Martes, 28 de julio de 2026
ANÁLISIS

Von Der Leyen apuesta por María José Català frente a Mazón

La semana pasada hasta tres comisarios recibieron a la alcaldesa de València, María José Catalá. Idafe Martín, corresponsal en Bruselas, explica por qué el Partido Popular Europeo apuesta por la "rival interna de Carlos Mazón" a pocos meses del cónclave europeo de los populares en la ciudad.

Idafe Martín Idafe Martín 22 de enero de 2025
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El pasado fin de semana los líderes europeos del Partido Popular Europeo se reunieron en Berlín. | European People's Party / epp.com
El pasado fin de semana los líderes europeos del Partido Popular Europeo se reunieron en Berlín. | European People's Party / epp.com
La DANA que reventó sobre las tierras valencianas lleva una factura de más de 200 muertos y al menos 17.000 millones de euros. Pero ni algo así ha merecido hasta ahora una visita de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Ni siquiera de algún comisario raso. Esa decisión, que es deliberada, choca con la reacción ante las inundaciones alemanas y belgas de 2021, que dejaron más de 50.000 millones de euros en daños (según datos de la Comisión Europea) y decenas de víctimas mortales. Entonces, la presidenta Von der Leyen acudió rauda a visitar las zonas afectadas. De los veintisiete comisarios europeos, incluyendo a la alemana, catorce son del Partido Popular Europeo. Pero ninguno ha tenido tiempo de echar una mano política a sus socios españoles.

"Casi tres meses después, Von der Leyen no ha tenido un día para pasar por València"
Un mes antes de la tragedia en València, también hubo inundaciones con decenas de muertos en Polonia y otros países de Europa central. Von der Leyen corrió inmediatamente a la región con 10.000 millones de euros. Casi tres meses después no ha tenido un día para pasar por València. Si ni siquiera Alberto Núñez-Feijóo se dejó ver con Carlos Mazón cuando visitó la zona afectada, ¿por qué deben hacerlo los comisarios?


La decisión, cuentan fuentes diplomáticas en Bruselas, ha sido meditada. Las autoridades europeas no quieren retratarse junto a Carlos Mazón, a quien tampoco tienen ninguna intención de recibir en los organismos comunitarios. El presidente valenciano es un cadáver político junto a quien no quiere aparecer en ningún cargo europeo. 

"El presidente valenciano es un cadáver político junto a quien no quiere aparecer en ningún cargo europeo"
La Comisión Europea no da puntada sin hilo. Por eso, la semana pasada hasta tres comisarios (el italiano Raffaele Fitto, el holandés Wopke Hoekstra y la finlandesa Henna Virkkunen) recibieron a la alcaldesa de València, María José Catalá, protegida del eurodiputado popular Esteban González Pons y rival interna de Carlos Mazón. También fue recibida por la presidenta del Parlamento Europeo, la también popular Roberta Metsola. Sin levantar la voz, la posición europea ha quedado clara. Quien quiera entender que entienda. Catalá sí. Mazón no.


Bruselas tampoco olvida los idus de noviembre. Aquella semana en la que el Partido Popular, con la ayuda circunstancial del líder popular europeo Manfred Weber, puso en riesgo la ratificación del nuevo Colegio de Comisarios, el segundo de Von der Leyen. Intentaron cargarse el nombramiento de Teresa Ribera, de facto número dos de la Comisión Europea, para tapar el escándalo de la desaparición durante horas de Carlos Mazón y el caos con el que reaccionó la Generalitat Valenciana ante la DANA. Y, aunque en Bruselas nunca estuvo en duda el nombramiento de Ribera, nadie olvida que los populares españoles pusieron por delante la cabeza de un líder regional políticamente chamuscado que la estabilidad de las instituciones europeas y el segundo mandato de Von der Leyen, de su familia política. Génova debe ir asimilando que Von der Leyen no paga a traidores.

La situación política valenciana tiene una variante que afecta de lleno al Partido Popular Europeo e incluso a Von der Leyen. Los populares europeos deben organizar un gran congreso el próximo mes de mayo en la capital del Turia. Los populares españoles llevan meses trabajando en un cónclave que debía ser un espaldarazo al liderazgo de Núñez-Feijóo, justo cuando lleve tres meses en su cargo el nuevo secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, amigo personal de José María Aznar y potencial aliado del ala más a la derecha del Partido Popular, la que podría intentar mover la silla a Núñez-Feijóo.

"Un congreso debe dar una imagen de éxito, no la imagen de cientos de eurodiputados, comisarios y ministros encerrados con un hombre con el que no quieren verse y rodeados por manifestantes"
Los populares europeos se preguntan sobre la conveniencia de participar en un congreso político que podría ser el objetivo del enfado de la ciudadanía valenciana, como se ha demostrado ya en varias manifestaciones a las que han asistido decenas de miles de personas. Ante esa situación, Génova ha empezado a difundir entre periodistas afines el argumento de que el problema sería la seguridad de ese congreso si se produjeran esas manifestaciones. 


Se trata de preparar el terreno para mover el congreso a otra ciudad española, más amable con el PP. Matarían dos pájaros de un tiro: evitarían las protestas y evitarían la foto con Mazón, un apestado político. Un congreso debe ser una reunión que dé una imagen positiva, de éxito, no la imagen de cientos de eurodiputados, comisarios y ministros encerrados con un hombre con el que no quieren verse y rodeados por manifestantes.

La reacción del PP

Este viernes y sábado pasados se reunieron en Berlín los altos cargos del Partido Popular Europeo con los gobernantes de su formación en ejercicio o en la oposición. Acudió Weber, Von der Leyen, Núñez-Feijóo y, sobre todo, Friedrich Merz —con toda probabilidad, el próximo líder alemán—. Los populares españoles consiguieron que en una nota de prensa de esa reunión se dijera que en Europa preocupa la situación del Estado de derecho en España como si fuera Hungría. Es falso que preocupe, porque si así fuera, aparecería en los informes anuales sobre el Estado de derecho que realiza la Comisión Europea.


Se acabó eso de pactar con la ultraderecha, algo que el Partido Popular español tiene normalizado, pero que la CDU alemana rechaza de plano
Weber cede a las iniciativas del Partido Popular porque sabe que necesita a los populares españoles para revalidar su cargo en el congreso de mayo. Si los españoles se ponen en contra y se unen a familias políticas conservadoras que le están moviendo la silla, como la holandesa, algunas escandinavas o la griega, su posición pendería de un hilo. Weber sabe también que la llegada al poder de Merz, probablemente en coalición con los socialdemócratas, le atará las manos en Bruselas. Se acabó eso de pactar con la ultraderecha, algo que el Partido Popular español tiene normalizado, pero que la CDU alemana rechaza de plano.
Idafe Martín
Idafe Martín
Corresponsal en Bruselas
Corresponsal europeo de 'Clarín' y colaborador para otros medios. Columnista en 'El País' y en la Cadena SER. Responsable de la versión española de 'La Matinal Europea'.
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