Martes, 28 de julio de 2026
CLAUSURA DEL FORO LA TOJA

El diálogo entre Gaza e Israel: "El día de la paz está más cerca de lo que se piensa"

El último día del Foro La Toja tuvo un color internacional: el ex primer ministro de Israel Ehud Ólmert y el activista palestino Samer Abdelrazzak Sinijlawi mantuvieron un interesante diálogo sobre el futuro de sus dos países. Después, Garry Kasparov conversó con el escritor Xavier Colás acerca de la guerra en Ucrania y el Gobierno ruso de Vladímir Putin.

Agenda Pública Agenda Pública 5 de octubre de 2025
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Ehud Ólmert y Samer Abdelrazzak Sinijlawi saludándose. | Agenda Pública / Yanka Soto
Ehud Ólmert y Samer Abdelrazzak Sinijlawi saludándose. | Agenda Pública / Yanka Soto
Este sábado ha concluido la séptima edición del Foro La Toja después de tres días de debates intensos, propositivos y de consensos y disensos. Como cierre, el día merecía ser prometedor: el ex primer ministro israelí Ehud Ólmert —que mantuvo una conversación con Agenda Pública en los días previos al foro— compartió espacio con el activista palestino Samer Abdelrazzak Sinijlawi. Este anticipó que "parece que se ha acabado la guerra" en Palestina y que "entramos en una nueva fase" a raíz del acuerdo entre Hamás e Israel.

El día ya de por sí era absolutamente esperanzador: un activista que defiende la existencia de Palestina se iba a encontrar con todo un ex primer ministro de Israel. Sin embargo, por los azares que a veces simplemente permiten que las cosas ocurran de una manera inesperada, el sábado arrancó con la noticia de que Hamás aceptaba la entrega de rehenes a Israel dentro del plan para poner fin a la guerra en Gaza.
 

Ehud Ólmert y Samer Abdelrazzak Sinijlawi saludándose. Foto: Agenda Pública / Yanka Soto


Ante esta noticia, con la que también arrancó el moderador del encuentro, el representante permanente de España ante la UE de 2016 a 2021 y líder de Asuntos Públicos para Europa de LLyC, Pablo García-Berdoy, la luz o la oscuridad que podía aportar la conversación era todavía más importante. Finalmente, salió cara y el encuentro fructificó hacia puntos de entendimiento nítidos que dieron el colofón con un abrazo entre los ponentes. 

"Esto es la receta del sin fin del terror y el derramamiento de sangre que no acabará nunca"
Ehud Ólmert - Ex primer ministro israelí
Ólmert, que además de primer ministro fue también alcalde de Jerusalén, inició la ponencia. Preguntado por el futuro, comenzó hablando de la parte más emocional de lo que han sido estos últimos años: "El 7 de octubre fue mucho más allá de lo que habíamos sentido en la sangrienta y dolorosa historia de las guerras modernas entre Israel y Palestina". En este marco de que la guerra y la reacción era algo inevitable, Ólmert se desmarca de buena parte de los políticos israelíes al marcar un límite claro. "Si asumimos que matamos a todo Hamás, que no queda ni uno vivo, sigue habiendo más de 2,2 millones de palestinos: ¿qué hacemos con ellos?", lanzó. Su visión propone ir más allá del corto plazo y empezar a trazar un plan que ponga una solución seria al conflicto: "Esto es la receta del sin fin del terror y el derramamiento de sangre que no acabará nunca", se lamentó, al ser consciente de que sus ideas no son las mismas que las del Gobierno de Netanyahu.


Esta idea de crear un nuevo marco que "evite un círculo vicioso de destrucción" fue recogida por Sinijlawi. Este activista, que hoy reside en Jerusalén, comenzó explicando su historia personal que, al igual que en el caso de Ólmert, es una pieza clave para poder entender la importancia de que se haya dado este diálogo. Su participación en la intifada y sus vínculos con Fatah le "dieron una identidad". Pero el paso definitivo hacia la posición que hoy mantiene se lo dio su paso por prisión. ¿El motivo? "Tirar piedras", dijo. 

Fue durante ese tiempo en prisión cuando, en el día a día con los guardias israelíes, comenzó a entender a "la otra parte". Ese entendimiento, al que solo se puede optar a través del diálogo, acabó por volver a materializarse en el estrado de La Toja. Tanto él como Ólmert se pusieron de acuerdo a la hora de señalar que quizá el acuerdo propuesto por Trump para la paz se antoja incompleto en algunas de sus vertientes

"El único Estado que necesito convencer para que reconozca a Palestina es Israel"
Samer Abdelrazzak Sinijlawi - Activista palestino
"El desafío ahora", continuó Sinijlawi, pasaría porque "la mayoría de los israelíes no comprenden el trauma palestino". Sí concedió, en un asunto que en realidad se convirtió en el eje central del entendimiento, que "nosotros los palestinos hemos sido rehenes durante veinte años de nuestro presidente, Mahmud Abás".

El cuestionamiento de los liderazgos surgió como punto de acuerdo clave y necesario. "Los primeros pasos para cambiar nuestra relación con Israel es cambiar de liderazgo", reiteró. Abás, durante su tiempo al frente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), ha interactuado con ocho de los catorce primeros ministros que ha tenido Israel en su historia, incluido el propio Ólmert. "Como palestino, el único Estado que necesito convencer para que reconozca a Palestina es Israel", explicó.


Avanzando en este debate de los liderazgos, para el pacifista palestino la paz está "a unas elecciones de distancia". Si se votase en Israel por una coalición que abriese las puertas al entendimiento, podría llegar esa paz, vino a decir. Aquí Ólmert añadió, en la misma línea, que si bien Israel "está a unas elecciones de la paz", los palestinos estarían a "un líder de llegar a la paz" con Israel

Retomando el mando de la conversación, el ex primer ministro ahondó en la solución que él lleva poniendo en la mesa durante décadas: la de los dos estados. Durante su etapa al frente de Israel, hizo llegar a la ANP una oferta de reconocimiento a Palestina en este marco de solución de dos estados, pero no fructificó. Hoy reconoce que la paz es compleja, y que tampoco acaba de ser del todo clara con la propuesta de veinte puntos para Gaza, porque deja en el aire el asunto de Jerusalén y Cisjordania, que tienen importantes vínculos religiosos para las dos partes implicadas.
 

Ólmert, García Berdoy y Abdelrazzak se saludan cordialmente. Foto: Agenda Pública / Yanka Soto


A la par, Sinijlawi quiso poner el punto de mira algo más allá de lo emocional, defendiendo que "quizá debemos desviar un ojo y mirar al futuro". El futuro, para ambos, significa concesiones y significa entendimiento y ahí volvieron a encontrarse sus dos posturas. Una propuesta interesante que llegó desde el palestino fue la de unas elecciones limpias y justas en su tierra, quizá con un papel importante de la Unión Europea, como propuso. El objetivo no sería otro que legitimar una transición, con ese cambio de liderazgo, al tiempo que elimina a Hamás de la ecuación, y a la vez haría más fácil el reconocimiento del Estado palestino por parte de Israel, porque "la única manera de derrotar a Hamás es con las urnas".

"El no creer es renunciar a la fuerza motriz más grande del ser humano"
Ehud Ólmert
Ólmert cerró con varios mensajes positivos. Comenzó hablando del ejemplo franco-alemán: "después de la Segunda Guerra Mundial, ¿alguien pensaba que iban a ser los "mejores amigos" y que iban a estar cooperando como lo hacen hoy?", preguntó de forma retórica.

Concluyó este paralelismo también con esperanza. "El no creer es renunciar a la fuerza motriz más grande del ser humano", abundó. "Hay que volar por encima de las dificultades. El día de la paz está más cerca de lo que se piensa", fue la conclusión de su intervención y de la conversación. Al finalizar, ya alejados del estrado, Ólmert y Sinijlawi compartieron un abrazo.

Garry Kaspárov: "Cuanto antes venzamos a Putin, mejor será para todos"

Una vez cerrado el capítulo de Israel y Palestina, se abrían las reflexiones sobre Rusia y Ucrania. El periodista Xavier Colás introdujo a Garry Kaspárov, ajedrecista y presidente de Renew Democracy Iniciative, resumiendo algunas de sus visiones: "El putinismo es una cleptocracia" donde "la represión interna y externa van juntas".

Kaspárov no se hizo de rogar a la hora de responder a Colás, que le dejó todo el espacio de mundo para responder sobre "quién tiene las cartas ahora", en alusión también al ya famoso intercambio de palabras entre Trump y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. El ruso empezó hablando de juegos, pues "los dictadores no juegan al ajedrez", ellos preferirían "el póquer, donde puedes hacer faroles, y a Putin se le da muy bien porque lleva veinte años tirándose faroles".

 

Garry Kaspárov participó en inglés, aunque tiene conocimientos de español. Foto: Agenda Pública / Yanka Soto


Kaspárov, más allá de su carrera deportiva, se ha ganado un lugar en el mundo de la política por ser uno de los críticos y opositores del Gobierno ruso. En este esfuerzo por defender la democracia en Moscú, sus reflexiones han sido muy necesarias para poder entender el transcurso de la invasión de Ucrania y las consecuencias en el corto y largo plazo.

"La guerra no va a finalizar en Ucrania, porque es contra la Unión Europea, contra la OTAN y contra EE. UU."
Garry Kaspárov, presidente de Renew Democracy Iniciative
A propósito de los vaivenes de la guerra, Kaspárov confía en que "Trump quiere acabar con la guerra", pero Putin "no quiere acabarla, porque es un fetiche en Rusia, incluidas sus finanzas". Y dibujando este escenario no muy favorable para pensar en la paz, entre otras cosas porque reconoció que a Trump le interesa "ir con el que va ganando", el análisis siempre quiso ir más allá de lo que es Ucrania: esta guerra "no va a finalizar en Ucrania, porque es contra la Unión Europea, contra la OTAN y contra EE. UU.", argumentó. 


En el plano más actual, en relación con las noticias más recientes de las incursiones de drones rusos en territorio polaco, rumano o danés, Kaspárov "Europa vive todavía en un mundo de ilusión". "No podemos negociar con el cáncer, lo extirpamos", dijo tratando de explicar que es necesario enfrentar a Rusia. Su propuesta pasaría entonces por la derrota o por lo menos el debilitamiento del autócrata ruso, y lo dijo telegráficamente: "Cuanto antes venzamos a Putin, mejor será para todos".
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