Martes, 28 de julio de 2026
BALANCE DE PARTIDO

¿Resistir en Moncloa o convocar elecciones ya?

Ante la parálisis legislativa y presupuestaria, el exdiputado socialista Odón Elorza cree que "las elecciones no pueden esperar, y menos si el presidente confía en poder ganarlas". Admite que la corrupción no contribuye a "fortalecer la democracia" y que el "y tú más" es inútil.

Odón Elorza Odón Elorza 3 de diciembre de 2025
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la sesión de control del pasado 26 de noviembre. | Pool Moncloa
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la sesión de control del pasado 26 de noviembre. | Pool Moncloa
Los últimos acontecimientos relacionados con los casos de corrupción que involucran a Ábalos, Koldo y Cerdán, junto con su escalonada entrada en prisión —y salida, en el caso de este último—, resultan de difícil digestión para la ciudadanía que cree en los valores de la democracia y no quiere que España caiga en manos de ayusistas y ultras. La marea que avanza por Occidente, teniendo por líder a Trump y como poder supremo a los gigantes tecnológicos, ha llegado a las puertas del Congreso y estaría en condiciones de ocupar la mayoría absoluta de los escaños.

"Esta situación me indigna, pero no me impide reflexionar sobre qué debemos hacer para no debilitarnos más y para frenar en lo posible esa marea"
Esta situación me indigna, pero no me impide reflexionar sobre qué debemos hacer para no debilitarnos más y para frenar en lo posible esa marea, sin dejar de reconocer que asistimos a un cambio de ciclo, con un adelgazamiento del sistema democrático y de lo público. Me resulta estúpido e inútil recurrir al "y tú más" como respuesta al acoso de esa derecha de discursos reaccionarios con los que, por cierto, se quieren cargar el Estado de derechos sociales y privatizar la política.


Ya conocemos su historial de corrupción y los comportamientos nada ejemplares de Feijóo, Aznar, Ayuso, Rato, Rajoy… o Mazón. Pero entraba dentro de lo previsto, pues carecen de ética política y nunca hicieron gala de valores como la honestidad ni se plantearon la defensa de las bases sobre las que se asienta un Estado de derecho. Pienso en la separación de poderes, con la independencia del poder judicial y la primacía del Congreso, en el control sobre los gobiernos o en la protección real de los derechos fundamentales.

El papel del PSOE en la actual legislatura 

La ciudadanía esperaba otra cosa del PSOE. ¿Una asunción de responsabilidades? Por eso me duele tanto que el presidente no haya hecho un ejercicio de reflexión sobre el hastío de la sociedad ante el sectarismo partidista, la permanente confrontación política y los casos de corrupción que salpican a Ferraz y a Moncloa. No comparto que, ante lo que significaría la vuelta de la derechona, se justifique que debemos seguir en la Moncloa a toda costa, ya sin una mayoría de apoyo y sin presupuestos, solo para cerrarles el paso. En este escenario, analizado en términos de legitimidad democrática, las elecciones no pueden esperar y menos aún si el presidente confía en poder ganarlas. ¿O no?

Dije cerrarles el paso. Me pregunto por cuánto tiempo y con qué nivel de desgaste y descrédito acudiremos a unas elecciones generales. Me pregunto qué pasará si no calculamos cómo recuperar instituciones locales y autonómicas para estar en mejores condiciones de afrontar un fin de ciclo político. Para ello hay que distanciar los procesos electorales e imaginar escenarios.

En 2018 planteamos la moción de censura contra M. Rajoy, como reflejaba la intervención en el pleno de Ábalos: con ilusión renovada, propósito de enmienda e ideas de regeneración. En noviembre de 2023 logramos el apoyo de Junts a la investidura de Pedro Sánchez tras cesiones políticas impensables semanas antes. Tuvimos que tragar mucho y celebrar reuniones en Ginebra entre Puigdemont y Cerdán que nos pusieron un nudo en la garganta.

"Tras no presentar la cuestión de confianza, perdimos la oportunidad de promover un revulsivo y mostrar un gesto ético sanador"
Recientemente, perdimos la oportunidad de promover un revulsivo y mostrar un gesto ético sanador de los vicios de la vida política. Se trataba de la posible presentación por el presidente de una cuestión de confianza tras la pérdida de la mayoría parlamentaria en el Congreso y los escándalos de corrupción en el PSOE. Pero Moncloa hizo como el avestruz y consideró que lo mejor era resistir en fuerte apache y no arriesgarse a perder. El miedo a la democracia hace que nuestro caminar se haya vuelto más agónico y agotador.


En estos ocho años de gobiernos progresistas hemos conseguido indudables conquistas sociales y avances legislativos. Se ha gestionado en situaciones de alarma y de gravedad para la cohesión de España, también en una coyuntura internacional marcada por las consecuencias de las guerras. Sin embargo, el Gobierno ha logrado buenos resultados en materia macroeconómica

Pero "lo otro" lo hemos hecho mal. Y lo expreso tras la experiencia que viví como miembro de la Comisión Ejecutiva Federal (CEF) en Ferraz en aquellos años y como diputado durante once años en el Congreso. No hemos sabido fortalecer la democracia, el desencanto ha crecido y hoy la confianza en las instituciones ha disminuido. En resumen: nos ha faltado sensibilidad democrática y arrastramos un buen número de compromisos de regeneración incumplidos.

Resignificar la política

Es hora de romper la burbuja que nos distorsiona la percepción de una realidad en la que la rebeldía antisistema se asocia a discursos simples de la derecha radical con sus recetas de orden para la migración, bajada de impuestos y desregulación. La sociedad, desde un pesimismo que acaba castigando a quien gobierna, nos ve aferrados a un poder que se nos escapa de las manos. 

"Perdemos credibilidad a toda velocidad: que no nos pase como al Partido Demócrata en EE. UU., que aún no ha levantado cabeza"
Perdemos credibilidad a toda velocidad.
Es hora de pensar y debatir una respuesta esperanzadora, desde la izquierda, a los desafíos que suponen la crisis de la democracia y la crispación, la creciente desigualdad y las incertidumbres de un tiempo con retos y fenómenos de dimensión planetaria. Que no nos pase como al Partido Demócrata en EE. UU., que aún no ha levantado cabeza.

Además, tenemos un problema de comunicación de nuestro ideario en la era de las plataformas digitales, la desinformación, la IA y la mentira como principal arma política. Con ellas, y sin una rigurosa regulación, la derecha autoritaria y los ultras ahondan en la apatía de la población, en la desafección de la juventud y capturan el voto de los más descontentos. Ya han conseguido que a una parte creciente de la juventud no le asuste una dictadura. Porque no saben, no la han vivido, no han escuchado en el instituto que no existe libertad y justicia sin democracia. Es momento de tomar decisiones. Y vamos tarde.
Odón Elorza
Odón Elorza
Exalcalde de San Sebastián
Odón Elorza es licenciado en Derecho y miembro del Partido Socialista de Euskadi. Entre 1991 y 2011 fue el alcalde de San Sebastián. Posteriormente, fue diputado en el Congreso (2011-2023). Obtuvo la Creu de Sant Jordi en el año 2006.
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