La extrema concentración de la riqueza amenaza la supervivencia del sistema democrático global. El sociólogo y primer catedrático Príncipe de Asturias Jesús M. De Miguel, advierte que el 10% de la población mundial posee las tres cuartas partes del patrimonio. Frente a esta preocupante tendencia, España emerge como una excepción, "gracias a las políticas redistributivas", pero no está exenta de desafíos. "España demuestra, en el contexto internacional, que la desigualdad no es el destino", reitera.