Jueves, 3 de septiembre de 2026
CONVERSACIONES

Enma López: "La militancia no quiere que le designen un candidato, quiere elegir un proyecto para Madrid"

La candidata a la alcaldía de Madrid Enma López comparte los principios de su candidatura y sus propuestas para transformar la capital española. En conversación con el editor y director de 'Agenda Pública', Marc López Plana, la concejala socialista habla de la importancia de los avales —"clave para la victoria en Cibeles el año que viene"— y asegura que afronta con ilusión y decisión este proyecto a pesar de no contar con todos los apoyos dentro de su partido.

Marc López Plana Marc López Plana 9 de julio de 2026
Añadir AgendaPública en Google
La concejala socialista Enma López (izquierda) y el director y editor de 'Agenda Pública', Marc López Plana (derecha). | Agenda Pública / Tania Sieira
La concejala socialista Enma López (izquierda) y el director y editor de 'Agenda Pública', Marc López Plana (derecha). | Agenda Pública / Tania Sieira
Conocí a Enma López hace unos meses en Granada, en el encuentro del Foro NextGen organizado por Agenda Pública y TALEÑTO ESPAÑA. La escuché durante algo más de una hora y, al volver, escribí una nota, en una de mis libretas de trabajo, con una intuición de fondo: los partidos no encuentran nuevos liderazgos cuando buscan candidatos de consenso, sino cuando alguien es capaz de interpretar mejor que nadie lo que esperan sus militantes.

Escuchando esta conversación, he vuelto a pensar en aquella idea. López explica que decidió dar el paso "después de haber escuchado a muchísimos militantes" pedirle que se presentara. Dice que comprendió que "era el momento" y que, tras meses de reflexión con algunos de los mejores estrategas políticos del mundo, descubrió que "lo único que hacía que me brillaran los ojos era la alcaldía de Madrid". Son respuestas que no hablan de una operación orgánica, sino de una convicción política.

Mientras la escuchaba, era difícil no recordar la campaña de Pedro Sánchez en las primarias de 2017. Ganó porque entendió algo que muchos dirigentes del PSOE no supieron ver: la militancia no estaba buscando un acuerdo entre quienes dirigían el partido; estaba buscando un proyecto en el que volver a creer.

Tengo la impresión de que Enma López está intentando hacer exactamente eso en Madrid. No centra su discurso en los equilibrios internos, ni en los respaldos de unos u otros, sino en pedir directamente a los militantes que participen. "Las primarias son un proceso democrático e ilusionante", afirma. Y añade una frase que revela cómo entiende este proceso: "El día uno son las primarias; el día dos, todos a una para ganar las elecciones".

Por eso la última respuesta de la entrevista es probablemente la más interesante. Le pregunto si está haciendo "un Sánchez o un López". Sonríe y responde: "Estoy haciendo un López". Inmediatamente matiza: "Sánchez ha sido, es y será un referente". No hay contradicción. Hay una declaración de intenciones. Igual que Pedro Sánchez hizo "un Sánchez" cuando decidió dirigirse directamente a la militancia para cambiar el rumbo del PSOE, Enma López parece convencida de que "hacer un López" significa convencer a los socialistas madrileños de que, eligiéndola a ella están votando un proyecto para ganar las elecciones en la capital de España. Madrid.

Si en el PSOE prevalece una lógica política por encima de los equilibrios internos, el desenlace de estas primarias dependerá de una pregunta muy sencilla: si el PSOE de Madrid quiere administrar el presente o construir una alternativa para gobernar la capital.
 

Enma López explica por qué ha decidido disputar las primarias socialistas para la alcaldía de Madrid. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira


¿Por qué decide presentarse?

Después de ocho años pateando Madrid, después de ocho años estudiando cada presupuesto, cada coma del presupuesto, después de haber viajado por el mundo, de haber conocido a otros alcaldes y alcaldesas de grandes ciudades, después de haber escuchado a muchos militantes pedirme que diera el paso, he sentido que era el momento en el que yo realmente podía aportar algo a este partido y también a esta ciudad. Así que era el momento y ya tocaba.

¿Quién le ha influido?

Me han influido muchísimos militantes. Cada vez que he ido a las agrupaciones, al acabar me decían: "Enma, tienes que dar un paso adelante. Enma, queremos votar con ilusión". Y en los barrios me he encontrado con gente a la que le gustaría votarnos pero que no nos vota, y me decían: "Yo a ti sí te votaría".

"He sentido que era el momento en el que yo realmente podía aportar algo a este partido y también a esta ciudad. Así que era el momento y ya tocaba"
Hace poco, en una terraza, un camarero que se llama Roque, de un sitio al que voy con cierta frecuencia, me decía: "¿Te presentarás, no?". Yo le dije: "No lo sé". Y me contestó: "Yo solo te voy a votar si te presentas tú, porque a ti te conozco". Eso, al final, es una presión grande y sientes que, efectivamente, hay un momento para dar un paso adelante. Y lo doy con mucha ilusión y con muchas ganas.

Sé que también la decisión tiene un componente importante de influencia internacional.

La verdad es que sí han tenido peso. Jacinda Ardern, la que fue primera ministra de Nueva Zelanda, tiene un programa con un grupo de mujeres, doce seleccionadas cada año. Yo fui la primera española en la segunda edición, que terminó justo ahora en julio de este año, y nos reúne para intentar darnos herramientas y hacer un liderazgo más empático, más compasivo, otra forma de liderar.

Hicieron una reunión en Como, donde estuvimos casi una semana de retiro. Estaba Michelle Bachelet también y hablamos mucho de quiénes éramos, de cómo habíamos llegado hasta aquí, de qué era lo que nos movía a estar aquí y de cuáles eran nuestros próximos retos.

"Lo único que hacía que me brillaran los ojos era la alcaldía de Madrid"
Quizás fue el momento en el que más en serio pude reflexionar sobre esto, rodeada de profesionales muy potentes de campañas políticas de todo el mundo: personas que han hecho las campañas de Bernie Sanders, de Mamdani, de Obama. Hablando con ellos, viendo un poco cuáles eran los caminos, uno de esos [caminos] era la alcaldía de Madrid, y había otros. Pero ellos me decían, y creo que tenían razón, que lo único que hacía que me brillaran los ojos era la alcaldía de Madrid.

Desde entonces, algo que estaba ahí como latente fue cogiendo más fuerza, más fuerza, más fuerza, hasta que un día se decantó. De hecho, Jacinda Ardern es de las primeras personas a las que se lo conté. Fue muy gracioso porque, cuando le conté el eslogan, ella me contó que It’s time, que sería un poco la traducción de "ya toca", era el eslogan de los años setenta de uno de sus héroes del Partido Laborista de Nueva Zelanda. Toda una señal.
 

López recuerda la influencia de Jacinda Ardern, Michelle Bachelet y varios estrategas internacionales en su decisión. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira


Madrid hacia dentro y Madrid hacia fuera. Hacia dentro tenemos un problema que es el calor.

Tenemos muchos problemas; el calor es uno de ellos. Madrid es una ciudad que no está preparada para el calor. Almeida no ha hecho nada sobre el calor durante estos últimos ocho años y da la sensación de que nada ha cambiado.

Recuerdo cuando me vine a vivir a Madrid hace veinte años: teníamos alguna semana de 40 grados, alguna ola de calor, agosto era duro y ya está. Hoy nos hemos acostumbrado a vivir en una permanente ola de calor prácticamente desde mayo hasta octubre. Eso requiere tomar muchas decisiones: poner sombras, poner árboles, poner aspersores de agua, adaptar horarios.

En Madrid ha tenido que morir una persona por un golpe de calor, un trabajador, un empleado público, para que se tome alguna medida. Además, Madrid cada vez es una ciudad más difícil. Uno sale de su casa, se pega un rejonazo de calor en la cara, va a esperar el autobús, el autobús tarda veinte minutos y tiene que estar en la solana esperando, sin una sombra.

Llega a casa y muchas viviendas están muy mal aisladas. El Ayuntamiento debería ayudar con esa rehabilitación. Si tiene aire acondicionado, le da miedo ponerlo por la factura, y ahí debería ayudar el Ayuntamiento también, con comunidades energéticas que hagan que esa factura no nos dé miedo y que podamos estar a gusto dentro de nuestras propias casas.

"Madrid se va a convertir en un desierto en el que no podremos habitar cuatro o cinco meses al año"
No tiene sentido que los parques cierren cuanto más calor hace. Si hay un problema con los árboles, lo que hay que hacer es revisar uno a uno, pero no podemos renunciar a los pocos pulmones que tenemos dentro de Madrid. Hay que ir precisamente a todo lo contrario: a reverdecer la ciudad, a refrescar de todas las formas posibles, porque, si no, Madrid se va a convertir en un desierto en el que no podremos habitar cuatro o cinco meses al año.

¿Cómo se construye una ciudad global como Madrid sin afectar a la vida diaria de las personas que viven en Madrid?

Poniendo a los madrileños en el centro, que es algo que Almeida no ha hecho. Almeida construye contra los madrileños. Viene un gran proyecto cualquiera, entra en su despacho, despliega unos planos, despliega el beneficio que van a obtener esas personas y la única pregunta que se le hace es: "¿Qué necesitas?". Ahí se hace ese urbanismo a la carta, esos planes especiales a la carta. Madrid no debería ser eso.

Madrid va a ser una ciudad global porque es su destino, porque es una de las grandes capitales europeas y porque es el papel que tiene que jugar. Pero tiene que jugarlo sin que eso suponga perder su identidad, sin que eso suponga perder su pequeño comercio, sin que eso suponga expulsar a los vecinos de Madrid.

Ya lo vivimos con la pandemia, cuando de repente desaparecieron los turistas y el centro de Madrid era algo fantasmagórico. Hay que construirlo con un plan de ordenación comercial, con visión de ciudad, para enriquecer a los madrileños, no para enriquecer a cualquiera a costa de los madrileños. Con una visión de a qué nos queremos dedicar, con una reindustrialización de la ciudad que genere valor añadido, con una apuesta donde de verdad captemos talento.

A mí me gustaría un Madrid en el que cualquier persona joven del mundo, cuando le preguntaras en qué ciudad soñaría vivir, dijera Madrid. Y eso ahora mismo es muy difícil, entre otras cosas porque cualquiera que venga a vivir a Madrid no va a tener dónde vivir, y eso se sabe. Y no va a tener dónde comprar, y eso también se sabe.

Eso va en detrimento también de nuestra cultura gastronómica, por ejemplo, que es algo a lo que no nos podemos permitir renunciar. Requiere cuidar nuestros mercados municipales. En Barcelona están abriendo nuevos mercados y en Madrid cierran. A mí no me vale que me digan que está habiendo un cambio de hábitos porque no es verdad.

"Me gustaría un Madrid en el que cualquier persona joven del mundo, cuando le preguntaras en qué ciudad soñaría vivir, dijera Madrid"
Esos son los temas de los que se debería estar encargando un alcalde: de posicionar a Madrid en el mundo. Y no lo veo. Yo no veo a un Almeida que viaje, yo no veo a un Almeida que teja alianzas con otras ciudades. Eso es ser una ciudad global, pero una ciudad global bien entendida. Una ciudad que juega un papel en el mundo, una ciudad que da un ejemplo al mundo, no una ciudad que absorbe todo aquello que el resto no quiere.
 

Marc López Plana pregunta a Enma López por el papel de Madrid dentro de España y por la regularización de personas migrantes. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira


¿Y Madrid en España? ¿Cuál debería ser su papel?

Yo creo mucho en la desconcentración. No tiene sentido acaparar con una gran megalópolis a costa de los madrileños que, a la vez, está drenando recursos de todo su alrededor.

Necesitamos un crecimiento mucho más sostenible, que genere riqueza también en nuestro entorno. Tenemos que tener una visión mucho más amplia, mucho más metropolitana, mucho más como la de la gran Île-de-France, mucho más como la del Gran Londres. Debemos ir hacia ahí, no hacia un pequeño centro que todo lo absorbe y que drena. Porque de lo que no se dan cuenta es de que no solamente está drenando a los municipios del entorno o al resto del país, está drenando a los propios madrileños.

Madrid no deja de ser un centro político de España. La futura alcaldesa de Madrid no puede renunciar a tener posiciones sobre lo que pasa en el país. En estos momentos tenemos un tema en el debate público: la regularización. ¿Cuál es su posición?

Creo que es una de las grandes medidas que ha aprobado Pedro Sánchez en esta legislatura. Son muchas, pero esta seguramente sea una de ellas: dar derechos y reconocer a personas que actualmente ya están en España, ya están aportando, ya están haciendo una mejor España.

Es de justicia, no solamente con ellos, sino también con el resto de españoles, dar unas condiciones dignas. Estamos hablando de que puedan cobrar de verdad el salario mínimo interprofesional, ese que se ha subido casi un 70% en los últimos años, y de que, por tanto, no haya una competencia desleal de salarios a la baja, que creo que es algo que solamente perjudica.

Hablamos de que puedan vivir con dignidad con sus familias, algo que, en personas que han tomado una decisión muy difícil, que es abandonar sus países, es fundamental para que puedan construir un entorno y tener una vida próspera.

Creo que es la seña de identidad de Madrid: una ciudad que acoge, que jamás te pregunta de dónde eres, en la que todos tenemos doble nacionalidad. Puedes ser gallego-madrileño, colombiano-madrileño, venezolano-madrileño, catalán-madrileño. Creo que es una de nuestras grandísimas riquezas.

"Tenemos que tener una visión mucho más amplia, mucho más metropolitana, mucho más como la de la gran Île-de-France"
Y aquí, además, el Partido Popular se ha equivocado, porque va en contra de todos: va en contra del sentido común, va en contra de la patronal, va en contra de los agentes sociales. Madrid no puede ir en contra; de hecho, Madrid no debería ir en contra de nada. Madrid debería ser ese gran motor que va a favor de España, que va a favor de los madrileños, que va a favor de una Europa integrada.

Eso debería ser Madrid. Y pienso que la regularización es un ejemplo más de cómo el Partido Popular se equivoca utilizando a Madrid en contra de muchas cosas, como ariete, y no como esa fuente inspiradora que debería ser.
 

La conversación aborda la movilidad eléctrica, el transporte público y los atascos en la capital. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira


Hablemos del coche eléctrico.

El coche eléctrico es importante dentro de todo el esquema de movilidad eléctrica, pero para mí es más importante el transporte público eléctrico. Creo que tenemos que hacer una apuesta muy fuerte por los autobuses. Tenemos unas rutas pensadas desde los años sesenta y, conforme la ciudad ha ido creciendo, lo único que hemos hecho es ponerles más y más paradas.

Hace unos años, uno se ponía en la parada y cada tres o cuatro minutos pasaba un autobús. Ahora nos hemos acostumbrado a tener frecuencias de casi veinte minutos. En Madrid hay doscientos autobuses comprados por los madrileños que se quedan en cocheras por falta de conductores, lo cual es una cosa bastante difícil de explicar cuando uno lo cuenta.

Tenemos que repensar todas esas líneas. Son líneas pensadas para ir desde los barrios al centro y, en realidad, tendrían que ser líneas pensadas a través de mapas de calor para cubrir las necesidades de las personas que viven en esos barrios. ¿A dónde necesitan ir? ¿Necesitan ir al hospital? Pues tenemos que poner una línea que les coloque allí en un tiempo razonable, en doce o quince minutos.

"En Madrid hay doscientos autobuses comprados por los madrileños que se quedan en cocheras por falta de conductores, lo cual es una cosa bastante difícil de explicar"
Eso hará que se eviten muchos atascos, porque el coche eléctrico puede que ayude al medio ambiente, pero no va a ayudar a reducir uno de los grandísimos problemas que tiene esta ciudad, que son los atascos. Yo lo que quiero es que, cuando alguien diga "voy a coger el coche", el resto del mundo le mire y le diga: "Pero ¿por qué? Si vas a ir muchísimo mejor en transporte público, muchísimo mejor en autobús, muchísimo mejor en bici, porque va a haber carriles bici, infinitamente mejor en metro".

Metro que, por cierto, hablando del calor, ayer en la línea 1, que fue donde me moví yo, estaba sin aire acondicionado. No os puedo contar el calor que hacía. Eso es una ciudad descuidada y Madrid necesita que la cuiden en todo: desde la limpieza, que parece lo más básico, al cuidado de su comercio, al cuidado de sus ciudadanos, al cuidado de sus personas mayores, a las que no tienen en cuenta absolutamente para nada.

Son una parte fundamental de la ciudad, tienen que formar parte de la toma de decisiones y tienen derecho, después de haber estado trabajando y aportando toda su vida, a tener un envejecimiento activo, desinstitucionalizado, cerca de sus barrios, a que no las arranquen de sus barrios. De todas estas cosas es de las que tenemos que hablar.

Sobre vivienda: ¿cuál es su posición en relación con los pisos turísticos? En Barcelona hay una batalla muy fuerte en este tema.

De entrada, creo que hay que cerrar todos los pisos turísticos ilegales. Ahora mismo se han cerrado algunos gracias al registro que sacó el Ministerio. Ahora, una sentencia ha dicho que eso es competencia de las comunidades autónomas y que no puede ser, pero se demostró que era una herramienta efectiva. Creo que es algo que habría que recuperar.

Hubo un tiempo en el que más del 95% de las viviendas de uso turístico eran ilegales. Yo siempre hacía la metáfora de si alguien se imaginaba el 95% de los coches sin seguro, de los taxis sin licencia, de las tiendas sin licencia. Nos parecería una locura. Ese es el tema.

Además, estamos hablando de pisos que podrían ser vivienda para los madrileños y que, en realidad, están tensionando todavía más. Vamos a empezar cerrando eso, que ya tenemos un largo camino por recorrer. Pero no solo.

En vivienda creo que hay que hacer muchas más cosas. Hay que rehabilitar, hay que redensificar con fin social, no para que el promotor tenga muchísimo más beneficio, sino para mejorar, por un lado, la calidad constructiva de muchos de nuestros barrios. Son viviendas que se construyeron en los años sesenta y setenta y que necesitan una buena mano, donde el Ayuntamiento pueda ayudar y donde podemos aprovechar para poner un par de plantas públicas. Entre otras cosas, por ejemplo, para que se puedan emancipar los hijos de esas personas que viven en esas casas.

"En vivienda creo que hay que hacer muchas más cosas. Hay que rehabilitar, hay que redensificar con fin social"
Hay que hacer un proyecto mucho más poliédrico, más ambicioso, apostar más por la construcción industrializada, que es mucho más rápida y que tiene exactamente la misma calidad. Tenemos que dejar de vivir en una ciudad que siga siendo igual que en los años sesenta, porque el mundo ha cambiado, las ciudades han cambiado, pero Madrid parece que sigue estancada y solamente recibe las novedades malas, pero nunca las buenas.
 

La candidata socialista defiende unas primarias abiertas y llama a la militancia a avalar un proyecto para ganar Cibeles. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira


¿Qué le diría a un militante del partido en Madrid que tiene que rellenar un aval y se pregunta: "¿Esto dónde nos lleva?".

Le diría que las primarias son un proceso ilusionante, son un proceso democrático. Unas buenas primarias abiertas, con debate, con propuestas, enriquecen al partido.

Es muy importante tener en cuenta que el día uno son las primarias y el día dos somos todos a una para ganar las elecciones, que es para lo que estamos aquí. Tenemos ejemplos muy recientes. Ya no hablo de Pedro Sánchez, que por supuesto, sino de Extremadura, donde inicialmente había cinco candidatos y ahora solamente hay un secretario general que lo está haciendo increíblemente bien y que ha conseguido unir al partido.

Yo estuve en el congreso y se respiraba una ilusión que era contagiosa. Y realmente es la misma ilusión contagiosa que estamos viviendo aquí, donde uno entra en Twitter y lo que antes era una ola de odio ahora es una ola de ilusión, de ganas y de "esto sí que lo quiero".

Eso lo estoy viviendo también con muchos compañeros y compañeras que se están ilusionando y que me mandan el aval que acaban de firmar, con las ganas y con el sentimiento de saber que forman parte de algo transformador y que de verdad va a cambiar nuestra ciudad.

"Me gustaría insistir en que todos los militantes, incluso aquellos que me están escribiendo ahora, que igual llevan desanimados un tiempo, avalen"
Me gustaría insistir en que todos los militantes, incluso aquellos que me están escribiendo ahora, que igual llevan desanimados un tiempo o hace tiempo que no pasan por la agrupación, avalen. Que avalen de forma online, que además es confidencial y que ese aval hoy va a ser la clave de la victoria en Cibeles del año que viene.

Puede parecer un gesto muy pequeño, pero es el gran poder de los militantes del Partido Socialista: el poder elegir proyectos transformadores, el poder elegir rumbos ilusionantes y hacerlo, además, de forma absolutamente confidencial en la web.

¿Estás haciendo un Sánchez o un López?

Estoy haciendo un López, claro. Siempre es un López. Otra cosa es que, por supuesto, para mí Sánchez era, es y será un referente.

Muchas gracias.
Marc López Plana
Marc López Plana
Editor y director de 'Agenda Pública'
Participación