Su ambición fue la de "dejar de ser diferentes, superar el eslogan de Fraga y homologarse a los europeos". Recordando estas palabras, el investigador en el Real Instituto Elcano Ignacio Molina despide al diplomático y político Carlos Westendorp. Para él, fue una persona clave en los primeros años de España en la Unión Europea y ayudó a que el país fuese una parte plenamente integrada y respetada del entramado comunitario.