¿Qué significa que un país progrese si crece la economía, pero empeoran la desigualdad, la calidad del empleo o el entorno natural? La economista y experta en tendencias globales Sara Baliña sostiene que medir el bienestar exige ir más allá del PIB y observar las condiciones materiales, la salud, el tiempo, los vínculos sociales y las perspectivas futuras. España dispone de referencias internacionales y de algunas iniciativas prometedoras, pero debe dar un paso más para convertirlas en herramientas estables para gobernar y presupuestar mejor.