

"Tres estudios diferentes están detectando la misma tendencia: una fracción de votantes del PSOE en 2023 se ha desplazado hacia Vox"El fenómeno no es masivo —apenas entre el 2,8% y el 4%, según la empresa demoscópica—, pero sí constante. Y lo que lo hace significativo no es la cantidad, sino su dirección: un salto desde el centroizquierda hacia la extrema derecha, un comportamiento electoral abrupto que hasta hace poco parecía improbable. Detrás de ese salto hay frustración, cansancio y desconexión. Y sobre todo, un malestar que no encuentra consuelo en el discurso progresista.
"Cuando Vox pronuncia palabras como «impuestos», «orden» o «seguridad», no lo entienden como una ideología, sino como una apelación directa"Han crecido en la precariedad postcrisis de 2008, la vivienda imposible y la inflación permanente. No sienten que nadie les hable directamente. Cuando escuchan al Gobierno hablar de "empleo récord" o "crecimiento inclusivo", no se reconocen. Y cuando Vox pronuncia palabras como "impuestos", "orden" o "seguridad", no lo entienden como una ideología, sino como una apelación directa. No votan por coincidencia doctrinal, sino por rabia y desencanto.
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