Lunes, 28 de septiembre de 2026
LA BRÚJULA EUROPEA DE LÓPEZ PLANA

La Toja pone a prueba la ambición europea de España

El Foro La Toja 2026 reunirá del 1 al 3 de octubre a dirigentes, empresarios y expertos para debatir sobre seguridad, inteligencia artificial, competitividad y cohesión territorial. El director y editor de 'Agenda Pública', Marc López Plana, analiza un programa que muestra hasta qué punto la autonomía europea depende ya tanto de la defensa como de la industria, la energía y la tecnología.

Marc López Plana Marc López Plana 28 de septiembre de 2026
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Un año más, 'Agenda Pública' realizará una cobertura 'in situ' de todo el foro. | Agenda Pública / Yanka Soto
Un año más, 'Agenda Pública' realizará una cobertura 'in situ' de todo el foro. | Agenda Pública / Yanka Soto
El programa del Foro La Toja 2026 conecta defensa, inteligencia artificial y política industrial en un momento en que Europa necesita convertir su ambición de autonomía en decisiones, inversiones y acuerdos políticos.

En La Toja, una conversación entre el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda; el lehendakari Imanol Pradales; y el president de la Generalitat, Salvador Illa, sobre competitividad y cohesión territorial puede tener tanta carga geopolítica como un debate sobre la OTAN. Dónde se instala una fábrica, si dispone de electricidad a precios competitivos o si existe capacidad para desarrollar tecnología propia condiciona el margen de Europa para decidir por sí misma. La edición de este año en Illa da Toxa parte de esa conexión entre asuntos que durante años se discutieron por separado.

El foro, previsto del 1 al 3 de octubre bajo el lema "Un mundo en desorden", enlaza la relación atlántica con la inteligencia artificial, la economía y la resistencia de las instituciones democráticas. La idea política que recorre buena parte de las ponencias es que la defensa del modelo europeo depende también de las capacidades económicas y de seguridad que lo sostienen. Aterrizando en España, la discusión alcanza ámbitos tan diversos como el presupuesto, la política territorial y, por supuesto, la competición electoral. Será la octava edición que se celebre en Illa da Toxa desde el nacimiento del foro en 2019.

"El foro, previsto del 1 al 3 de octubre bajo el lema «Un mundo en desorden», enlaza la relación atlántica con la inteligencia artificial, la economía y la resistencia de las instituciones democráticas"
El antecedente más inmediato está en el discurso sobre el estado de la Unión del 16 de septiembre. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteó avanzar hacia un Consejo de Seguridad Europeo y abrió la puerta a que Canadá se convierta en el primer "miembro asociado" de la Unión, una fórmula todavía por concretar. Bruselas busca nuevas vías de cooperación ante la presión exterior y esta edición del foro se celebra mientras la UE intenta traducir esa necesidad en instituciones y compromisos compartidos.

Los nombres propios de un encuentro con mirada atlántica

La apertura tendrá además un marcado componente institucional. Pedro Sánchez participará en la bienvenida oficial junto a Amancio López Seijas, presidente de la Fundación La Toja, y Alfonso Rueda. Felipe VI entregará después el Premio Foro La Toja-Josep Piqué a Marcelo Rebelo de Sousa, presidente de la República Portuguesa entre 2016 y 2026. En la pasada edición, los galardonados fueron los padres de la Constitución Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y Miquel Roca.

El diálogo atlántico del jueves reunirá al ensayista Robert D. Kaplan, profesor en la Universidad de Texas, con Arancha González Laya, decana de la Escuela de Asuntos Internacionales de Sciences Po. La conversación, moderada por Jamil Anderlini, director regional de POLITICO Europe, permitirá entrar en uno de los problemas que atraviesan el programa: cómo preservar la relación con Estados Unidos mientras Europa gana capacidad para actuar por cuenta propia. Con Donald Trump acercándose a la mitad de su mandato, los europeos deben calcular con más cuidado hasta dónde coinciden sus intereses con los de Washington. Aplicado al caso español, eso se traduce en contribuir a una posición europea con suficiente peso para negociar dentro de la alianza.

Ese asunto reaparecerá el sábado con Javier Colomina, representante especial de la OTAN para la Vecindad Sur, y Carlos Díaz, que fue director de Política y Coordinación Interinstitucional de la Casa Blanca entre 2017 y 2021. El título elegido por el foro, "Autonomía y dependencia en la relación estratégica", condensa buena parte del dilema europeo. El instrumento SAFE sirve como ejemplo de lo que ya está en marcha: la UE ofrece hasta 150.000 millones de euros en préstamos para aumentar las inversiones en defensa, principalmente mediante adquisiciones conjuntas. La discusión está en cómo transformar ese dinero en equipos disponibles, capacidad industrial e interoperabilidad.

"La discusión está en cómo transformar ese dinero en equipos disponibles, capacidad industrial e interoperabilidad"
El cargo de Colomina lleva además la mirada hacia el sur. Desde la OTAN coordina la relación con Oriente Medio, el norte de África y el Sahel, una dimensión especialmente importante para España y que evita reducir la seguridad europea al flanco oriental. Voces en la Alianza reconocen que es momento de atender amenazas distintas al mismo tiempo.

Ceuta tendrá, de hecho, una mesa propia. Bernardino León, anteriormente secretario de Estado de Asuntos Exteriores, compartirá conversación con quien también ocupó esa Secretaría de Estado, Ildefonso Castro; el periodista Ignacio Cembrero y la vicepresidenta segunda de Ceuta, Kissy Chandiramani. La crisis de Ceuta, citada expresamente por Von der Leyen en el último SOTEU, ha dado una dimensión inmediata a esa discusión sobre solidaridad y fronteras europeas.

La inteligencia artificial ocupa todavía más espacio. Dean Ball, director de Futuros Estratégicos de OpenAI, participará en la mesa sobre tecnología y democracia junto a Carme Artigas, investigadora del Belfer Center de Harvard, y Louis Mosley, vicepresidente de Palantir Europa. Moderará Alex Romero, fundador de Alto Intelligence. El reparto de perfiles plantea directamente quién controlará herramientas de las que dependerán administraciones y empresas. Comprar tecnología supone también decidir quién accede a los datos, qué capacidad de supervisión mantienen las instituciones y hasta dónde dependen de sus proveedores.

La economista Diane Coyle, profesora de Políticas Públicas en Cambridge, conversará después con Carlos Cuerpo, vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía. Ahí aparece la cuestión distributiva: quién capturará las ganancias de productividad y cómo llegarán al conjunto de la economía.

"Comprar tecnología supone también decidir quién accede a los datos, qué capacidad de supervisión mantienen las instituciones y hasta dónde dependen de sus proveedores"
El programa incorpora además una segunda conversación sobre los retos de la economía española con Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria; David Blázquez, responsable de Políticas Públicas de AWS para España y Portugal; y Alberto Mateos, socio de Oliver Wyman. Moderará Marta Blanco, presidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales de la CEOE. La presencia de la industria farmacéutica, la infraestructura digital y los servicios financieros amplía el debate sobre cómo trasladar las nuevas tecnologías a sectores concretos de la economía.

La jornada volverá a la tecnología por la tarde. Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, compartirá la mesa "La mayoría de edad de la IA" con José Ignacio Latorre, director del Centre for Quantum Technologies de Singapur, y Nuria Oliver, vicepresidenta de ELLIS. Moderará Enrique Goñi, presidente de Fundación Hermes. Para España, las conversaciones confluyen en una cuestión concreta: conectar investigación, financiación y adopción empresarial. El valor económico dependerá de que las empresas puedan utilizar estas tecnologías y de que los trabajadores participen de sus beneficios.

Geopolítica y la visión de las comunidades

La energía no tiene una mesa monográfica en el programa, pero aparece dentro de la discusión económica. Mario Ruiz-Tagle, consejero delegado de Iberdrola España, participará el viernes junto a Ana Torrens, presidenta de Deloitte España; Emilio Gayo, consejero delegado de Telefónica; y Josep Maria Recasens, consejero delegado de Indra, en una conversación sobre los retos futuros de la economía española, moderada por Yolanda Gómez, subdirectora de ABC. El asunto llega al foro mientras las perturbaciones en el estrecho de Ormuz vuelven a recordar el coste de depender de combustibles importados.

La Agencia Internacional de la Energía sostiene que disponer de electricidad fiable y asequible condicionará qué países pueden beneficiarse del desarrollo de la inteligencia artificial. Las redes, el almacenamiento y la capacidad para atender nueva demanda eléctrica influyen, por tanto, en qué territorios pueden atraer estas inversiones.

"Las redes, el almacenamiento y la capacidad para atender nueva demanda eléctrica influyen, por tanto, en qué territorios pueden atraer estas inversiones"
Ahí encaja la mesa de Rueda, Pradales e Illa, moderada por Antón Costas, presidente del Consejo Económico y Social de España. El diagnóstico de Mario Draghi sobre competitividad relaciona la prosperidad europea con la inversión, la innovación y la respuesta a los costes energéticos. Llevarlo a la práctica también depende de gobiernos territoriales con competencias sobre suelo, formación, permisos e infraestructuras. Galicia, Euskadi y Catalunya permiten discutir cómo traducir una estrategia europea en proyectos concretos y cómo gestionar, al mismo tiempo, la competencia por atraerlos.

Hay una dificultad política evidente. Los gobiernos quieren conservar empleo industrial y atraer nuevas actividades, pero los recursos y las inversiones son limitados. Hacer política industrial obliga a elegir, justificar por qué se respalda un proyecto, fijar los compromisos que asume la empresa y evaluar después los resultados. También exige coordinación entre administraciones de distinto signo. Parte de la autonomía europea depende de la calidad de esas decisiones y de su continuidad más allá de cada mandato.

"Los gobiernos quieren conservar empleo industrial y atraer nuevas actividades, pero los recursos y las inversiones son limitados"
China atraviesa muchas de estas cuestiones aunque no tenga una mesa propia en el programa. La voluntad de atraer inversión convive con la preocupación europea por la concentración de proveedores y la competencia industrial. Para España, la cuestión será qué condiciones exige a los proyectos que recibe: transferencia tecnológica, integración de proveedores locales y acceso estable a componentes. La apertura económica obliga también a medir las dependencias que genera.

Una lectura española, una mirada a Iberoamérica y un cierre en el este

Dos expresidentes del Gobierno, Felipe González y Mariano Rajoy, protagonizarán el viernes "Dos miradas sobre España", una conversación moderada por la periodista de El Mundo Lucía Méndez. Su experiencia permite llevar la discusión hacia los acuerdos duraderos en una sociedad fragmentada y hacia los consensos que necesita España si quiere ganar influencia en Europa. Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, tendrá su propia ponencia el sábado, inmediatamente después del último diálogo del foro.

La mesa sobre crimen organizado reunirá perfiles muy distintos. Óscar Naranjo fue vicepresidente de Colombia; Juan Manuel Vega es vicepresidente de AMLA; y Ana Villagómez ejerce como fiscal delegada Antidroga de Cádiz-Ceuta. La combinación lleva la discusión desde la experiencia policial hasta la persecución financiera y judicial de las redes criminales. La corrupción y el blanqueo les permiten penetrar en la economía y debilitar las instituciones; combatirlos requiere precisamente esa cooperación entre policías, fiscales y autoridades financieras.

El espacio iberoamericano tendrá su propia sesión con Andrés Allamand, secretario general iberoamericano, y Antonio Garamendi, presidente de la CEOE. La conversación permite situar las relaciones económicas e institucionales entre las dos orillas en una Europa que busca diversificar sus vínculos. España puede aportar conocimiento y conexiones, aunque su influencia dependerá de convertirlos en iniciativas compartidas.

Cerca del cierre quedará el diálogo entre Svetlana Tijanóvskaya, líder de la oposición democrática bielorrusa, y Josep Borrell, presidente de CIDOB. Su conversación devuelve el programa al vínculo entre democracia, seguridad y capacidad exterior europea. Después intervendrá Feijóo y Carlos López Blanco, presidente del Comité Organizador, pondrá fin a las sesiones. El recorrido del foro deja así planteada para España la misma cuestión que aparece desde el inicio: cuánto está dispuesta a invertir, qué capacidades puede aportar y con qué socios quiere construir una Europa capaz de actuar.
En alianza con
Marc López Plana
Marc López Plana
Editor y director de 'Agenda Pública'
Participación