

"Deberíamos relacionar siempre financiación autonómica con sistema fiscal, para evitar el fariseísmo de defender un Estado tributariamente famélico y al mismo tiempo reivindicar más recursos para las CC. AA"En los estados compuestos como España, el modelo de financiación tiene dos objetivos: determinar la cuantía de los recursos que precisan las administraciones territoriales para ejercer sus competencias y establecer la manera de obtenerlos. La determinación del volumen de recursos de las CC. AA. depende en primer lugar de la dimensión de la tarta fiscal. Por eso deberíamos relacionar siempre financiación autonómica con sistema fiscal, para evitar el fariseísmo de defender un Estado tributariamente famélico y al mismo tiempo reivindicar más recursos para las CC. AA. que se gobiernan.
"La distribución se hace en función de la población ajustada de cada C. A. para que la financiación per cápita sea lo más igualitaria posible"Sus recursos provienen en parte del Estado central y en parte de las CC. AA., que destinan a esta cesta común el 75% de sus ingresos tributarios normativos (o sea, antes de ejercer su autonomía fiscal, reduciendo o aumentando impuestos). Luego la distribución se hace en función de la población ajustada de cada C. A. para que la financiación per cápita sea lo más igualitaria posible. En este sentido, el sistema de régimen común busca el equilibrio entre igualdad y corresponsabilidad.
"El modelo de financiación se ha ido configurando a golpe de movimientos tácticos, siempre guiados por la necesidad de gobernabilidad"A ello puede haber contribuido la escasa cultura federal y la ausencia de proyecto por parte de los partidos estatales, salvo el de la recentralización, en auge a partir del crecimiento de Vox y el contagio del PP. El resultado: tanto el grado de descentralización política como el modelo de financiación se han ido configurando a golpe de movimientos tácticos, siempre guiados por la necesidad de gobernabilidad.
"Comienzo por aconsejar prudencia en el uso de los datos aportados por la vicepresidenta Montero y las diferentes proyecciones de futuro que se han hecho"Entrando a valorar la propuesta presentada, comienzo por aconsejar prudencia en el uso de los datos aportados por la vicepresidenta Montero y las diferentes proyecciones de futuro que se han hecho. Entre otras cosas porque el Ministerio de Hacienda tiene pendiente recalcular la actualización de los ingresos normativos de cada C. A., lo que puede tener incidencia en el volumen del FGSPF y en su distribución.
"Los elementos clave de la propuesta presentada han sido suficientemente explicados, pero no sé si suficientemente entendidos"Los elementos clave de la propuesta presentada han sido suficientemente explicados, pero no sé si suficientemente entendidos. En lo fundamental, se mantiene la estructura del modelo de 2009, aunque hay cambios significativos. Aumentan en 21.000 millones de euros los fondos de nivelación vertical que el Estado transfiere a las CC. AA. Se establecen nuevos indicadores para el cálculo de la población ajustada, factor que incidirá con seguridad (no sabemos aún en qué dirección y en qué dimensión) en el resultado final. También se incorporan elementos de diversidad, siempre sometidos a la voluntariedad de las CC. AA., en una dirección que podríamos calificar de federal, aunque muy incipiente e incierta en sus resultados.
"El resumen de todas las medidas propuestas sería que aumentan significativamente los recursos disponibles por todas las CC. AA. para hacer políticas públicas"Esta opción me parece una opción mucho mejor que la de la Agencia Tributaria propia (planteada en el acuerdo inicial PSC-ERC) y diferenciadas de la estatal. Los recursos y esfuerzos necesarios para poner en marcha una agencia propia son inmensos, inviables a corto plazo y no garantizan mejor gestión. Además, estas agencias podrían propiciar la autarquía, especialmente en la gestión y transparencia de los datos. Un problema que ya se sufre hoy con las administraciones tributarias forales.
"Quedan algunos aspectos importantes fuera de la propuesta, como la armonización de las legislaciones autonómicas para evitar 'dumping' fiscal en determinados impuestos"En resumen, significa que los territorios con mayor base tributaria transfieran recursos a los menos dotados, pero que al final de los flujos de solidaridad el que aporta no quede por debajo en recursos per cápita del que recibe. Que es lo que sucede en estos momentos en España, con el modelo actual. No creo que eso se pueda calificar de insolidario ni privilegio. En realidad, es lo contrario. La ordinalidad presupone redistribución solidaria, pero con límites y normas. No deja de ser curioso que los que en otros debates son acérrimos defensores de la eficiencia en el uso de los recursos públicos, con planteamientos en algunos casos darwinistas, sean los que más se oponen al criterio de ordinalidad.
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