Martes, 28 de julio de 2026
REINDUSTRIALIZACIÓN Y TECNOLOGÍA, CLAVES

¿Por qué lidera España la recuperación pospandémica en Europa?

La economía y la producción industrial en España están demostrando una mayor resiliencia en comparación con el resto de Europa. Los catedráticos Antonia Díaz y Luis Puch analizan para Agenda Pública las claves de la evolución económica de España, exploran las perspectivas de futuro y señalan que “factores como los menores costes laborales y los precios energéticos más competitivos, impulsados por la inversión en energías renovables y la excepción ibérica, están favoreciendo el 'reshoring' y elevando las exportaciones".

Agenda Pública Agenda Pública 9 de octubre de 2024
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Uno de los mayores retos para España es mejorar su conexión con Europa para convertirse en un exportador de energía competitivo. | Felipe Rodriguez / Vwpics / Zuma Press / ContactoPhoto
Uno de los mayores retos para España es mejorar su conexión con Europa para convertirse en un exportador de energía competitivo. | Felipe Rodriguez / Vwpics / Zuma Press / ContactoPhoto
La semana pasada, Isabel Schnabel, miembro de la directiva del Banco Central Europeo, destacó la importancia para Europa del crecimiento económico en el sur de Europa. Mientras que los países del norte se encuentran expuestos a un importante peligro de estagnación económica, los antiguos PIGS destacan por su buen hacer.  

"España es el país que más crece en la zona euro. En 2023, creció hasta el 2,7% respecto al año anterior"
La recuperación económica de España en el periodo pospandémico ha sido una de las más dinámicas entre las grandes economías del euro, impulsada por una serie de factores clave que están transformando tanto su estructura industrial como su proyección futura. Según los últimos datos, España es el país que más crece en la zona euro. En 2023, creció hasta el 2,7% respecto al año anterior, con diferencia el mayor aumento de las cuatro principales economías de la UE. 



Antonia Díaz, catedrática en la Universidad Complutense de Madrid en el departamento de Análisis Económico y Economía Cuantitativa, señala que el reshoring de actividades industriales —el retorno de operaciones previamente externalizadas a otros países— ha sido uno de los factores que ha favorecido esta recuperación. "El desempeño de la economía española tras la pandemia ha sido notable, destacándose entre las grandes economías del euro. Este crecimiento se atribuye a la reindustrialización y al reshoring, además de una mayor inversión en tecnologías digitales", asegura. Asimismo, menciona que "las políticas energéticas, como la excepción ibérica, han jugado un papel crucial en controlar la inflación de costes, un desafío que ha afectado a muchos otros países europeos".

"Este crecimiento se atribuye a la reindustrialización y al reshoring, además de una mayor inversión en tecnologías digitales"
Luis Puch, catedrático de Análisis Económico en la Universidad Complutense de Madrid, coincide en que este proceso de transformación industrial está vinculado a la reubicación de operaciones industriales desde el extranjero debido a los menores costes laborales en comparación con otros países de la eurozona. "Hay factores macro, como el impulso público y algo de consumo privado reprimido, pero también factores más micro, como la mayor intensidad del reshoring y algunos efectos del Plan de Recuperación y Resiliencia", afirma Puch.

Precisamente, la excepción ibérica y los bajos costes laborales en comparación con otras economías del euro, han sido una de las bases que ha permitido a España ganar competitividad en sus exportaciones. Los niveles de exportación de bienes y servicios no han parado de aumentar desde el año 2022. Lo que a su vez, ha repercutido en un mayor crecimiento económico. Según Schnabel, "en España, las exportaciones netas contribuyeron, por término medio, en torno a 0,4 puntos porcentuales al crecimiento cada trimestre durante los dos últimos años y medio".



A pesar de que la producción industrial en España ha disminuido un 2% en comparación con 2021, el país ha logrado mantenerse mejor que otras grandes economías europeas. Mientras que Alemania e Italia registraron caídas del 10% y 7%, respectivamente, la industria española ha demostrado una notable resiliencia. Esto se debe en parte a la rápida adopción de tecnologías renovables y la reorganización interna del sector industrial. Según Díaz, "los sectores tradicionales pueden estar disminuyendo, pero otros más innovadores están creciendo", lo que ha permitido una recuperación más equilibrada.

El fenómeno de retorno de industrias se ha complementado con una apuesta decidida por la modernización y digitalización. Según Puch, "las industrias tradicionales están en transformación en este momento, en lo que puede ser el inicio de la Cuarta Revolución Industrial, con el auge de sectores como la biotecnología, la nanotecnología y la inteligencia artificial". Este avance ha permitido que, a pesar de la contracción en sectores más tradicionales, la industria española pueda adaptarse mejor a las nuevas demandas tecnológicas y ambientales.



El futuro del sector industrial en España está marcado por su potencial en energías renovables y su capacidad para beneficiarse de la transición energética y la política industrial verde de la Unión Europea. Antonia Díaz destaca que el país tiene una posición ventajosa en este ámbito, aunque advierte que "la articulación de una política energética que considere las diferencias entre campo y ciudad es fundamental para evitar desigualdades". Este desafío se plantea especialmente en la electrificación del transporte en áreas rurales, donde la dependencia de combustibles fósiles sigue siendo alta. Asimismo, "la expansión de grandes plantas fotovoltaicas requerirá una cuidadosa planificación para equilibrar los costes y beneficios entre las comunidades rurales y urbanas" advierte la catedrática.

"La clave es que quemar gas deje de ser un negocio y, por supuesto, la reconversión profunda del transporte de mercancías: más ferrocarril y menos carretera"
Por su parte, Luis Puch enfatiza la importancia de avanzar hacia una reconversión profunda del transporte de mercancías, un sector que sigue siendo uno de los principales consumidores de combustibles fósiles. "La clave es que quemar gas deje de ser un negocio y, por supuesto, la reconversión profunda del transporte de mercancías: más ferrocarril y menos carretera", señala Puch, aludiendo a las oportunidades que ofrece la transición hacia modos de transporte más sostenibles y eficientes.

Otro aspecto fundamental que influirá en el futuro de la industria española es la política monetaria del Banco Central Europeo. La previsión de una bajada de tipos de interés en los próximos años podría ofrecer alivio tanto a los hogares como a las empresas, lo que fomentaría el consumo privado y la inversión empresarial. Los hogares españoles se han visto más perjudicados que en otros países de la Eurozona debido a la abundancia de hipotecas flexibles ligadas al Euribor. "Las familias podrían experimentar una reducción en la carga de intereses, lo que podría estimular el consumo, mientras que las empresas podrían incrementar su inversión, especialmente en manufacturas", comenta Díaz.

Si bien es cierto que la fortaleza económica de España depende en gran medida de su pertenencia a la Unión Europea, no se puede ignorar el papel crucial que juega la política comunitaria en la recuperación pospandémica del país. Tal como recordó Isabel Schnabel, en su presentación del Banco Central Europeo, el informe Draghi destaca dos puntos clave para el futuro de Europa. En primer lugar, "Europa debe completar la unión de mercados de capitales para movilizar economías de escala y permitir la creación de un Silicon Valley europeo". En segundo lugar, "ahora no es el momento de dar marcha atrás; Europa debe seguir invirtiendo en tecnologías verdes e innovaciones para convertir la transición ecológica en un motor de crecimiento".

"El reto es la conexión con el mercado energético europeo. La mejora en esta área podría convertir a España en un exportador energético competitivo"
"Si se impulsan las grandes líneas del informe Draghi, será bueno", incide Puch. Antonia Díaz, por su parte, reflexiona sobre el futuro de España en este contexto: "El reto es la conexión con el mercado energético europeo. La mejora en esta área podría convertir a España en un exportador energético competitivo. Sin embargo, hay factores políticos y geográficos que están complicando este acceso". Esta reflexión pone de relieve que la economía española no puede desvincularse de Europa, ya que gran parte de su resiliencia y capacidad de crecimiento radican en su integración en el proyecto comunitario.

Por tanto, si España desea mantener su liderazgo en la recuperación económica y lograr que ese crecimiento sea inclusivo, deberá profundizar en las reformas propuestas por Draghi y avanzar hacia la integración completa del mercado único europeo. Sin una sólida alineación con Europa, las oportunidades de futuro en ámbitos como las tecnologías verdes o la reindustrialización podrían verse limitadas, y el crecimiento no llegaría a todas las capas de la sociedad.
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