El corredor mediterráneo entre Almería y Alicante se ha convertido en
un feudo de la derecha en España. Mientras Almería y Murcia son dos plazas donde Vox muestra una gran fortaleza, un poco más al norte,
Alicante es el bastión del PP en la Comunitat Valenciana.
En la capital alicantina, en lo que va de siglo,
el PSOE solo ha gobernado tres años, entre 2015 y 2018, y no pudo completar el mandato al dimitir el alcalde, Gabriel Echávarri, al ser imputado por prevaricación. En el pleno que tenía que designar a la nueva alcaldesa socialista,
una concejal de Guanyar Alacant rompió la disciplina de voto y, en consecuencia, le entregó la alcaldía al PP (que había sido la lista más votada).
Luis Barcala recibió la vara de alcalde y en mayo de 2027, cuando se presente para revalidar el cargo, llevará nueve años en el puesto.
El mandato en Alicante ha estado marcado por el escándalo de las adjudicaciones de viviendas protegidas en Les Naus.
El proceso fraudulento de adjudicación de una parte de las 140 viviendas de la promoción pública a amigos y familiares de cargos del PP y de funcionarios municipales llevó a
la dimisión de la concejala de Urbanismo, Rocío Gómez, e incluso se ha creado una comisión de investigación en Les Corts Valencianes.
"El mandato en Alicante ha estado marcado por el escándalo de las adjudicaciones de viviendas protegidas en Les Naus"
A menos de once meses de las elecciones,
el PP ya ha ratificado a Barcala como candidato a la reelección, mientras el PSPV, dirigido por una gestora local, se debate entre la actual portavoz municipal, Ana Barceló, y el diputado autonómico y portavoz de la gestora, José Díaz.
La debilidad orgánica de los socialistas no les ha permitido capitalizar la corrupción del PP en la adjudicación de viviendas.
El tercer partido en el pleno y bisagra para la elección de Barcala, Vox, aún no ha ratificado a su candidato. La actual portavoz municipal, Carmen Robledillo, está a la espera de ser entronada al igual que el resto de los candidatos de Vox en las capitales de provincia de toda España. En todo caso, todo apunta a que los concejales que obtenga el partido de Abascal volverán a ser decisivos para la investidura. E incluso podrían llegar a
compensar el desgaste del PP fruto del escándalo de Les Naus.
Tampoco ha dado luz verde a su candidato Compromís.
El cuarto grupo del pleno, con dos concejales, es una coalición formada por Iniciativa, Més y Els Verds y, por ahora, solo Iniciativa, el partido del actual portavoz, Rafa Mas, ha ratificado a su candidato. En todo caso, Compromís, una formación al alza en València a costa del PSPV, tiene en Alicante
su territorio más débil.
Finalmente, Esquerra Unida, con un único concejal,
sí ha confirmado a Manolo Copé, su actual regidor, como candidato a la alcaldía.
"Todo apunta a que los concejales que obtenga el partido de Abascal volverán a ser decisivos para la investidura"
La actual mayoría de la derecha es de dieciocho concejales, tres por encima de la mayoría requerida, así que nada hace presagiar un cambio de color en el gobierno municipal, que deberá seguir afrontando temas candentes como el turismo y su impacto en la vida cotidiana, la falta de vivienda, la integración del puerto en la ciudad y el crecimiento de Alicante.
PP y Vox lograron en las últimas municipales el 55% de los votos y, si se añade el resultado de Ciudadanos, se acercan al 60%. Con esos datos, el reto de la izquierda de lograr la alcaldía
parece muy lejano.
Formalmente,
el objetivo de Barcala es lograr el 15.º concejal que le dé la mayoría absoluta. Su argumento para defender esa posibilidad es que en 2023 Ciudadanos logró un nada desdeñable 3,2% que no fue suficiente para acceder al pleno, pero que supuso un resultado notable.
El PSPV, que en 2023 perdió un concejal, espera haber tocado suelo y poner las bases para una remontada, que todo indica que deberá esperar a 2031.