En los próximos años, los sistemas ferroviarios europeos tendrán que gestionar la coexistencia de al menos tres grandes sistemas de ancho de vía —el internacional, el ruso y el español—, a la vez que trabajan para armonizar las normas adoptando las más elevadas y eficientes. Talgo se enfrenta a enormes oportunidades de crecimiento, pero se necesitan importantes inversiones para garantizar la supervivencia de la empresa y su capacidad para ofrecer un servicio y unos productos de calidad. Talgo necesita un socio internacional fuerte y fiable. Es una cuestión de interés nacional, no solo para España y Alemania, sino, dada la geopolítica actual, para los intereses más amplios de la Unión Europea.