Martes, 28 de julio de 2026
INFORMES

Fin de la recesión democrática mundial

¿Ha tocado techo la constante caída de la democracia a nivel mundial? Jesús M. De Miguel, primer catedrático Príncipe de Asutrias y sociólogo, pone frente a frente dos índices de referencia del debate internacional —V-Dem y 'The Economist'— para sostener que las tendencias generales apuntan a una cierta estabilización. Mientras que en España considera que "el progreso democrático es evidente", en EE. UU. aparece un "grave deterioro de la democracia" que coincide con la llegada a la Casa Blanca del presidente Donald Trump.

Jesús M. De Miguel Jesús M. De Miguel 16 de abril de 2026
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La publicación de estos reportes a nivel mundial ayudan a entender las tendencias del nivel democrático global. | Unsplash / Jackie Alexander
La publicación de estos reportes a nivel mundial ayudan a entender las tendencias del nivel democrático global. | Unsplash / Jackie Alexander
En primavera se publican los índices de democracia del mundo. Hace unas semanas accedimos al que es seguramente el mejor y más elaborado: el informe sueco Democracy Report 2026: Unraveling The Democratic Era?, del V-Dem Institute de la Universidad de Gotemburgo. Poco después ha aparecido el de The Economist Group, elaborado en Londres por The Economist Intelligence Unit Limited (EIU). Este es ya el 19.º informe anual que la EIU titula Democracy Index 2025: Does 2025 Mark the Bottom of the Democracy Recession?. Así, con punto de interrogación, para no arriesgarse.

"Después de ocho años de puntuaciones [del índice de democracia] declinando, 2025 marca una estabilización que sugiere un final en la recesión de la democracia"
La democracia lleva ya ocho años descendiendo en el mundo, y este informe insinúa que posiblemente en 2025 ha tocado fondo. Sugiere que en el futuro la situación democrática del mundo mejorará. Es un típico wishful thinking. Literalmente, "después de ocho años de puntuaciones [del índice de democracia] declinando, 2025 marca una estabilización que sugiere un final en la recesión de la democracia" (p. 3 del informe británico). El declive democrático mundial ha llegado a un mínimo. Es, pues, una visión optimista sobre el futuro de la democracia. La excepción más clara a esta hipótesis es EE. UU., cuya democracia se ha deteriorado, sobre todo, con la segunda presidencia de Donald Trump.


Otra hipótesis es que las democracias mejores son muy estables, como también lo son los países autoritarios y, sobre todo, los totalitarios. En el medio encontramos a los países en transición, que experimentan a veces un proceso de ida y vuelta. Un factor básico es el de la participación política y las actitudes políticas de la juventud. La participación política es un factor necesario, pero insuficiente, para crear una democracia sólida, de calidad. Para permitir una verdadera transición política de los países que están en cambio, es necesario que estos realicen una reforma estructural de las instituciones democráticas. El objetivo es poder mantener la democracia tras la transición inicial.

El informe EIU británico analiza la situación democrática de 176 países, con 60 indicadores cada uno, refiriéndose al año 2025. La conclusión fundamental es que la democracia en el mundo sigue descendiendo. Más de la mitad de la población mundial (el 55%, es decir, 61 países) vive actualmente bajo un régimen autoritario o totalitario. El deterioro democrático es evidente, por ejemplo, en Asia y en MENA (Oriente Próximo y norte de África). Las democracias plenas son solamente 26 países, alrededor del 7% de la población mundial.

En este contexto, la posición de Europa occidental es muy positiva. Incluso sus índices de democracia se han incrementado —un poco— en el año 2025. De veintiún países, diecinueve permanecen estables o incluso han mejorado. Europa occidental es la región del mundo con puntuaciones más elevadas de democracia. Francia, por fin, ha pasado del grupo de democracias imperfectas a ser una democracia completa. Actualmente, la vecina Francia ocupa el puesto 26.º de un total de 167 países (España está en el puesto 22.º). El índice de democracia medio del mundo es 52%, mientras que en Europa occidental es 84%. Pero Europa mantiene varios problemas por resolver: carencia de vivienda, insatisfacción popular, partidos de ultraderecha y populistas, descontento con los partidos tradicionales, preocupación por la inmigración y, en general, la fragmentación de las preferencias políticas de la población. En Europa, el peligro es la polarización política en varios países y el auge de la derecha radical. También es problemática la deriva hacia políticas más restrictivas de inmigración.

España, en el puesto 22.º, está en el grupo de las mejores democracias mundiales. Con una puntuación de su índice de democracia del 82%, supera a países vecinos como Grecia (81%), Francia (80%), Bélgica (78%), Italia (76%) y Turquía (43%). Y también a países de Europa del Este, entre otros, como Rumanía (61%), Bulgaria (63%), Hungría (66%), Polonia (76%) y Chequia (81%).

"En los últimos años, España mejora un poco su puntuación del índice de democracia: 79,4% en 2021; 80,7% en 2022; 80,7% en 2023; 81,3% en 2024; y 82% en 2025"
Según el reciente estudio, Portugal (puesto 20.º) está un poco por delante de España (puesto 22.º). Sin embargo, según el informe de V-Dem, Portugal está en el puesto 26.º y España, en el 21.º. La consistencia de los índices de democracia a través de los años oscila un poco, debido a que también evolucionan los indicadores que se utilizan (y su comprensión). En el año 2025 son 60 indicadores diferentes para cada uno de los 176 países que se evalúan. En los últimos años, España mejora un poco su puntuación del índice de democracia: 79,4% en 2021; 80,7% en 2022; 80,7% en 2023; 81,3% en 2024; y 82% en 2025.


Desde la pandemia de COVID, el estatus democrático de España mejora. El progreso democrático es evidente. Su posición actual en el puesto 22.º es muy buena, contando con que el Reino Unido está en el puesto 18.º y Alemania, en el puesto 16.º. EE. UU. ha retrocedido mucho, actualmente al puesto 38.º.

En esta comparación se pueden ver los puestos mundiales y el índice de democracia de las mejores democracias en el mundo. He incluido también EE. UU., China y Rusia como comparación. Entre los países más democráticos del mundo destacan los escandinavos, con el máximo índice en Noruega (98%). Además, en las mejores posiciones están Dinamarca, Islandia, Finlandia y Suecia. Dentro de ese grupo de países muy democráticos están también Nueva Zelanda (el 2.º), con Australia en el puesto 13.º. El primer país latinoamericano es Uruguay (puesto 12.º), y Costa Rica (en el puesto 19.º). En Asia destacan como países democráticos Japón (el 14.º) y Taiwán (el 15.º). Corea del Sur ocupa el puesto 31.º, con un índice democrático del 78%. La otra Corea —la del Norte— está en el puesto 165.º, uno de los más bajos del mundo, con un 11% de índice de democracia. La diferencia entre ambas es abismal.



La posición de los grandes poderes del mundo —EE. UU., China, Rusia— no es nada favorable. EE. UU. ha sufrido un gran deterioro en los últimos tiempos, descendiendo al puesto 38.º, no siendo ya una democracia completa. La situación de China (es el país 145.º de un total de 176 países) es bajísima, con apenas un 22% de democracia. Peor aún es Rusia, en el puesto 151.º, con apenas un 20% de democracia. Ambos países —China y Rusia— son evidentemente dictaduras. El V-Dem sueco calcula índices de democracia más bajos aún: Rusia 6% y China 4%.

"El que ambas organizaciones estén de acuerdo da una confianza especial a la situación de España como una de las mejores democracias del mundo"
La comparación incluye también la puntuación de esos países en el informe académico sueco de V-Dem, recién publicado. Incluye datos de 179 países (tres más que el informe de la EIU). Las puntuaciones del índice de democracia son un poco más bajas debido al sistema de cálculo. El máximo según V-Dem es Dinamarca con 88%, frente al 98% de Noruega del EIU. Los múltiples indicadores de democracia que incluyen son también distintos, aunque el objetivo es el mismo: medir la democracia en los países. Ambas investigaciones son profesionales, muy exactas, utilizan múltiples indicadores, con numerosos expertos internacionales, utilizan muchos recursos..., pero los resultados son algo diferentes. Eso me sorprende mucho. Entiendo que evaluar unos doscientos países diferentes es una labor considerable. Sin embargo, aunque uno espera que los resultados sean parecidos, no lo son (o al menos no siempre). España obtiene unos resultados exactos, estando en el puesto 22.º de las democracias en el mundo según el informe británico, y en el puesto 21.º según el informe sueco. El que ambas organizaciones estén de acuerdo da una confianza especial a la situación de España como una de las mejores democracias del mundo.


El informe británico puntúa muy bien a Nueva Zelanda, y también a Islandia y Canadá. No es sorpresa que el informe sueco puntúe muy bien a Suecia (con el puesto 2.º) y que el informe británico eleve al Reino Unido del puesto 30.º de V-Dem al puesto 18.º en el de The Economist. También los países asiáticos democráticos (Japón y Taiwán) aparecen en mejor posición en el informe británico. Este también favorece a Portugal y sobre todo a la República de Mauricio. En general, el informe sueco de V-Dem aparece como más académico y más crítico. El británico de la EIU es conservador y quizás más comercial. La posición de EE. UU. es cuestionada por ambos informes, pero el informe sueco es bastante más crítico, situando a EE. UU. en el puesto 51.º. Para los británicos, los EE. UU. de Donald Trump todavía conservan un 76% de democracia, mientras que para los suecos es ya solamente el 57%.

The Economist considera a China en una posición un poco mejor que Rusia, mientras que los suecos consideran a China en una posición más baja, alcanzando el puesto 171.º, con un índice de democracia de apenas el 4%. En cualquier caso, China y Rusia son la escoria en los rankings de democracia en el mundo. Ambos mantienen posiciones muy bajas que no mejoran. Curiosamente, el informe de la EIU no analiza los casos de China y de Rusia, a pesar de su importancia política y numérica. Supongo que es un caso de diplomacia extrema. Sin embargo, la crítica a los EE. UU. ocupa un espacio considerable en los dos reportes.

Estos dos informes, los mejores del mundo, en líneas generales aciertan las tendencias, pero no en el detalle absoluto de los doscientos países del mundo. Realizan un esfuerzo enorme de recursos, expertos e indicadores, aunque no tienden a resultados iguales. Pero las tendencias generales están bien definidas. Para el caso de España, felizmente sí coinciden, situando a España en el grupo de democracias de calidad, superando las puntuaciones de nuestros vecinos de la región. Las peores puntuaciones mundiales son las de MENA, con un índice de democracia del 32%. África subsahariana tiene un 40%. Todo ello frente al 84% de democracia de Europa occidental.

"Ambos informes resaltan el grave deterioro de la democracia en EE. UU. Trump ha atacado gravemente las libertades civiles de la población estadounidense"
Ambos informes —británico y sueco— resaltan el grave deterioro de la democracia en EE. UU. Trump ha atacado gravemente las libertades civiles de la población estadounidense. La conducta del presidente estadounidense es cada vez más autoritaria y errática. Sus acciones y políticas retan las normas democráticas. Se ha implementado incluso una selección ideológica de inmigrantes. Trump perdonó a unos 1.600 individuos convictos que atacaron el Capitolio el 6 de enero de 2021. Mantiene además una conducta vengativa contra sus enemigos políticos. Reduce la libertad de expresión. Propone una relativa manipulación de los procesos electorales. En EE. UU. la polarización política y cultural es intensa. La democratización de Venezuela, Irán y Cuba parece improbable. Es llamativo que EE. UU. y Canadá evolucionen en sentido inverso. Canadá está en el puesto 9.º, mientras que EE. UU. ha bajado al puesto 38.º. Pero EE. UU. pretende anexionarse Groenlandia e incluso Canadá. La crítica a la situación de EE. UU. puede verse en las páginas 16 a 20 del informe británico de la EIU, un informe de apenas 27 páginas.


Creamos que la recesión democrática mundial ha llegado ya al final. Ojalá. Esperamos, pues, a la próxima primavera para poder comprobar mejor esta hipótesis optimista.
Jesús M. De Miguel
Jesús M. De Miguel
Doctor en Sociología y Ciencias Políticas
Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense y en Sociología por la Yale University. Ha ocupado la Cátedra de Estudios Españoles Príncipe de Asturias en la Georgetown University, Washington D. C.
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