Martes, 28 de julio de 2026
ANÁLISIS

España avanza hacia una economía descarbonizada, pero el reto continúa

El economista Javier Martínez examina los avances de España hacia la descarbonización en las últimas décadas, utilizando como referencia los datos del producto interior bruto (PIB) y las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) entre 1990 y 2023. En su análisis, destaca los retos y oportunidades que el país afronta para consolidar una economía sostenible en el futuro.

Javier Martínez Santos Javier Martínez Santos 20 de junio de 2025
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Las Torres de Colón se han convertido en un emblema de la transición hacia una economía descarbonizada en España, gracias a su transformación en edificios sostenibles. | Ricardo Rubio / Europa Press / ContactoPhoto
Las Torres de Colón se han convertido en un emblema de la transición hacia una economía descarbonizada en España, gracias a su transformación en edificios sostenibles. | Ricardo Rubio / Europa Press / ContactoPhoto
El desacople entre el crecimiento económico y las emisiones de carbono se ha convertido en tarea fundamental en la lucha contra el cambio climático y la sostenibilidad a largo plazo. A medida que las economías globales crecen, también lo hace la demanda de recursos naturales, lo que históricamente ha venido acompañado de un incremento de gases de efecto invernadero (GEI).

"El desacople es crucial porque permite mantener el crecimiento económico mientras se reduce o estabilizan las emisiones, reduciendo así los impactos ambientales negativos"
El desacople es crucial porque permite mantener el crecimiento económico mientras se reduce o estabilizan las emisiones, reduciendo así los impactos ambientales negativos. Para países como España, lograr este equilibrio no solo es necesario para cumplir con los compromisos climáticos internacionales, sino también para asegurar una transición hacia una economía más competitiva y sostenible.


Entre 1990 y 2023, España experimentó un crecimiento económico significativo. Durante este periodo, el producto interior bruto (PIB) per cápita creció alrededor de un 47%, lo que refleja la modernización de la economía española y su integración en los mercados europeos e internacionales. Sin embargo, las emisiones de CO₂ no siguieron exactamente la misma trayectoria. En 1990, España emitía alrededor de 5,9 toneladas de CO₂ por persona, alcanzando las 8,4 toneladas en 2005, mientras que en 2022 esta cifra se había reducido a 4,8 toneladas por persona, lo que equivale a un descenso de en torno al 16% en comparación con 1990.

"En España el PIB y las emisiones han estado creciendo de forma similar hasta el año 2005, donde las emisiones comienzan a reducirse de forma drástica y el PIB sufre un retroceso en su crecimiento derivado de la crisis inmobiliaria y financiera"
Este descenso de las emisiones, junto con el crecimiento económico, muestra que ha habido un grado considerable de desacople. En términos más amplios, España ha logrado reducir la intensidad de carbono de su economía, es decir, emite menos CO₂ por cada unidad de PIB generada. Sin embargo, este proceso no ha sido uniforme a lo largo del tiempo. Durante las primeras dos décadas de este periodo, las emisiones continuaron incrementando, impulsadas por el aumento tan elevado del sector de la construcción. Como podemos ver en el gráfico, en España el PIB y las emisiones han estado creciendo de forma similar hasta el año 2005, donde las emisiones comienzan a reducirse de forma drástica y el PIB sufre un retroceso en su crecimiento derivado de la crisis inmobiliaria y financiera, recuperando la senda de crecimiento económico a partir del año 2013.

 

Además, de la reestructuración del sector de la construcción, otro factor clave de este desacople ha sido el desarrollo de energías renovables. Desde principios de los 2000, España ha invertido de manera sostenida en energías eólicas y solar, reduciendo su dependencia de los combustibles fósiles. En 2023, casi el 50% de la electricidad generada en España ya procedía de fuentes renovables, lo que ha contribuido significativamente a la reducción de la intensidad de carbono. Esta transformación en el mix energético ha sido fundamental para el desacople, al permitir que el crecimiento económico continúe al mismo tiempo que se reducen las emisiones.

A pesar del progreso, España enfrenta varios desafíos para continuar en esta senda de desacople. Uno de los mayores retos es el sector del transporte, que sigue siendo una de las principales fuentes de emisiones de carbono. La adopción de vehículos eléctricos y la sustitución del transporte de mercancías por carretera por transporte ferroviario son áreas donde aún tenemos un amplio margen de mejora. Además, la mejora de las infraestructuras de transporte público será crucial para el desarrollo de ciudades más sostenibles, reduciendo las emisiones derivadas del transporte privado de personas.

Otro desafío importante es la modernización del parque de viviendas. La ineficiencia energética en muchos edificios de España genera un consumo elevado de energía, especialmente para calefacción y refrigeración. La rehabilitación de viviendas, que a menudo es costosa y compleja, es una asignatura pendiente de la agenda de sostenibilidad por parte de las administraciones públicas. 

"Para consolidar un desacople absoluto a largo plazo, España debe priorizar inversiones en tecnologías limpias y adoptar políticas públicas que aceleren la transición en los sectores económicos más rezagados"
El análisis de los datos entre 1990 y 2023 muestra que España ha logrado avances notables en su objetivo de desacoplar el crecimiento económico de las emisiones de carbono. A través de una mayor inversión en energías renovables y la transformación de su estructura económica, se ha reducido la intensidad de la producción de gases de efecto invernadero. Sin embargo, sectores como el transporte o la vivienda aún requieren mayores esfuerzos de descarbonización.

Para consolidar un desacople absoluto a largo plazo, España debe priorizar inversiones en tecnologías limpias y adoptar políticas públicas que aceleren la transición en los sectores económicos más rezagados. Solo así podrá mantener su trayectoria de crecimiento económico sostenible y cumplir con los objetivos climáticos europeos.
Entidad colaboradora:
Javier Martínez Santos
Javier Martínez Santos
Economista investigador
Economista investigador enfocado en el manejo de bases de datos masivas, el análisis y la visualización. Máster en Economía por la Universidad de Santiago.​
Participación