En diciembre de 2024 entrevisté por primera vez a Nadia Calviño. Por entonces, su salida de la política española era más reciente: apenas hacía un año que tomó las riendas del Banco Europeo de Inversión (BEI). En esta ocasión ya han pasado dos años desde que dejó el Ministerio de Economía en manos de Carlos Cuerpo. Nuestra conversación coincide con el lanzamiento de su libro, Dos mil días en el Gobierno (Plaza & Janés, 2025), en el que retrata cómo es estar ahí, en un Gobierno, y especialmente en etapas muy complejas para el español, porque entre 2018 y 2023 ocurrieron muchas cosas en España. También en el plano internacional, sobre el que pregunto con especial interés a Calviño, porque junto a Teresa Ribera es la española más influyente en Europa.
Calviño reivindica el avance europeo hacia una financiación conjunta y celebra que "el futuro pasa por esa financiación conjunta de las prioridades europeas, ya sea el apoyo a Ucrania, la política de seguridad y defensa o las grandes inversiones en infraestructuras". Subraya el peso creciente de España en la UE, país que hoy tiene "una voz muy respetada e influyente en el ámbito comunitario", y defiende la cultura de coalición después de haber formado parte del primer Gobierno de coalición en España, recordando que muchos conflictos son "artificiales o exagerados". Asimismo, destaca la relación estratégica entre Gobierno y empresarios, que durante la pandemia fue clave para superar el reto "de manera brillante". También explica la importancia de la confianza de los mercados, que se consigue con claridad y coherencia: "decíamos lo que hacíamos y hacíamos lo que decíamos". Sobre la gestión del COVID-19 reconoce que no había una hoja de ruta, pero que acertaron actuando "pronto, rápido, a gran escala y con flexibilidad". Y concluye que, en un contexto global de volatilidad, el valor que gana es la confianza: "Los procesos de decisión lentos tejen relaciones de confianza entre personas e instituciones", asevera.
¿Qué le parece que, por segunda vez, los líderes europeos hayan decidido utilizar los Eurobonos como fórmula, en este caso, para financiar a Ucrania?
La decisión de los líderes europeos de mostrar un apoyo sin fisuras a Ucrania es importantísima. La prioridad es asegurarnos de que se apoya a Ucrania en un momento clave para el futuro de Europa, y, de hecho, para el futuro del mundo. Es un momento definitorio.
"Es evidente que el futuro pasa por esa financiación conjunta de las prioridades europeas, ya sea el apoyo a Ucrania, la política de seguridad y defensa o las grandes inversiones en infraestructuras"
Una vez hecha la emisión de los bonos europeos por parte de la Comisión Europea para financiar el programa Next Generation, es previsible que este será uno de los temas más discutidos en la fase de negociación del nuevo presupuesto comunitario plurianual a partir de 2028. Es evidente que el futuro pasa por esa financiación conjunta de las prioridades europeas, ya sea el apoyo a Ucrania, la política de seguridad y defensa o las grandes inversiones en infraestructuras que son necesarias.
Usted ha vivido la política europea antes de la española, y posteriormente vuelve a vivir la política europea. ¿Qué enlaza una con la otra? Uno de los debates del futuro es el de qué influencia debe tener España en la toma de decisiones.
España es uno de los grandes Estados miembros y uno de los países que están en el corazón de la zona euro y de la Unión Europea. En este momento, tiene una voz muy respetada e influyente en el ámbito comunitario, después de estos siete años en los que se ha ido consolidando como un socio fiable. La estabilidad de España, desde el punto de vista político, y su prosperidad y crecimiento económico son factores muy importantes para Europa, particularmente cuando vemos otros países con gran inestabilidad política o con una situación económica más delicada.
López Plana pregunta a Calviño por el papel de España en el aparato institucional europeo. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira
En su paso por España, formó parte del primer Gobierno de coalición del país. ¿Cómo describiría la experiencia?
En todos los gobiernos es necesario conjugar distintos puntos de vista porque cada ministerio tiene una prioridad, una perspectiva diferente. En todos los gobiernos hay cauces e instrumentos para articular esas posiciones. Hay gobiernos de coalición en casi todos los países de nuestro entorno.
"Es peculiar la diferencia entre el funcionamiento interno del Gobierno y lo que se proyecta en los medios"
Quizá lo que hace un poco peculiar al Gobierno de coalición de España en estos años es la diferencia entre el funcionamiento interno del Gobierno y lo que se proyecta en los medios, con conflictos que, que en la mayoría de los casos, son artificiales, algo que no veo en otros países europeos con gobiernos de coalición.
¿Nos falta cultura de coalición?
Estos han sido los primeros gobiernos de coalición desde la llegada de la democracia. Vamos aprendiendo, pero de cara al futuro esta va a ser una realidad que veremos con más frecuencia en los países europeos, y que responde a la fragmentación de nuestros sistemas democráticos y nuestras sociedades.
En su libro, Dos mil días en el Gobierno, cita una llamada al presidente sobre la reforma laboral en la que le insiste sobre la necesidad de que la reforma laboral tuviera el apoyo de los empresarios y de los mercados. ¿Qué trascendencia tiene la relación entre el ministro de Economía y el presidente del Gobierno?
Durante estos años ha sido absolutamente clave que el presidente del Gobierno, la ministra de Economía y vicepresidenta primera del Gobierno, junto a la ministra de Hacienda, estuviéramos totalmente alineados. Esta relación ha sido clave para el éxito de la política económica de España.
En el libro explico con detalle cuáles son, en mi experiencia y opinión, las claves que explican el éxito de la política económica, y entre ellas está, justamente, ese alineamiento total entre los dos ministerios y la presidencia.
La exministra de Economía habla de su último libro, 'Dos mil días en el Gobierno'. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira
¿Qué rol tienen los empresarios en la definición de políticas públicas?
Las empresas son agentes económicos y sociales de primer nivel en España. Durante mi época como ministra dediqué mucho tiempo a escucharles, a viajar por España, a conocer la realidad sobre el terreno y escuchar de primera mano sus puntos de vista.
"Durante la pandemia, el entendimiento con representantes empresariales y sindicatos fue clave para que España superase ese reto tan único"
Me parece fundamental escuchar a los representantes de los trabajadores y a la sociedad civil. Para quienes tenemos responsabilidades públicas es esencial tener los ojos y oídos abiertos a las necesidades y preocupaciones de los ciudadanos. Durante la pandemia, el entendimiento con representantes empresariales y sindicatos fue clave para que España superase de manera brillante ese reto tan único y extraordinario.
Hace referencia a la importancia de que los mercados financieros confíen en un país. ¿Qué significa realmente que los mercados se fíen o confíen en España?
El Ministerio de Economía, con el Tesoro Público, tiene una labor importante para garantizar estabilidad y confianza en los mercados financieros. Es lo que nos permite financiarnos en condiciones beneficiosas y pagar los tipos de interés más bajos posibles. En este momento, los tipos de interés de la deuda española están en mínimos históricos y eso da capacidad de acción y sostenibilidad financiera.
Fue determinante que desde el primer momento, en 2018, los mercados expresasen su confianza en el Gobierno de España. Para ello dediqué personalmente mucho tiempo a comunicar y articular una estrategia clara, para que los inversores supieran que decíamos lo que hacíamos y hacíamos lo que decíamos, que es la clave de la confianza.
Calviño recuerda la importancia de coordinar un diálogo con todos los actores de la sociedad. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira
Hay un momento en que expresa cierta impotencia cuando recurre a la historia de cómo las pandemias afectan a la economía. No hay mucho escrito sobre ello. ¿Cómo convive la política con la incertidumbre?
En décadas anteriores, habíamos vivido crisis financieras, episodios de inflación, crisis en mercados de deuda y reformas estructurales, pero nada nos había preparado para una pandemia y no existía hoja de ruta. Nos encontrábamos ante una situación para la que no había ninguna receta. Intenté encontrar todos los documentos y análisis económicos disponibles, preocupándome sobre todo de no cometer errores irreversibles. Los informes que encontré se referían a guerras, con un impacto distinto al de una pandemia. Para mí era importante estimar el posible impacto e identificar medidas ágiles y de gran escala que evitasen los peores escenarios. Visto en perspectiva, acertamos actuando pronto, rápido, a gran escala y con flexibilidad.
"Para mí era importante estimar el impacto e identificar medidas ágiles y de gran escala que frenasen los peores escenarios"
Desde una perspectiva más profunda, me impactó hablar con Carmen Iglesias, presidenta de la Real Academia de la Historia, quien me dijo: "A lo largo de la historia, siempre que ha habido pandemias, ha habido guerras y cambios de régimen". Esto quizá explica cómo la pandemia aceleró procesos globales, cuyos efectos solo ahora se perciben plenamente.
Los fondos Next Generation jugaron un papel fundamental en la recuperación económica. ¿Podría explicar las bambalinas y dónde se decide "tenemos que hacer esto"?
Desde la primavera de 2020 actuamos a nivel europeo para establecer una red de seguridad financiera que impidiese una catástrofe económica. Aprendimos de la gran crisis financiera y desde abril de ese año ya dispusimos de la liquidez necesaria para salvar el tejido productivo y empezamos a trabajar en medidas estructurales para impulsar una recuperación fuerte. El presidente del Gobierno habló de la necesidad de un Plan Marshall, que se concretó en los fondos Next Generation. La clave fue rapidez, escala y que Europa reaccionase unida, con determinación y solidaridad.
López Plana se interesa por los entresijos de la coordinación de la crisis del COVID-19. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira
¿Alemania fue importante?
Sí, fue clave contar con Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y Olaf Scholz, que por entonces era el ministro de Hacienda alemán, lo que permitió una respuesta socialdemócrata. Desde la primavera de 2020 se estableció un sistema de garantías para empresas, liquidez para bancos a través del BCE y el programa SURE, que por primera vez dio financiación para los ERTEs en España, creando un embrión de seguro europeo de desempleo. Scholz tuvo un papel crucial.
La última pregunta: dedica un capítulo a la geopolítica y habla de las "batallas párrafo a párrafo". ¿Cómo convencemos a la ciudadanía de que estas batallas, quizá lentas, tienen un mayor y mejor impacto en la solución de sus problemas cuando ahora existen líderes fuertes que tienden a las decisiones rápidas y espectaculares, pero que a medio plazo pueden ser menos efectivas?
El escenario actual, de enorme volatilidad y grandes bandazos, precisamente refuerza el valor de la estabilidad y la confianza. Los procesos de decisión lentos tejen relaciones de confianza entre personas e instituciones, lo que ha permitido que el mundo avance en paz, concordia y cooperación durante ochenta años. Es imprescindible que estos valores y principios inspiren el nuevo orden mundial en el futuro.
"Estamos en un escenario de enorme volatilidad, donde los bandazos generan incertidumbre. En este contexto mundial, el valor que gana es la confianza"
Europa se enfrenta al cuestionamiento o incluso al ataque contra los elementos que han permitido su extraordinario éxito desde el final de la segunda guerra mundial: los mercados abiertos, las reglas e instituciones multilaterales, la alianza militar transatlántica, la paz en nuestras fronteras, el Estado de bienestar y los valores democráticos. Es fundamental defenderlos cada día: debemos proteger nuestra unidad, reforzar en ámbitos como la defensa y seguir garantizando la calidad de vida, el bienestar y la libertad. Desde el Banco Europeo de Inversiones, estoy decidida a contribuir a ello.
Muchas gracias, presidenta.