

"Alternativa para Alemania ha conseguido la difícil tarea de transformar la desafección en voto"Este dato obliga a revisar una interpretación demasiado cómoda del crecimiento de la derecha radical. AfD no crece únicamente robando electores a la CDU o radicalizando antiguos votantes conservadores. El caso de Sajonia-Anhalt es la prueba definitiva de que el partido está ampliando el perímetro de la competición electoral, movilizando a sectores que se sentían políticamente huérfanos. Una participación elevada, que tradicionalmente se interpreta como síntoma de vitalidad democrática, ha beneficiado en esta ocasión fundamentalmente al partido que canaliza con mayor eficacia el rechazo al establishment.
"Los partidos que durante décadas representaron institucionalmente a las clases trabajadoras están perdiendo su capacidad para convertir inseguridad económica y frustración social en representación política"El problema para los demás partidos es que una parte creciente de ese relato se ha normalizado. Los datos de Infratest dimap resultan reveladores. El 67% del electorado considera que AfD ha comprendido mejor que otros partidos que mucha gente ya no se siente segura; el 59% piensa que los demás partidos la tratan injustamente; el 58% valora su voluntad de limitar la llegada de extranjeros y refugiados y el 57% aprueba su oposición al envío de armas a Ucrania. Más significativo todavía: el 87% de sus propios votantes considera que, aunque existan políticos de derecha radical dentro de AfD, el partido en su conjunto es de centro.
"Una parte del electorado percibe riesgos democráticos y, simultáneamente, considera legítimas buena parte de las posiciones de AfD"Además, la frontera ya no es tan impermeable como pretende el discurso oficial. En el Parlamento Europeo, el Partido Popular Europeo (PPE) ha construido desde 2024 mayorías con ECR, Patriotas y, en algunas votaciones, la derecha en la que se integra AfD —Europa de las Naciones Soberanas (ESN)—, especialmente en inmigración, desregulación y rendición de cuentas. Investigaciones recientes han mostrado incluso negociaciones entre eurodiputados del PPE y representantes de AfD sobre legislación migratoria.
"AfD ha conseguido además un resultado estratégicamente casi perfecto que consiste en acercarse a la mayoría absoluta sin necesidad de alcanzarla"En este momento, por tanto, el desafío para los partidos democráticos no consiste simplemente en encontrar una combinación parlamentaria que mantenga a AfD fuera del gobierno. Consiste en comprender por qué cientos de miles de ciudadanos consideran que las instituciones existentes han dejado de representarlos, lo que vuelve a hacer patente la crisis de intermediación por la que atraviesan las democracias liberales. Eso exige políticas públicas creíbles frente a la inseguridad económica, reconstrucción de servicios públicos y recuperación de confianza institucional. Porque AfD puede permanecer fuera del gobierno y, sin embargo, seguir ganando. Cuando un partido consigue definir los problemas sobre los que discuten todos los demás, desplazar sus posiciones y movilizar masivamente a quienes habían abandonado las urnas, ya está ejerciendo poder.

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