Viernes, 14 de agosto de 2026
CONVERSACIONES

La directora del 'think tank' noruego de seguridad y defensa: "Europa atraviesa una fase de inestabilidad de largo recorrido"

La guerra en Ucrania, las tensiones globales y la desinformación redefinen la seguridad europea. Desde Oslo, Noruega impulsa la 'defensa total': una estrategia que refuerza la preparación civil y militar. En esta conversación con Hedda Langemyr, directora del UTSYN – Centre for Security and Total Defence, Alberto Bueno aborda por qué este enfoque puede inspirar a España y fortalecer el vínculo entre norte y sur de Europa.

Alberto Bueno Alberto Bueno 2 de noviembre de 2025
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Hedda Langemyr, directora de UTSYN, el Centro para la Seguridad y la Defensa Total noruego. | Imagen cedida
Hedda Langemyr, directora de UTSYN, el Centro para la Seguridad y la Defensa Total noruego. | Imagen cedida
Europa navega uno de los momentos en materia de seguridad más turbulentos desde el fin de la Guerra Fría. En este contexto, Noruega emerge como un actor clave en el flanco norte y un socio relevante para la seguridad europea, con políticas que pueden resultar particularmente interesantes para España y otros Estados del sur —como la idea de defensa total—, además de notables convergencias con España (su postura sobre Gaza e Israel) y ámbitos donde convendría alinear mejor las prioridades en seguridad y defensa.

Esta conversación con Hedda Langemyr, directora de UTSYN – Centre for Security and Total Defence (Centro para la Seguridad y la Defensa Total), el think tank noruego especializado en política de seguridad y defensa, tuvo lugar durante la conferencia "NATO in the Nordics", en la que participé. Pocos días después, una serie de incidentes con drones sobre Oslo volvió a abrir preguntas sobre la resiliencia de la sociedad noruega y el grado de preparación del país frente a este tipo de amenazas, como también ocurrió en el resto de países europeos afectados por esta crisis.

Desde una perspectiva noruega, ¿cómo evalúa el actual entorno de seguridad europeo? ¿Cómo percibe Noruega su posición en este paisaje cambiante?

Europa atraviesa una fase de inestabilidad de largo recorrido. La guerra de Ucrania, el renovado pulso entre grandes potencias y la expansión de las operaciones híbridas han reconfigurado nuestra noción de seguridad. Para Noruega, este nuevo contexto significa vivir como aliado de primera línea en el norte: miembro de la OTAN con frontera con Rusia, responsable de las rutas marítimas del Atlántico Norte y de la zona de alerta temprana alrededor del Ártico. Nuestra postura estratégica combina disuasión y resiliencia: reforzar las capacidades militares con el nuevo Plan de Defensa a Largo Plazo, y al mismo tiempo escalar la preparación civil en casa. En resumen, Noruega aspira a ser una fuerza estabilizadora en un entorno cada vez más inestable.

Gran parte del debate actual se centra en los flancos norte y este de la OTAN. ¿Cómo equilibra Noruega amenazas y prioridades entre ambos?

Para nosotros, ambos flancos están profundamente interconectados. La guerra en Ucrania marca el ritmo y la cohesión de la OTAN, pero el flanco norte —con el Ártico y el Atlántico Norte— sigue siendo esencial para la alerta estratégica y la disuasión.

En ese sentido, la postura militar de Rusia en la península de Kola, incluidos sus activos nucleares, mantiene al Alto Norte [nombre que se da a las regiones noruegas cercanas a rusia] como un elemento crítico para la seguridad europea. El Ártico vuelve a ser un teatro de interés estratégico. Al mismo tiempo, Svalbard [península noruega en el Ártico] es jurídicamente claro, pero políticamente sensible: cualquier paso en falso puede ser explotado. Noruega se mantiene comprometida con la estabilidad y el derecho internacional, pero observamos más actividad tanto de Rusia como de Estados Unidos en la región. 

"Las ambiciones estadounidenses en Groenlandia muestran cómo las grandes potencias vuelven a implicarse en el Ártico"
Las ambiciones estadounidenses en Groenlandia muestran cómo las grandes potencias vuelven a implicarse en el Ártico. Noruega y Dinamarca mantienen una coordinación estrecha en defensa y en asuntos árticos, tanto en la OTAN como en el marco nórdico (NORDEFCO). Aunque es cierto que Noruega no tiene responsabilidades militares directas ni un acuerdo bilateral de defensa respecto a Groenlandia, sí existe cooperación práctica en vigilancia ártica, búsqueda y rescate y conocimiento del dominio marítimo a través de canales de la OTAN y multilaterales. Por ejemplo, autoridades de defensa noruegas y danesas se reúnen con regularidad en la cooperación de defensa nórdica y en la mesa redonda de fuerzas del Ártico, donde Groenlandia y el Atlántico Norte son puntos recurrentes del orden del día. El papel de Noruega es de apoyo más que operativo, aportando inteligencia, pericia ártica y coordinación que refuerzan indirectamente la conciencia situacional de Dinamarca en torno a Groenlandia.


Para Noruega, esto refuerza la necesidad de un enfoque equilibrado: presencia, previsibilidad y diplomacia, respaldadas por una defensa creíble y una coordinación estrecha con nuestros vecinos nórdicos. Con Finlandia y Suecia ya siendo miembros de pleno derecho de la OTAN, toda la región se integra en un único marco operativo. Es la postura que Noruega ha defendido durante años.
 

El vicepresidente de EE. UU., J. D. Vance junto a su esposa durante la visita de ambos a Groenlandia. Foto: J. D. Vance en redes


Noruega defiende desde hace tiempo el concepto de defensa total. ¿Qué significa hoy en la práctica?

Defensa total es la interacción coordinada entre recursos civiles y militares en paz, crisis y guerra. No es solo una doctrina: es una mentalidad. En la práctica implica una cooperación estrecha entre las Fuerzas Armadas, el Gobierno central, los municipios, las empresas privadas y la ciudadanía. Todo ello se ejecuta mediante ejercicios, planificación intersectorial y estrategias de comunicación. El objetivo es simple: que la sociedad sea lo bastante resiliente como para seguir funcionando incluso bajo estrés. Por ejemplo, la Dirección de Protección Civil recomienda hoy que todos los hogares estén preparados para al menos una semana de autosuficiencia. Este caso, que puede parecer superficial, muestra cómo el concepto se traduce a la vida cotidiana.

Existe un amplio consenso político y experto en torno a la defensa total, aunque la comprensión pública es variable. La guerra en Ucrania y la pandemia han aumentado la conciencia social. La gente entiende que la seguridad no es algo abstracto: afecta a la energía, los alimentos, los sistemas digitales y a la propia democracia. Campañas gubernamentales e iniciativas de la sociedad civil están ayudando a arraigar esta mentalidad. La resiliencia empieza por la confianza, y esa confianza sigue siendo una fortaleza nacional en Noruega.

A menudo se plantea un intercambio entre los flancos sur y norte de la OTAN. ¿Cómo puede contribuir España a reforzar la seguridad en el norte?

No tiene por qué ser un intercambio. Los desafíos son distintos, pero complementarios. España puede contribuir de tres maneras principales: mediante vigilancia marítima y operaciones antisubmarinas en el Atlántico Norte, conectando los dominios marítimos del sur y del norte; compartiendo experiencia en defensa aérea y antimisil, en especial frente a drones y amenazas aéreas híbridas; y a través de cooperación industrial e innovadora, particularmente en tecnología de defensa y producción de munición.

"España puede contribuir mediante vigilancia marítima: un flanco norte más fuerte beneficia a todos los aliados, también a los del arco sur"
Un flanco norte más fuerte beneficia a todos los aliados, también a los del arco sur. La seguridad de Noruega no la define solo la geografía; la define nuestra capacidad para mantenernos cohesionados, resilientes y creíbles, en casa y dentro de la OTAN. El norte y el sur de Europa no son opuestos: son partes de la misma "estructura de seguridad".


Y, a la inversa, ¿cómo pueden Noruega y los países nórdicos apoyar a España y al sur de Europa en el Mediterráneo y el Sahel?

Los países nórdicos podemos aportar capacidades de nicho: seguridad marítima, desminado y gestión de crisis. Oficiales noruegos han contribuido a la Operación Irini (que vigila el embargo de armas a Libia) y a MINUSMA en Malí antes de su cierre. Otro ejemplo: a través de la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo (Norad) y del Ministerio de Asuntos Exteriores, Noruega ha financiado esfuerzos de estabilización, programas de seguridad costera y proyectos de resiliencia en Túnez y Marruecos, a menudo en coordinación con la UE.

Pero quizá aún más relevante es nuestra experiencia en resiliencia híbrida: protección de infraestructuras críticas, lucha contra la desinformación y coordinación de la preparación civil y militar. Son lecciones transferibles que pueden adaptarse a contextos del sur, donde los desafíos combinan seguridad, migración y gobernanza.

Sobre esa mentalidad de defensa total, ¿cree que podría ser relevante o adaptable a la política de seguridad nacional de España?

Sin duda. La preparación civil es uno de los activos más sólidos de Noruega y puede ser muy importante para España. Este modelo puede inspirar la planificación de resiliencia española en ámbitos como la comunicación de crisis, la protección de infraestructuras críticas y las campañas de concienciación pública. La experiencia de España con sistemas de protección civil (incendios forestales, flujos migratorios o crisis sanitarias) ofrece una buena base; integrarla en un marco más amplio de seguridad nacional —como ha hecho Noruega— reforzaría la resiliencia colectiva frente a amenazas híbridas y emergencias.

A escala global, la guerra de Gaza ha mostrado una convergencia entre España y Noruega. ¿Cómo se percibe este asunto en Noruega?

El enfoque de Noruega se ancla en el derecho internacional y en principios humanitarios. Junto a España e Irlanda, Noruega reconoció el Estado de Palestina en 2024; en nuestro caso, fue la culminación de décadas de implicación en el proceso de paz. El objetivo no era tomar partido, sino reafirmar la necesidad de una solución negociada de dos estados y de una paz duradera. En el plano interno, la decisión generó debate. Los partidos mayoritarios (Laborista, de Centro, Izquierda Socialista y Democristianos) la apoyaron, mientras que Conservadores y Partido del Progreso expresaron reservas sobre el momento, más que sobre el principio. 

"La opinión pública respalda en gran medida la línea humanitaria de Noruega, viéndola como continuación de su papel histórico de facilitador de paz"
La opinión pública respalda en gran medida la línea humanitaria de Noruega, viéndola como continuación de su papel histórico de facilitador de paz. Así que, con matices, la posición cuenta con un apoyo amplio y no es tan polarizante como puede serlo en otros lugares de Europa. El discurso, sin embargo, es duro y la situación también incrementa el riesgo de terrorismo y de actos políticos violentos tanto en Noruega como en el extranjero.

 

Los ministros de exteriores de Noruega (Espen Barth Eide) y de Palestina (Riyad al-Maliki). Foto: Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega


UTSYN ha trabajado mucho sobre desinformación. ¿Hasta qué punto es grave este problema en Noruega?

Es grave y está evolucionando. Observamos operaciones de influencia continuas de Rusia, China e Irán que recurren a manipulación en línea, contenidos generados con inteligencia y narrativas polarizadoras sobre energía, migración y derechos de los pueblos indígenas. Las instituciones públicas han respondido con nuevas estrategias de resiliencia informativa, y los servicios de seguridad destacan ya las operaciones de influencia en sus evaluaciones anuales de amenaza.

Por eso, los actores de la sociedad civil cumplen un papel vital como puente entre el análisis y la comprensión pública. Plataformas de verificación como Faktisk y centros de investigación como el Instituto Noruego de Investigación en Defensa o el propio UTSYN son algunos ejemplos.

Por último, ¿qué papel imagina para centros como UTSYN y para plataformas analíticas como Agenda Pública a la hora de fomentar una comprensión social más amplia e informada de la seguridad y la resiliencia?

En tiempos de crisis superpuestas —guerra, amenazas híbridas, fragmentación política— las sociedades necesitan mecanismos de traducción entre expertos, responsables públicos y ciudadanía. Ahí entran centros como UTSYN: convertimos evaluaciones de seguridad complejas en conocimiento que se transmite en acciones para la preparación civil, las autoridades locales y los medios. Al mismo tiempo, construimos confianza y fomentamos el diálogo informado, contrarrestando la polarización con hechos y contexto.

Gracias. En estos tiempos, es crucial mantener un diálogo europeo Norte–Sur.
Alberto Bueno
Alberto Bueno
Profesor del Departamento de Ciencia Política y de la Administración en la UGR
Es profesor del Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de Granada y miembro del Spanish Research Group on Defence, Armed Forces, and Society (RODAS). También es profesor adjunto en la Universidad de Leipzig (Alemania) y 'non-resident fellow' del UTSYN - Centre for Security and Total Defence (Noruega).
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