Martes, 28 de julio de 2026
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Los Presupuestos fijan la narrativa al adelanto electoral

La periodista económica Belén Carreño traza el calendario de unos Presupuestos con escasas opciones de salir adelante, pero con una utilidad política evidente: ordenar el final de la legislatura, marcar agenda durante el otoño y convertir la derrota parlamentaria en argumento para un adelanto electoral. "Aunque el Gobierno de coalición tiene a su favor el tremendo resorte mediático que supone estar en el poder, juegan en su contra los nueve años como incumbentes", escribe.

Belén Carreño Bravo Belén Carreño Bravo 15 de junio de 2026
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo. | Marta Fernández / Europa Press
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo. | Marta Fernández / Europa Press
La maquinaria presupuestaria, no muy engrasada, ha comenzado a funcionar. El Ejecutivo ha mandatado a los ministerios para que comiencen a remitir sus necesidades para 2027; el vicepresidente de Economía ha anunciado que el próximo 23 de junio presentará el cuadro macroeconómico —condición necesaria para la presentación de las cuentas públicas—, y Hacienda debe rematar los objetivos de déficit con las comunidades autónomas para presentar la senda de sostenibilidad fiscal y el techo de gasto.

Las posibilidades de que se aprueben los Presupuestos son ínfimas. Pero la necesidad de encajar su elaboración con el desmoronamiento del PSOE es perentoria. El calendario presupuestario dará la argumentación digna que busca el presidente del Gobierno para adelantar elecciones sin que la causa objetiva sea el goteo de casos judiciales. Y permite al principal partido de Gobierno, pero también a sus socios de coalición, tener todo el aparato del Estado para promocionar sus anuncios presupuestarios de cara a 2027 como un auténtico programa electoral.

Los hitos son los siguientes: Carlos Cuerpo presenta en junio el cuadro macroeconómico que delimita las costuras para elaborar Presupuestos, y ya da una señal de intencionalidad y proactividad por parte del Ejecutivo. Hacienda debe presentar el techo de gasto y los objetivos de deuda pública y déficit, el corsé que debe ser avalado por el Parlamento. En ejercicios anteriores, Gobierno y Congreso entraron en bucle con la aprobación legal de esta senda como paso previo a la aprobación del proyecto de Presupuestos. Pero ahora han encontrado respaldo legal en la interpretación jurídica de la Abogacía del Estado de que, si el Congreso no aprueba unos objetivos de déficit, los enviados a Bruselas son suficientes para continuar el trámite presupuestario.

"El calendario permite al principal partido del Gobierno y sus socios tener todo el aparato del Estado para promocionar sus anuncios presupuestarios como programa electoral"
Estos dos pasos se darían durante el verano, como contrapeso a la sucesión de noticias judiciales a las que se enfrentará el PSOE, y que solo encontrarán un bálsamo real en los resultados de la selección española en el Mundial de fútbol. Campeones o derrotados, el curso comenzará en septiembre con los diferentes anuncios presupuestarios, auténtico escaparate para las diferentes formaciones políticas.

Según las fuentes consultadas, el partido minoritario del Gobierno (y sus diferentes almas) ya tiene muy avanzadas propuestas para las cuentas públicas de 2027. El trabajo se ha realizado no tanto con la previsión de un acuerdo parlamentario, para el que Junts es imprescindible, sino como programa político para las elecciones de 2027. Esto empujará la ambición y la espectacularidad de las iniciativas que se propongan, lo que a su vez alejará mucho más la ya escasa posibilidad de su aprobación.

Así las cosas, el Ejecutivo puede llegar a cumplir el marco que dice que el proyecto de cuentas públicas debe estar aprobado en Consejo de Ministros antes de que termine el mes de septiembre. En la actual legislatura no se ha logrado cumplir este hito, que aboca ya a la presentación de las cuentas en el Congreso y, por lo tanto, a la inevitable derrota. Pero en esta ocasión, la derrota es la mejor salida política, como sucedió en el adelanto electoral de 2019. El presidente se carga de legitimidad para adelantar unos meses las elecciones, ante el rechazo de la Cámara a sacar adelante unas cuentas expansivas y seguramente trufadas de medidas electorales.

Si el proyecto de Presupuestos llega al Congreso, se tramita por vía de urgencia para que esté listo para entrar en vigor el 1 de enero. Eso permite que ya a finales de noviembre o principios de diciembre el presidente se pueda rendir a la evidencia y activar la maquinaria electoral para unas elecciones anticipadas en febrero o principios de marzo.

Esto en cuanto a la narrativa que dibuja el camino de salida con mayor dignidad política. Pero ¿y cómo será el contenido de este protoprograma electoral?

Las fuentes consultadas destacan la vivienda y las infraestructuras como las áreas que, desde los presupuestos aprobados en 2023, se han quedado más desactualizadas. La vivienda es la más obvia, porque, aunque la normativa ha permitido dar respaldo económico al Plan Estatal de Vivienda presentado por la ministra Isabel Rodríguez en abril, sigue siendo el tema caliente que más atención roba a la opinión pública.

El apagón de 2025 y los sucesivos desastres ferroviarios han puesto sobre la mesa la necesidad acuciante de mejorar el mantenimiento y adecuar las infraestructuras a las nuevas necesidades de la población y el tejido productivo. La inversión productiva está más centralizada y depende más del Gobierno que la vivienda, lo que anticipa que se llevará el grueso de las propuestas.

"Las fuentes consultadas destacan la vivienda y las infraestructuras como las áreas que, desde los presupuestos aprobados en 2023, se han quedado más desactualizadas"
LOtra misión que tendrán los Presupuestos de 2027 será la de tapar los agujeros que deja el final del plan de recuperación europeo, Next Generation. Los departamentos más favorecidos por estos fondos, como Transición Ecológica, Transformación Digital e Industria, tendrán una merma de recursos muy importante tras la desaparición de estos programas. Aunque la intención del Gobierno es seguir canalizando la inversión productiva mediante el fondo administrado por el ICO España Crece, estos ministerios necesitarán un refuerzo presupuestario para continuar con parte de la actividad que han desarrollado con sustento europeo. Los partidos de Gobierno quieren seguir aumentando el peso de las renovables en el mix energético, amparados por los buenos resultados de estas políticas en la actual crisis energética, así que esa línea de actuación también tendrá un espacio importante en las cuentas públicas.

La ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, anunció a finales de abril una estrategia de deep tech que pretende amortiguar el final de los fondos Next Generation dando un marco al impulso de iniciativas tecnológicas hasta 2030. Pero en el actual contexto de defensa de la soberanía estratégica y la amenaza que suponen para Europa las restricciones para el uso de la IA de origen estadounidense, es de esperar el anuncio de nuevas medidas sobre desarrollo de modelos de lenguaje (que tendrá cobertura a nivel continental).

El Ministerio de Defensa no ha necesitado presupuestos para regar al sector con miles de millones de euros en licitaciones públicas, pero el proyecto de ley es el desarrollo propicio para formalizar y apuntalar estas políticas que ya se puede anticipar que crearán fricción interna entre los socios.

"El proyecto de ley es el desarrollo propicio para formalizar y apuntalar estas políticas que ya se puede anticipar que crearán fricción interna entre los socios"
Cabe también esperar alguna medida del Ministerio de Hacienda, como la actualización de las tarifas del IRPF con la inflación o algún otro movimiento de calado en figuras tributarias. La anterior ministra de Hacienda, María Jesús Montero, fue especialmente conservadora e inmovilista, así como muy celosa del cumplimiento de las reglas de gasto y del corsé fiscal de Bruselas. Pero el nuevo ministro, Arcadi España, tiene margen de sobra para proponer rebajas fiscales, si es que se les encuentra el encaje progresista. El Libro Blanco de la reforma presupuestaria de los expertos está intacto, pero cuesta imaginar que en un momento de polarización extrema se proponga una subida de la fiscalidad medioambiental tan urgente en España.

Pese a que la sanidad y la educación son dos factores electorales críticos, el Gobierno central tiene menos margen para incidir sobre ellos desde Madrid. Las comunidades autónomas sí han seguido teniendo presupuestos durante estos años, y han tomado las decisiones de gasto que han considerado oportunas. El incremento de las listas de espera en sanidad o la situación de abandono que denuncian los profesores en varios territorios es fruto de la voluntad política de los líderes territoriales. Con todo, es casi imposible que el aparato electoral de los partidos se prive de hacer anuncios en estas áreas, tirando de creatividad.

Aunque el Gobierno de coalición tiene a su favor el tremendo resorte mediático que supone estar en el poder para amplificar el anuncio de sus medidas, juegan en su contra los nueve años como incumbentes. Como se lamentan muchas de las fuentes consultadas, es mucho más sencillo hacer un programa político desde la oposición, donde la ciudadanía no se pregunta: "¿Por qué no lo hicieron antes?".
Belén Carreño Bravo
Belén Carreño Bravo
Periodista económica
Es autora de la 'newsletter' semanal 'Inteligencia Económica' en 'El País', analista en televisión, conferenciante y docente. Durante casi siete años fue corresponsal sénior de la agencia Reuters en España. Antes formó parte del equipo fundador de 'elDiario.es', donde ejerció como redactora jefa de Economía.
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