En plena catástrofe humanitaria en Gaza, el envío de ayuda por Marruecos directamente a través de Israel constituyó un gesto diplomático inédito que apuntaba a una mayor implicación del país magrebí en Oriente Próximo. Más de un año después, ejercicios militares conjuntos entre fuerzas especiales marroquíes y la brigada Golani israelí confirman que esos lazos no solo se han mantenido, sino que siguen estrechándose. El profesor de la Universidad de Granada Alberto Bueno ya anticipaba el perfil internacional que Marruecos busca proyectar como actor destacado del sur global.