Miércoles, 16 de septiembre de 2026
POTENCIAS INTERMEDIAS

La Unión Europea se acerca a Canadá con una fórmula inédita

Ursula von der Leyen ha abierto la puerta a que Canadá se convierta en el "primer miembro asociado de la UE", una categoría que no figura en los tratados. Jorge de Diego Hurtado, redactor en 'Agenda Pública', analiza qué fórmulas comerciales, industriales y de defensa podrían convertir el acercamiento entre Bruselas y Ottawa en una integración más profunda.

Jorge de Diego Hurtado Jorge de Diego Hurtado 16 de septiembre de 2026
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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney. | Comisión Europea / Christophe Licoppe
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney. | Comisión Europea / Christophe Licoppe
La Comisión Europea ve con buenos ojos estrechar la cooperación con el Gobierno canadiense de Mark Carney, pero la fórmula concreta aún no se ha definido. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha abierto la puerta a que Canadá sea el "primer miembro asociado de la UE". Lo ha hecho durante su discurso sobre el estado de la Unión, al que el primer ministro canadiense asistió como invitado. Von der Leyen señaló como ámbitos prioritarios la manufactura inteligente, la tecnología, la integración de las bases industriales de defensa, la cooperación en el Ártico, las materias primas, la energía y la inteligencia artificial. El propio Carney se dirigirá al Parlamento Europeo el jueves 17 de septiembre.

La mayoría de los grupos políticos valoran positivamente el acercamiento con Ottawa, si bien no ha trascendido la fórmula exacta que plantean desde la Comisión. El discurso de Carney del pasado 20 de enero en Davos, en el que desarrolló un argumento en favor de las potencias medias —como la UE y Canadá—, ha servido como catalizador de esta unidad. Metsola y Carney se reunieron posteriormente, en mayo, durante la cumbre de la Comunidad Política Europea en Ereván, donde la presidenta del Parlamento le invitó a visitar Estrasburgo esta semana. A izquierda y derecha, en Europa los representantes políticos recuerdan a menudo aquellas palabras del primer ministro, que hoy afronta una intensa batalla comercial con su vecino, Estados Unidos.

"El discurso de Carney del pasado 20 de enero en Davos, en el que desarrolló un argumento en favor de las potencias medias ha servido como catalizador de esta unidad"
Ottawa ha llevado a cabo una estrategia con Washington más firme de la que ha tenido Bruselas hasta ahora. Y lo ha hecho a pesar de que las vulnerabilidades a las que se enfrenta son mayores que las europeas. Esa forma de plantarse ha gustado en algunos sectores de Europa porque ha mostrado una vía alternativa a la seguida hasta ahora por las capitales europeas. Está por ver si resulta más beneficiosa.

La gran pregunta que se hacen ahora es cómo podría acercarse más Canadá a Europa. La adhesión como Estado miembro parece hoy políticamente descartada y se enfrenta a una dificultad jurídica: el artículo 49 fija como requisito ser un "Estado europeo". Sin embargo, este concepto no está definido de forma estrictamente geográfica, por lo que Canadá podría alegar sus vínculos políticos y culturales con Europa para defender su elegibilidad. Incluso entonces, la entrada exigiría la unanimidad de los Veintisiete y la ratificación de todos los Estados miembros. Ante ese escenario, Von der Leyen ha propuesto la etiqueta de "miembro asociado", una categoría que no figura actualmente en los tratados.

La relación ya cuenta con el CETA, aplicado provisionalmente desde 2017, aunque diez Estados miembros aún no lo han ratificado. Esa falta de cierre muestra las dificultades para traducir una nueva fórmula política en una integración más profunda.

"La adhesión como Estado miembro parece hoy políticamente descartada y se enfrenta a una dificultad jurídica: el artículo 49 fija como requisito ser un «Estado europeo»"
La UE ya mantiene grados de integración diferenciados con países no miembros. Ucrania, en concreto, es país candidato y negocia su adhesión desde junio de 2024, además de contar con excepciones en determinados programas. Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, Kiev y Bruselas han avanzado en distintas formas de cooperación, aunque en este caso sí existe la expectativa de que se alcance la membresía.

Canadá ya forma parte de SAFE, el instrumento europeo de hasta 150.000 millones de euros en préstamos para inversiones en defensa. Y también colabora con PESCO desde 2021, concretamente en el proyecto de movilidad militar. En un análisis publicado por el European Council on Foreign Relations (ECFR), Anand Sundar da un paso más y plantea vincular el mecanismo anticoerción de la UE con medidas equivalentes de Canadá, de manera que ambas partes pudieran activarlas conjuntamente ante una crisis económica o comercial. Este mecanismo se diseñó principalmente para responder a la coerción económica de China y también se ha propuesto emplearlo contra Estados Unidos durante la guerra arancelaria con Trump.

La parte más ambiciosa, y quizá arriesgada, para las dos partes, es la de la seguridad y la defensa. El mismo análisis plantea que Canadá deje de ser tratado como un tercer país a efectos de la base tecnológica e industrial de defensa europea y pueda acceder en condiciones similares a los Estados miembros a programas financiados por la UE. Por otro lado, como explica Guillermo Íñiguez, doctor en Derecho de la UE por la Universidad de Oxford, "Canadá podría, incluso, incorporarse a una unión aduanera, ingresar en la AELC o adherirse al mercado interior".

En definitiva, el potencial de una aproximación entre las dos partes es bastante considerable. Asimismo, ayudaría en sectores que son declarados prioritarios por la propia Unión Europea en la consecución de la autonomía estratégica.

Sin embargo, no hay que olvidar que existen otros frentes en el campo de la adhesión o de las membresías intermedias. Ucrania sigue confiando en poder entrar en la UE. Moldavia y varios países de los Balcanes llevan años preparando y reformando sus instituciones para ajustarse a las demandas europeas. También está la cuestión del Reino Unido.

"Moldavia y varios países de los Balcanes llevan años preparando y reformando sus instituciones para ajustarse a las demandas europeas"
Los líderes del SNP, Plaid Cymru y Sinn Féin en Escocia, Gales e Irlanda del Norte, respectivamente, preparan la separación del Reino Unido, lo que tiene implicaciones directas para la UE. En primer lugar, porque, si se produjera la reunificación, todo el territorio de una Irlanda unida pasaría a formar parte de la UE. Así lo determinó el Consejo Europeo en 2017, cuando este tema estaba también en discusión. Por otro lado, el SNP y Plaid Cymru han expresado su deseo de que Escocia y Gales, respectivamente, se postulen como candidatos a la adhesión. En medio de todo este embrollo, el primer ministro Andy Burnham ha continuado con una política de acercamiento hacia Europa, igual que su predecesor Keir Starmer.

La Unión afronta numerosos retos mayúsculos. Y algunos de ellos son existenciales. El afianzamiento de nuevas alianzas va a ser determinante para el futuro de la UE, pero el simple hecho de que haya tantos aliados dispuestos a una colaboración más estrecha, sea cual sea el modo, dibuja un camino optimista.
Jorge de Diego Hurtado
Jorge de Diego Hurtado
Redactor en 'Agenda Pública'
Politólogo y analista electoral. Cuenta con experiencia en consultoría en Bruselas y actualmente es redactor en 'Agenda Pública'. También es cofundador de 'El Tablero Político'.
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