Uno de los grandes arquitectos de la socialdemocracia europea, Brandt fue, además de Canciller y premio Nobel de la Paz, decisivo en los apoyos europeos a la entonces embrionaria democracia española, y en las presiones a aquellos que hubieran estado satisfechos con un régimen con menos Estado de derecho y menos libertades.

En otro barrio de la capital, el líder verde, Robert Habeck, se quejaba del cambio de estrategia de Merz en plena campaña electoral. "Íbamos por el buen camino" hasta que la CDU votó con la AfD. 

"Personas cercanas al actual liderazgo de la CDU habían comentado en su momento su preferencia por un pacto de Gobierno con los Verdes. No será posible"
En efecto, y a pesar de las reiteradas declaraciones del líder de la CSU bávara, Markus Söder, en la dirección contraria, personas cercanas al actual liderazgo de la CDU me habían comentado en su momento su preferencia por un pacto de Gobierno con los Verdes "si entre los dos sumamos", y así poder prescindir del SPD. Finalmente, esa opción no será posible.

Terrorismo islamista, polarización y libertad de expresión

Desde Austria, el periódico Kurier ayudaba a entender por qué el líder conservador, Friedrich Merz, no dudó en plena campaña electoral en aceptar los votos de la AfD para una propuesta sobre política de inmigración, acabando con la doctrina de Angela Merkel al respecto, y cosechando incluso sus críticas. En un reportaje titulado El Islam radical es normalidad en Tiktok, el rotativo desplegaba una cronología de los atentados islamistas más importantes del último año. 

El 31 de mayo de 2024 en Mannheim, un afgano de veinticinco años mataba a un policía, que a su vez intentaba proteger a un político ultra. El 7 de agosto, la policía detenía a dos jóvenes islamistas de diecisiete y diecinueve años, que preparaban atentados en una serie de conciertos de Taylor Swift en Viena. El 23 de agosto, un sirio de veintiséis años mató con un cuchillo a tres personas en una fiesta popular en Solingen. El 5 de septiembre, un chico armado de dieciocho años y de origen bosnio, intentaba atentar contra el Consulado israelí en Múnich. El 20 de diciembre, un hombre de cincuenta años y de origen saudí atropelló con un coche de alquiler a una multitud en el mercado de Navidad de Magdeburgo, matando a seis personas e hiriendo a 299. Era médico, odiaba al Islam y simpatizaba con la ultraderecha. El 22 de enero de 2025, en Aschaffenburg, un afgano de veintiocho años hería de gravedad a un niño de dos años y a un hombre adulto en un parque público. El 13 de febrero, un afgano de veinticuatro años arrollaba con su coche una concentración de sindicalistas en Múnich, matando a una madre y a su hijo de dos años, e hiriendo a treinta y nueve personas. El 15 de febrero en Villach, un sirio de veintitrés años mató con un cuchillo a un joven de catorce, hiriendo de gravedad a cinco personas. Un repartidor de origen sirio de cuarenta y dos años, que se encontraba en la zona, atropelló con su vehículo al terrorista, facilitando su detención. El viernes antes de las elecciones, un sirio de diecinueve años hería de gravedad a un turista español en el monumento al holocausto en Berlín, para declarar después que quería "matar a judíos".

Otros atentados similares se han producido en países vecinos como Francia. Dichos casos están judicializados y deben ir acompañados del adjetivo presuntamente. La mayoría comparten un mismo patrón: varones que se radicalizan en pocos meses en redes sociales, y que a pesar de haberse beneficiado durante años del estado de bienestar del país democrático que les ha acogido, deciden desde el más profundo desprecio realizar actos violentos en espacios públicos, contra víctimas inocentes, incluidos niños, con el objetivo de causar el mayor daño e impacto mediático posibles. Algo que, a su vez, se magnifica en las mismas redes sociales, también por parte de aquellos que están indignados, así como los que piden el voto para las formaciones más contrarias a la inmigración.

En la pública ZDF, el cómico Jan Böhmermann invitaba en su programa al experto en microtargeting Simon Kruschinski, para afirmar que "los algoritmos de Meta favorecen determinados contenidos". De todos los partidos, los Verdes consiguieron, en comicios anteriores, el menor impacto en relación con el dinero invertido. El mayor impacto se lo llevó la AfD. "Su publicidad fue seis veces más efectiva en costes que la de los Verdes". El canal francoalemán Arte intentaba explicar "cómo Elon Musk se mete en la campaña electoral". Según el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), "la AfD gana enormemente en audiencia en la plataforma X, algo que empezó con el apoyo abierto de Musk a la formación. Ello arroja la pregunta sobre cuándo un apoyo se convierte en manipulación". Días antes, refiriéndose al magnate americano de origen surafricano, el líder de la CDU, Friedrich Merz, había anunciado en una entrevista al Wall Street Journal que "lo que ha sucedido en esta campaña no puede quedar sin respuesta". El futuro canciller no quiso ir más lejos. 

Por primera vez en mucho tiempo, la polarización de la campaña electoral se trasladaba a las calles. La izquierda utilizaba el voto conjunto de CDU/CSU y AfD en el Bundestag para movilizar a centenares de miles de personas en las principales capitales alemanas. Mientras avanzaba la campaña, a las protestas se añadía la estupefacción por determinados cambios de gobernanza en el otro lado del Atlántico. 

"El discurso del vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, insistió en el problema europeo con determinada inmigración, mientras trasladaba el debate a los límites en la libertad de expresión"
El discurso del vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, insistió en el problema europeo con determinada inmigración, mientras trasladaba el debate a los límites en la libertad de expresión. Alemania es ese país en el que el Estado libre de Baviera ostentaba los derechos de Mein Kampf, el infame manifiesto escrito por Hitler, para evitar su publicación. Por razones históricas, en Alemania y Austria, los delitos relacionados con el odio tienen una tipificación mucho más estricta que en otras democracias occidentales. De ello se habló en el último show de Markus Lanz antes de las elecciones. Los límites a la libertad de expresión se habían abordado en el pasado en el programa. Por ejemplo, cuando en verano de 2024 se organizó una manifestación islamista en Hamburgo, con pancartas que declaraban que "el califato es la solución" (para Alemania).

Es la economía y la geopolítica

Der Spiegel titulaba "Traicionados" en la portada de su última edición antes de las elecciones. "Primero Zelenski, ¿después nosotros? La retirada radical de los Estados Unidos respecto de sus aliados". Si la guerra de Ucrania trastocó por completo los planes de legislatura de Scholz, el retorno de Donald Trump fue probablemente el colofón al matrimonio de conveniencia entre socialdemócratas, verdes y liberales, que estos últimos decidieron hacer saltar por la borda (el electorado les castigaría por ello, y el FDP perdía la representación parlamentaria). 

"Alemania sigue en recesión, con una caída del PIB del 0,2% en 2024"
La economía alemana ya estaba en una situación delicada, a la que ahora se añaden nuevas incertidumbres. Alemania sigue en recesión, con una caída del PIB del 0,2% en 2024. Algunas industrias, como la del automóvil, están en horas bajas y afrontan serios problemas de competitividad. A las malas noticias de Volkswagen en los últimos meses, hay que añadirle el reciente anuncio de Mercedes Benz, que presentaba una caída de ganancias del 31%, influida por los malos resultados en China. Siguen la ola de concursos e insolvencias entre las pymes, mientras algunos costes, como el energético, son demasiado altos. Desde 2021, el precio del gas ha subido un 81,6%. En el cara a cara televisado con Scholz, Merz criticó el apagón de las últimas centrales nucleares que quedaban operativas en el país. En el FAZ, Berthold Kohler afirmaba que la coalición había dejado a Alemania "en una situación peor de la que se la había encontrado". Más allá de las dificultades añadidas "gracias a Putin", la economía necesitaba "ser liberada de la sobrerregulación y el exceso de burocracia", y asimismo, la "digitalización necesitaba un mayor impulso". 

A todo ello se le añaden las profundas incertidumbres que brinda la situación geopolítica actual. Estados Unidos podría abandonar progresivamente a Europa y a la OTAN; imponer aranceles que dañen profundamente a la economía de los países de la UE, o sencillamente imponer una colaboración supeditada a la aceptación de valores y métodos de gobernanza que sean inaceptables para la centralidad y la mayoría de las sociedades europeas. Con el efecto que ello pueda tener en aquellas corporaciones que operen en los distintos mercados, influidos por normas antagónicas entre ellos. The Economist titulaba "El fin del principio", en un artículo en el que advertía que "es pavorosamente plausible que Donald Trump se cargue el comercio global", algo vital para la economía de un país exportador como Alemania

"Será necesario esforzarse más", añadía Kohler. "En el apoyo a Ucrania, en el desarrollo de las propias capacidades de defensa", así como "en la organización de una respuesta europea que evite acabar en una pinza" entre Trump y Putin. "Fortalecer Europa, su unión, y movilizarla" solo puede funcionar "de la mano de Francia". La relación bilateral entre ambos países no fue la mejor posible en tiempos de Scholz. 

"La madrugada de los comicios germanos, el magnate Elon Musk entraba en la política de otro país: España"
El
Financial Times era optimista: "Alemania tiene una oportunidad para renacer". "Los ganadores de las elecciones tienen que solventar las amenazas en seguridad, democracia, y en la economía". Siempre y cuando las conversaciones entre los partidos moderados se mantengan, "sin abrir puertas a la extrema derecha". Desde Austria y de la mano del pragmatismo, el sábado se abría una puerta a la esperanza. Las confederaciones industriales del país alpino se habían dado cuenta de los costes que tendría para la economía un Gobierno liderado por la extrema derecha del FPÖ. Poco después, conservadores, socialdemócratas y liberales anunciaron haber encontrado el consenso que parecía imposible meses atrás, y así poder formar un gobierno moderado y europeísta. Alemania debe encontrar también sus consensos, para que contribuyan después a fortalecer Europa. En Frankfurt, Kohler lo resumiría así: "nos encontramos en una nueva Guerra Fría. Esta vez sin los Estados Unidos de nuestro lado".

Entretanto, la madrugada de los comicios germanos, el magnate Elon Musk entraba en la política de otro país. En la red social de su propiedad, publicaba: "Vox ganará las próximas elecciones". Con tantas noticias, fue el primer 23 de febrero en muchos años en el que apenas nos acordamos de un vetusto intento de golpe de Estado. 
Adam Casals
Adam Casals
Experto en geoestrategia y asesor en relaciones internacionales
CEO de Casals' Company. Fue delegado de la Generalitat de Catalunya en Austria y Europa Central. Ha publicado recientemente en 'Vozpopuli', 'El Confidencial', 'La Vanguardia', 'ABC', 'Crónica Global/El Español', 'Medium', 'Ara', 'Blockchain Economía', 'Círculo de Economía y El Món de Demà' y 'Política & Prosa' en España, con 'The European' en Alemania, 'Die Presse' en Austria, 'Delo' en Eslovenia y 'Limes, Rivista Italiana di Geopolitica'. Colabora con la 'Cadena SER'.
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