La figura de Pedro Sánchez guarda un fascinante interés, independientemente de cómo se juzgue o valore sus políticas, o de lo que se piense sobre su persona. | Dirk Waem / Belga / Europa Press / ContactoPhoto
En sus disquisiciones sobre Mirabeau, Ortega y Gasset recomendó "no acusar de inmoralidad al gran político. Digamos que le falta escrupulosidad. Pero un hombre escrupuloso no puede ser un hombre de acción". Décadas después, Tony Blair considera que "en la oposición importa lo que digas. En el Gobierno, importa lo que hagas". El británico otorga una especial importancia a lo que llama el Centro, que aquí sería el aparato de la Presidencia del Gobierno, especialmente el Gabinete.