Miércoles, 29 de julio de 2026
CARTA DEL DIRECTOR

Las injerencias de Musk en la Unión Europea ante la indiferencia de la política española

El director de Agenda Pública, Marc López Plana, se pregunta dónde está la política española ante la 'entrada' de Elon Musk en el debate público español a través del debate migratorio y la seguridad pública en Catalunya. Nuestro director señala que "el tema de fondo es que un empresario usa la alteración tecnológica de la plataforma que adquirió y un algoritmo diseñado para acabar con las lógicas de competencia básica de las democracias liberales y condicionar el desarrollo de la democracia también en Europa".

Marc López Plana Marc López Plana 7 de enero de 2025
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Atreju 2023 , Elon Musk invitado a la fiesta de Fratelli d'Italia. | Cecilia Fabiano / Zuma Press / ContactoPhoto
Atreju 2023 , Elon Musk invitado a la fiesta de Fratelli d'Italia. | Cecilia Fabiano / Zuma Press / ContactoPhoto
"Solo la AfD puede salvar Alemania", señaló hace unas semanas Elon Musk en un post en su plataforma X. El empresario ya ha entrado de lleno en la política europea. Sobre ello habló hace unos días Thorsten Benner en Agenda Pública. Nuestro análisis ha generado un intenso debate también en Alemania. El corresponsal de The Economist en Berlín, Tom Nuttall, se hizo eco de él, después de que Elon Musk haya anunciado que seguirá participando en la campaña electoral alemana con una charla en directo en su red social junto a la líder de AfD. El domingo, Musk decidió entrar de lleno también en la política española y en el debate migratorio en Catalunya y, sorprendentemente, el movimiento ha pasado prácticamente inadvertido en el debate político español.



"Musk ha decidido entrar de lleno en la política española y en el debate migratorio en Catalunya y, sorprendentemente, el movimiento ha pasado prácticamente inadvertido en el debate político español"
La
newsletter europea de Politico se preguntaba ayer mismo si "¿Europa rechazará a Musk?", al mismo tiempo que los accionistas de ese medio, propietarios del periódico Die Welt, publicaron un análisis de Musk defendiendo su apoyo a la AfD ante la opinión pública alemana. Los periodistas Christian Spillmann, David Carretta e Idafe Martín Pérez, señalaron ayer en La Matinal Europea que Musk es "la nueva amenaza europea". Su intervención en el debate europeo ha provocado ya las reacciones del primer ministro alemán Olaf Scholz (cuyo jefe de la Cancillería fue entrevistado hace unas semanas en Agenda Pública) o el presidente de la República, Frank-Walter Steinmeier. Pero también del británico Keir Starmer, a quien Musk ha acusado de tapar delitos sexuales y de llevar al país a la Guerra civil, ¿les suena?. Musk concluyó su encontronazo británico exigiendo nuevas elecciones. Aunque su tour europeo no acabó ahí, el presidente de la República italiana Sergio Mattarella también se vio obligado a instar a Musk a respetar la soberanía del país tras sus críticas a los jueces. Y, ¿dónde están los políticos españoles?, esto debería provocar la reacción y la actuación también de la política española.

Conviene enfocar bien este debate. Porque el tema de fondo no es que un empresario o un político de un tercer país haga declaraciones sobre el desarrollo de la política interna de otro. Aunque los mensajes de fondo son un síntoma de la normalización de un discurso que ha provocado que en Austria haya opciones de un primer ministro de ultraderecha por primera vez tras la Segunda Guerra Mundial o que en Alemania un partido con dirigentes que tienen una lectura revisionista de lo que supuso Hitler para su propio país vaya segundo en las encuestas, esos mensajes los ampara la libertad de expresión sobre la que se basan las democracias liberales a las que, paradójicamente, rechazan. 

"El tema de fondo es que un empresario usa la alteración tecnológica de la plataforma que adquirió y un algoritmo diseñado para acabar con las lógicas de competencia básica de las democracias liberales y condicionar el desarrollo de la democracia también en Europa"
El tema de fondo es que un empresario usa la alteración tecnológica de la plataforma que adquirió por 44.000 millones de dólares y un algoritmo diseñado para acabar con las lógicas de competencia básica de las democracias liberales y condicionar el desarrollo de la democracia también en Europa. José María Lassalle lo analizaba así esta semana en
La Vanguardia: "La regulación de las redes no puede hacerse limitando la libertad de expresión opinión o pensamiento" porque "las redes no plantean un problema de desinformación a la democracia, sino de uso abusivo de la propiedad que explota aquellas a través de los algoritmos que las hacen posible".

"El matiz es sutil pero no menor. El mismo que separa la democracia liberal de la populista", señalaba: "son los algoritmos que gestionan las redes los que manipulan la visibilidad de los contenidos. Una decisión de empresa que opera con un móvil económico y lleva a diseñar algoritmos que editorializan al promover contenidos que fomentan el populismo porque son más rentables. Y es que el negocio de las redes no está en la información, sino en captar la atención humana para aumentar el tráfico de datos. Para ello el algoritmo elige sesgos que visibilizan el empleo masivo de emociones. Eso hace que se primen unos contenidos sobre otros, y unos autores o formatos sobre otros. Son ellos, y no los contenidos per se. los que llevan a los usuarios de las redes al populismo y sus hábitos de malestar social".

"El excomisario europeo Thierry Breton, que se enfrentó a Musk en el pasado, ha recordado estos días que la legislación europea ya impone obligaciones a las grandes plataformas y motores de búsqueda"
Ese es el debate de fondo europeo, quizá uno de los más relevantes, que exige la participación de los políticos españoles y que está ausente en nuestra agenda pública. El excomisario europeo Thierry Breton, que impulsó la Ley de Servicios Digitales (DSA) y el Reglamento de Mercados Digitales europeo, y que se enfrentó a Musk en el pasado, ha recordado estos días que la legislación europea ya impone obligaciones a las grandes plataformas y motores de búsqueda para proteger los derechos fundamentales, el discurso cívico y los procesos electorales contra la desinformación. "¿No es esa la definición misma de injerencia extranjera? Hay que acabar con el doble rasero y aplicar la DSA (Digital Services Act) en Europa", ha señalado. "Buen viaje" le dijo Musk a Breton cuando Von der Leyen decidió prescindir de él.



Pero no está claro. Politico Europe recogía la visión de Félix Kartte, asesor principal de Stiftung Mercator, que señalaba que "nadie puede decir definitivamente si las acciones de Musk violan la DSA porque no existe un precedente legal". "La DSA no prohíbe rotundamente a Musk aprovechar su plataforma para promover sus puntos de vista. Sin embargo, el marco basado en riesgos de la ley permite a los reguladores —y a la sociedad en general— evaluar si prácticas corporativas específicas son aceptables. Si la prominencia diseñada por Musk genera riesgos públicos, como amplificar el discurso de odio ilegal o socavar el pluralismo de los medios, los reguladores podrían argumentar que X está incumpliendo sus obligaciones de mitigación de riesgos bajo la DSA", concluía.

"Hay un movimiento de fondo que está transformando el funcionamiento de las democracias liberales en Occidente y la política española no puede ignorarlo"
La política y los políticos españoles no pueden ignorar este debate. Deben participar de él y deben tomar decisiones. Y deben hacerlo porque es evidente que hay un movimiento de fondo que está transformando el funcionamiento de las democracias liberales en Occidente. Esas que se consolidaron en buena parte de Europa a partir de 1945 tras la Segunda Guerra Mundial. El sistema que construimos en España a partir de 1978. El sistema de derechos y libertades que se amplió a la Europa del Este tras la caída del Muro de Berlín en 1989 y que se está
cuestionando elección tras elección.  

"Hay pasados que no pueden repetirse ni como caricatura", señaló Felipe VI en su histórico discurso en las Cortes italianas hace unas semanas. Sobre la memoria europea habla Timothy Garton Ash, autor de "Europa. Una historia personal", el libro que el Financial Times consideró el mejor del 2023. En él, Garton Ash recuerda que la paz y libertad alcanzadas no deben darse por sentadas. La defensa de la democracia en Europa es fundamental para preservar los logros alcanzados y poder enfrentar los desafíos actuales y futuros que amenazan la estabilidad y los valores fundamentales de nuestro continente. La política española debe impulsar el consenso necesario para poder garantizarla.
Marc López Plana
Marc López Plana
Editor y director de 'Agenda Pública'
Participación