

"Desesperados por encontrar un 'susurrador de Trump' que suavice el golpe, los europeos están recorriendo sus filas en busca de alguien que frene al voluble presidente, en caso de que tal cosa fuera posible. Meloni tiene quizás la afirmación más creíble"Meloni ahora está de regreso en Europa, mientras que a veces se puede encontrar a Musk en Mar-a-Lago, la guarida de Florida, desde donde Donald Trump está preparando su regreso a la Casa Blanca. Su segundo mandato es causa de mucha ansiedad en Europa, un lugar que depende de Estados Unidos para su defensa —a través de la OTAN, pero también garantizando el flujo de armas a Ucrania— y que le azota con muchos automóviles, bolsos y otras baratijas europeas. De manera incómoda para Europa, Trump dice que quiere poner fin a la guerra en Ucrania "en el plazo de un día" (aunque aun están por confirmar los fastidiosos detalles). El magnate considera a la OTAN como una estratagema para estafar a Estados Unidos y promete en voz alta estrangular las importaciones mediante aranceles. Desesperados por encontrar un susurrador de Trump que suavice el golpe, los europeos están recorriendo sus filas en busca de alguien que frene al voluble presidente, en caso de que tal cosa fuera posible. Meloni es quizás la más creíble. Pero acercarse a Estados Unidos podría poner en peligro relaciones más importantes con sus homólogos en la UE.
"Meloni, por el contrario, se encuentra con un pie en ambos bandos"Meloni, por el contrario, se encuentra con un pie en ambos bandos. La primera ministra italiana proviene de la extrema derecha y puede atacar a los inmigrantes y a lo woke con tanto aplomo como cualquiera en un mitin de Trump u Orbán. Más allá de sus vínculos con Musk, durante años se sintió cómoda con Steve Bannon, un ideólogo del MAGA (aunque desde entonces él la ha denunciado como una traidora proglobalista, y sus aliados ahora la apodan "la falsa Meloni"). En el poder desde 2022 y sin elecciones hasta dentro de tres años, Meloni ha logrado hábilmente mantenerse en la corriente principal de la UE. A diferencia de otros en su campo político, ella ha apoyado a Ucrania hasta el fondo. Lejos de buscar peleas con Bruselas, se ha esforzado por aparentar ser una socia constructiva.
"Meloni deberá enfrentarse a un acto de equilibrio: cómo beneficiarse de su proximidad con Trump sin alienar a sus aliados de la UE"En cuanto a Ucrania, Meloni podría verse obligada a elegir entre el plan de Trump y otro distinto que prefieran las capitales europeas. Trump ha intentado dividir y reinar en la UE en el pasado, por ejemplo, en materia de comercio. Puede resultar tentador para Italia congeniar con el nuevo establishment de Washington si, a cambio, el queso parmesano enfrentara aranceles más bajos que, digamos, el Gouda.

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