Jueves, 24 de septiembre de 2026
AGENDA FUTURA

Merz sobrevive a una bola de partido, pero sigue siendo más probable que dimita

Tras el "desastre" electoral de la CDU en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y su retroceso en Berlín, Friedrich Merz ha descartado dimitir y mantiene el respaldo de la dirección democristiana. The Forecasting Machine, la herramienta de predicción empleada en la sección 'Agenda Futura', reduce ahora al 53,5% la probabilidad de que deje la Cancillería antes de mayo de 2029, aunque todavía queda mucho que decir.

Agenda Pública Agenda Pública 23 de septiembre de 2026
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El canciller alemán, Friedrich Merz, ha resistido a tres malos resultados de su partido en distintas elecciones regionales. | Bernd Elmenthaler / Zuma Press / Europa Press
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha resistido a tres malos resultados de su partido en distintas elecciones regionales. | Bernd Elmenthaler / Zuma Press / Europa Press
Hace menos de dos semanas, The Forecasting Machine situaba el futuro de Friedrich Merz en un empate: otorgaba un 50% de probabilidades a que el canciller alemán agotara su mandato y otro 50% a que dejara el cargo antes. La siguiente prueba ya estaba identificada: las elecciones del 20 de septiembre en Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental. El resultado final es que la CDU perdió terreno en ambas y, tras ello, el empate del pronóstico se rompió.

Ahora, la probabilidad de que Merz deje de ser canciller antes de tiempo es de un 53,5%, frente al 46,5% de que complete la legislatura. Es una diferencia estrecha, por lo que ambos desenlaces continúan siendo posibles, pero el domingo, la probabilidad de una salida anticipada había llegado al 64,5%.

Un día después había retrocedido once puntos. Entre una actualización y otra, Merz descartó dimitir, superó el momento de mayor presión tras las elecciones y mantuvo apoyos suficientes dentro de su partido para continuar.

La prueba del 20 de septiembre

El 20 de septiembre, la CDU sufrió dos nuevos reveses. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental obtuvo solo el 4,9% y quedó fuera del Parlamento regional, su peor resultado en unas elecciones de un land desde la fundación de la República Federal. AfD ganó con el 38,2%. En Berlín, Die Linke quedó primera con el 25,7%, la CDU cayó por debajo del 19% y AfD consiguió su mejor resultado histórico en la capital.

"Merz descartó dimitir, superó el momento de mayor presión tras las elecciones y mantuvo apoyos suficientes dentro de su partido para continuar"
La politóloga Ruth Ferrero-Turrión analizó este lunes las consecuencias electorales de ambos resultados. Para el canciller y líder democristiano, lo más relevante es intentar anticipar el efecto que puedan llegar a tener estas derrotas en el seno de su partido. Tras las de este fin de semana, son ya tres elecciones regionales consecutivas que alimentan en la CDU una pregunta difícil de evitar: cuánto de su deterioro responde a problemas estructurales del partido y cuánto empieza a estar relacionado con el propio canciller.

Merz ha reconocido la gravedad del golpe y, aunque describió el resultado como un "desastre", rechazó dimitir, asegurando que seguirá adelante con su programa de reformas. Posteriormente, varios dirigentes de la CDU han respaldado además su continuidad. Hasta el momento, tampoco se ha articulado una alternativa fuerte en torno a un posible sucesor.

Del 64,5% al 53,5% en un día

El domingo, The Forecasting Machine situaba en el 64,5% la probabilidad de una salida de Merz antes de mayo de 2029 y dejaba en el 35,5% la de que completara el mandato.

"¿Cuánto de su deterioro responde a problemas estructurales del partido y cuánto empieza a estar relacionado con el propio canciller?"
Su análisis hablaba entonces de una "crisis de liderazgo" y los reveses regionales ya podían afectar directamente a la posición del canciller. Entre las señales que citaba estaban la cancelación de viajes internacionales, la reunión de la dirección de la CDU y las primeras críticas internas, que elevaban la posibilidad de que el golpe electoral terminara precipitándose sobre el liderazgo de Merz.

Pero, como sabemos, esa salida no llegó a producirse. El lunes Merz seguía en el cargo, había descartado expresamente dimitir y conservaba el respaldo de dirigentes importantes de la CDU. The Forecasting Machine rebajó entonces la probabilidad de que abandonara antes de mayo de 2029 hasta el 53,5%.

¿Es un fallo? En realidad, no. El modelo atribuye la corrección a que Merz "ha sobrevivido al momento de máxima presión inmediata". Haber resistido los primeros días posteriores a las elecciones reduce la posibilidad de una salida precipitada, si bien no implica que el desgaste político del canciller se haya evaporado.

¿Qué sostiene a Merz?

El principal factor que contiene ese riesgo sigue siendo el mismo que hace dos semanas: CDU/CSU y SPD tienen fuertes incentivos para evitar unas elecciones federales anticipadas.

"Haber resistido los primeros días posteriores a las elecciones reduce la posibilidad de una salida precipitada"
Los dos socios llegan debilitados a las encuestas, mientras la derecha radical de AfD se sitúa claramente por encima de ambos. Es más, una encuesta de INSA de esta misma semana daba ya diez puntos de ventaja a los de Alice Weidel sobre la CDU y el SPD. En consecuencia, volver inmediatamente a las urnas podría castigar tanto a los democristianos como a los socialdemócratas. Asimismo, la Constitución alemana favorece la continuidad porque una moción de censura constructiva exige elegir simultáneamente a otro canciller, para lo que, en estos momentos, no parece existir una mayoría parlamentaria alternativa.

Por tanto, los tres batacazos electorales no derriban por sí solos al jefe del Gobierno. Merz conserva la mayoría en el Bundestag y su coalición sigue teniendo motivos poderosos para llegar hasta 2029.

En cuanto a los posibles sucesores, no existe un consenso sobre los potenciales candidatos. Son varios los nombres que aparecieron en la discusión sobre el futuro de la CDU, pero organizar un relevo exigiría primero un acuerdo dentro del partido y después la cooperación de los socialdemócratas. No será sencillo que emerja un nombre, porque la tensión en la Cancillería es máxima y con el crecimiento de la derecha radical, el nuevo o la nueva canciller podrían quemarse con facilidad.

"CDU/CSU y SPD tienen fuertes incentivos para evitar unas elecciones federales anticipadas"
En estos momentos, la coalición continúa aprobando medidas y Merz pretende responder a la crisis acelerando las reformas económicas, fiscales y del sistema de pensiones. Si el Gobierno consigue producir resultados y la situación económica mejora, el democristiano tendrá argumentos para sostener que un cambio de liderazgo añadiría inestabilidad sin resolver los problemas electorales de la CDU.

El riesgo se desplaza hacia la CDU

Hace dos semanas, uno de los principales argumentos contra una salida de Merz era que sustituir al canciller podía poner en peligro una coalición que ninguno de sus socios tenía incentivos para romper. Las últimas elecciones refuerzan una posibilidad distinta: que conservar la coalición pase precisamente por sustituir al canciller.

La estabilidad institucional de la coalición no garantiza por sí sola la continuidad personal de Merz. Si CDU/CSU y SPD llegaran a considerar que otro canciller permitiría mantener la mayoría parlamentaria y afrontar 2029 en mejores condiciones electorales, podrían negociar un relevo sin convocar inmediatamente elecciones federales.

Por ahora no existen las condiciones políticas para hacerlo. La dirección de la CDU continúa respaldando a Merz y no hay un candidato alternativo en torno al cual se haya formado una mayoría. Eso puede cambiar si continúan las derrotas.

"La estabilidad institucional de la coalición no garantiza por sí sola la continuidad personal de Merz"
Los tres últimos resultados no son idénticos, pero se acumulan sobre la misma discusión interna. AfD superó a la CDU en Sajonia-Anhalt; en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, los democristianos se quedaron sin representación parlamentaria por primera vez en su historia, y en Berlín volvieron a perder terreno frente a Die Linke. A ello se añaden unas encuestas nacionales especialmente malas para el canciller y su partido.

Merz supera el primer peligro, pero 2029 sigue abierto

Friedrich Merz ha salido del momento de mayor presión política tras las elecciones del 20 de septiembre. La caída del 64,5% al 53,5% refleja que una dimisión o una sustitución rápida pesa ahora menos en el pronóstico que durante el fin de semana.

El horizonte de la legislatura es algo distinto. Hace menos de dos semanas, completar el mandato y abandonarlo antes tenían exactamente la misma probabilidad. Después de tres derrotas regionales y de un fin de semana en el que la probabilidad de salida llegó al 64,5%, Merz continúa en el cargo. Aun descontado el riesgo de una reacción inmediata, The Forecasting Machine sigue situando ligeramente por encima la posibilidad de que no llegue hasta mayo de 2029.

Conservar la mayoría parlamentaria ya no es el único problema de un Merz que sigue confiando en agotar su mandato y estabilizar el país. Para este fin necesita evitar que, dentro de la CDU, se consolide la idea de que la coalición puede sobrevivir mejor con otro canciller.
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