Los gobiernos europeos han respondido al aumento del coste de vida con límites de precios, rebajas fiscales o acuerdos con supermercados, pero "la cuestión no es cómo limitar los precios, sino cómo garantizar el acceso", sostiene Carolina Alves, profesora asociada de Economía en el Instituto para la Innovación y el Interés Público del University College de Londres. En este análisis de 'Project Syndicate' que 'Agenda Pública' publica en exclusiva en España, Alves defiende que la crisis de asequibilidad no puede resolverse solo en el punto de venta y reclama actuar sobre ingresos, vivienda, servicios básicos y sistemas de abastecimiento para abordar sus causas estructurales.