Viernes, 14 de agosto de 2026
AUTONOMÍA ESTRATÉGICA

"Arquitectura Europea del Futuro de la Defensa": la propuesta que circula por las capitales europeas

En un contexto empujado por la pérdida de fiabilidad de EE. UU., el limitado acceso a materiales críticos o el retroceso de la multilateralidad, "la falta de capacidades de defensa de Europa la deja vulnerable a presiones económicas y de política exterior". Los tres autores de esta propuesta recogen aquí, desde el 'think tank' CEPR y publicado en 'Agenda Pública' en español, una nueva estrategia llamada Arquitectura Europea del Futuro de la Defensa.

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La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte. | OTAN
La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte. | OTAN
Europa debe fortalecer con urgencia sus capacidades de defensa para garantizar su autonomía estratégica. La ausencia de dicha capacidad deja al continente vulnerable a presiones económicas y de política exterior, poniendo en riesgo la supervivencia de la UE y sus valores fundamentales. Europa también debe abordar el dominio abrumador de los mercados de capitales estadounidenses.

"Esta columna expone los principios clave para establecer una Arquitectura Europea del Futuro de la Defensa y un marco común para su financiación"
Esta columna expone los principios clave para establecer una Arquitectura Europea del Futuro de la Defensa y un marco común para su financiación. Este marco apoyaría el desarrollo de un mercado europeo de valores seguro y líquido en un momento propicio, dado que los inversores globales buscan activamente alternativas al dólar. Abordaría una necesidad crítica y urgente de seguridad colectiva. Establecería la gobernanza y las bases necesarias para el surgimiento de un activo seguro europeo, un paso decisivo para la integración de los mercados financieros europeos.


Cuando hablamos de Europa, nos referimos a una coalición de países de la UE dispuestos a actuar rápidamente: el Equipo Europeo, conscientes de que el tiempo apremia.

Arquitectura Europea del Futuro de la Defensa

Esta propuesta no trata de los gastos tradicionales, como personal, municiones o tanques. Se centra en el desarrollo de la autonomía estratégica europea en tecnologías militares de próxima generación, como un escudo aéreo europeo, armas hipersónicas, habilitadores estratégicos como la nube, infraestructura de IA, software avanzado, computación cuántica, capacidades cibernéticas, constelaciones de satélites, drones, robótica y tecnologías de procesamiento de minerales críticos.

Las necesidades de seguridad y estas tecnologías tienen una dimensión claramente europea. No pueden desplegarse de manera eficiente a nivel nacional. Hoy, el gasto fragmentado en defensa ha generado duplicación, ineficiencia y falta de escala. Europa se queda atrás en campos esenciales y, para revertir esto, el Equipo Europeo debe:
 
  • Agrupar recursos y realizar adquisiciones conjuntas y predecibles a largo plazo.
     
  • Garantizar cierta competencia entre las empresas del Equipo Europeo en contratos de largo plazo.
     
  • Basarse en compromisos duraderos para desarrollar capacidad industrial e impulsar la innovación.
     
Muchas de estas tecnologías serán de doble uso, contribuyendo tanto a la seguridad como al crecimiento de la productividad a largo plazo. Su relativa novedad limita la influencia de campeones nacionales y lobbies establecidos, lo que brinda a los responsables políticos la oportunidad de perseguir adquisiciones conjuntas sin obstáculos heredados. Las tecnologías digitales y los satélites son ejemplos claros de tecnologías de doble uso, capaces de trascender fronteras nacionales y cruciales para nuestra defensa.

Gobernanza de la Arquitectura Europea del Futuro de la Defensa

El artículo 346 del TFUE exime a la industria de defensa de las disposiciones habituales del mercado único de la UE, incluida la no discriminación en la contratación pública. Por ello, es necesario un tratado intergubernamental entre los países del Equipo Europeo. Este tratado debe permitir que la coalición cumpla rápidamente sus objetivos en materia de defensa, prestando especial atención a la solidez del proceso de toma de decisiones y a sus reglas.

"Es necesario un tratado intergubernamental entre los países del Equipo Europeo el cual permita que la coalición cumpla rápidamente sus objetivos en materia de defensa"
Para ello, es preciso crear el Comité Directivo de Expertos en Defensa y Tecnología. Este organismo, que trasciende fronteras nacionales, debería definir prioridades a largo plazo, asignar recursos dentro de un presupuesto plurianual, planificar inversiones y garantizar control de calidad, escala e interoperabilidad.
 
  • Para su mandato de innovación, el comité podría inspirarse en el modelo de gobernanza de DARPA.
     
  • El presupuesto plurianual general debería determinarse por los representantes del Equipo Europeo, teniendo en cuenta los compromisos con la OTAN y otras necesidades nacionales de defensa.
     
  • Se debería establecer un mecanismo de compra militar del Equipo Europa (similar al US Foreign Military Sales) para simplificar las adquisiciones de defensa por parte de todos los países europeos y aliados (alcance a definir por el comité directivo).

Financiación

La Arquitectura Europea de Defensa es una inversión conjunta y requiere financiación conjunta. Debido a la infrainversión histórica en defensa europea, el gasto debe adelantarse para ponerse al día, por lo que a corto plazo será necesario financiar con deuda. Los países individuales no pueden asumir ni ejecutar eficientemente la actualización necesaria en tecnologías de defensa futura, que tienen una dimensión europea.

Junto al Comité de Defensa y Tecnología, se debería crear un Comité Directivo de Financiación del Futuro de la Defensa. Ambos comités deberían trabajar en estrecha cooperación. El mandato de Comité de Financiación se estructura de la siguiente manera:
 
  1. Emitir Bonos Europeos del Futuro de la Defensa para minimizar costes financieros (responsabilidad conjunta y solidaria).
     
  2. Lograr un estatus soberano para estos bonos.
     
  3. Asegurar la elegibilidad para operaciones de refinanciación del BCE.
     
Este mandato aceleraría el desarrollo de mercados de capital más profundos y líquidos, capaces de competir con el dominio creciente del mercado estadounidense desde la crisis financiera global.
Lograr un estatus soberano probablemente requiere:
 
  • Un calendario de emisión predecible gracias a la naturaleza recurrente de la financiación de defensa.
     
  • Flujos de ingresos vinculados a los bonos.
     
  • Escala mínima de emisión o crecimiento predecible a lo largo del tiempo.
     
  • Transparencia y credibilidad de los compromisos del Equipo Europeo.
     
  • La distribución del reembolso mediante ingresos nacionales o recursos fiscales comunes debería decidirla el Equipo Europeo.

Esquema de un posible perfil de gasto para ponerse al día

 
  • Gasto del 1% del PIB anual durante los próximos diez años, descendiendo luego a un 0,5% estable.
     
  • La emisión del Futuro de la Defensa representaría el 1% del PIB, con vencimiento a diez años, cada año durante diez años, y se renovaría la deuda nueva, sin pagos de principal o intereses durante la primera década.
     
  • La deuda pendiente en 2035 representaría aproximadamente el 10% del PIB (con un interés anual del 3%). A partir de 2035, la deuda se estabilizaría con recursos fiscales de los países miembros.
     
  • Aproximadamente el 1% del PIB se renovaría cada año, con los países miembros cubriendo los costes de interés (netos de crecimiento) y el flujo del 0,5% del gasto anual actual en defensa futura.
     
  • Tras 2035, la contribución fiscal de los países miembros sería aproximadamente del 0,6% del PIB, asegurando un gasto permanente en defensa del 0,5% del PIB y el pago de intereses para estabilizar la ratio deuda/PIB.
     
Con un PIB de 15,9 billones de euros en 2024 (la suma del equipo formado por Francia, Alemania, Italia, España, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Polonia, Irlanda, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Estonia, Lituania y Letonia) y un crecimiento nominal del 2%, el gasto acumulado sería de unos 1,8 billones de euros durante diez años (2026-2035) para la fase de actualización. Si el equipo incluyera toda la UE (PIB de 17,9 billones de euros, crecimiento nominal del 2%), el gasto acumulado ascendería a unos 2 billones de euros para la misma fase.

Los recursos fiscales tras diez años podrían provenir, por ejemplo, de los ingresos por IVA de cada país. Este perfil de gasto se puede ajustar según las necesidades militares identificadas por el Comité Directivo de Expertos en Defensa y Tecnología.

Gobernanza de los Bonos del Futuro de la Defensa

Nos centramos en una posible implementación, aunque existen varias.

Por concreción, se propone que el Comité de Financiación se ubique dentro del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). Otras opciones incluyen el Banco Europeo de Inversiones (BEI) o una nueva agencia. Si se utilizara el MEDE, habría que crear dos pilares distintos:
 
  • Pilar I: Funciones actuales del "Fondo Monetario Europeo" (gestión de crisis).
     
  • Pilar II: Funciones de financiación para la Arquitectura Europea de Defensa (inversión común).
Ventajas de usar el MEDE:
 
  • Establecido mediante tratado intergubernamental.
     
  • Experiencia en emisión de bonos y bien capitalizado.
     
  • Crucialmente, la deuda del MEDE no aparece en los balances de los Estados miembros, una ventaja clave dada la limitación fiscal y los compromisos con la OTAN.
     
El tratado del MEDE (aún no ratificado) debería modificarse para:
 
  1. Autorizar préstamos no solo a Estados miembros, sino también a agencias (p. ej., Agencia del Futuro de la Defensa Europea).
     
  2. Reflejar la creación de un segundo pilar de financiación, de naturaleza distinta al primero, destinado a financiar la inversión común del Equipo Europa.
     
  3. Autorizar la participación de algunos países fuera de la eurozona y de la UE en el segundo pilar.
Una desventaja potencial de usar el MEDE es que fue diseñado explícitamente como un mecanismo de crisis para la eurozona y no como vehículo de financiación general, por lo que podría considerarse la creación de una nueva agencia de financiación.

Composición del Equipo Europeo

El Equipo Europeo debería comenzar con un subconjunto de países dispuestos a actuar rápidamente, priorizando la calidad de la gobernanza sobre el tamaño. Sería altamente deseable asociar pronto a países no pertenecientes a la UE, como Noruega, Reino Unido, Suiza y Ucrania.

Una vez establecido, el marco debería permanecer abierto a otros países voluntarios. Esta inclusividad debe considerarse al revisar el tratado del MEDE y al crear el marco legal o al establecer una nueva agencia de financiación y emisión dedicada.
 

Por qué este enfoque funcionaría

  • Urgencia. La situación geopolítica es crítica en todas las capitales europeas.
     
  • Dimensión europea. Las necesidades y tecnologías de defensa trascienden fronteras.
     
  • Credibilidad financiera. La emisión conjunta eficiente y orientada a objetivos contrasta con propuestas anteriores de Eurobonos.
     
  • Momento de mercado. Los inversores globales buscan alternativas seguras al dólar.
     
  • Flexibilidad fiscal. Permite a los Estados miembros cumplir compromisos con la OTAN pese a restricciones fiscales.
     
  • Economía. El uso dual contribuye a la seguridad y al crecimiento de productividad a largo plazo; una gobernanza adecuada de la inversión común ayuda a construir la unión de ahorro e inversión y un activo seguro europeo.
     
  • Planes institucionales. Basarse en la rama europea de la OTAN/DARPA/MEDE puede acelerar la implementación.
     
  • Contexto histórico. Permite a Alemania canalizar grandes compromisos de defensa en proyectos europeos conjuntos, lo cual es positivo dada la historia de Europa.

Horizonte temporal

  • Enmiendas y ratificaciones del tratado: aproximadamente un año.
     
  • Establecimiento de comités directivos: similar plazo.
     
  • Estrategia: Comenzar rápidamente con un grupo pequeño y proyectos limitados, garantizando una gobernanza sólida, y luego escalar.
     
La urgencia no puede subestimarse. La agresión rusa, los cambios en los compromisos estadounidenses y la competencia global por comercio, tecnología, minerales críticos, talento y propiedad intelectual crean una ventana estrecha de alineamiento político. Europa debe aprovechar esta oportunidad para salvaguardar su autonomía y, finalmente, desarrollar e integrar sus mercados financieros.
Philipp Hildebrand
Philipp Hildebrand
Vicepresidente de BlackRock
Fue socio en Moore Capital y expresidente del Banco Nacional Suizo, con roles en el BIS, FMI y FSB, donde desde 2011 es vicepresidente. En la actualidad, es vicepresidente de BlackRock, supervisa inversiones y sostenibilidad, y asesora en la Universidad de Oxford.
Hélène Rey
Hélène Rey
Vicepresidenta del Centre for Economic Policy Research (CEPR)
Fue catedrática en Princeton y actualmente ocupa la cátedra Lord Bagri de Economía en la London Business School. Pionera en ciclos financieros globales y política monetaria, ha recibido múltiples premios, dirige revistas académicas y asesora a organismos como el FMI y o el CEPR.
Moritz Schularick
Moritz Schularick
Presidente del Kiel Institute for the World Economy
Es presidente del Kiel Institute for the World Economy y profesor de Economía en Sciences Po. Experto en macroeconomía, finanzas internacionales e historia económica, ha enseñado en universidades de Berlín, Nueva York y Cambridge entre otras.
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