Martes, 28 de julio de 2026
TENSIONES EN EL ESTE

Así es la respuesta de la OTAN a la mayor violación de su espacio aéreo desde la Guerra Fría

Las "violaciones reiteradas del espacio aéreo" aliado por parte de Rusia han obligado a coordinar una respuesta efectiva. Juan José de Arriba Muñoz, profesor en el IE y en la Universidad de Navarra, analiza la 'Operación Eastern Sentry' como "un salto cualitativo en la postura de seguridad de la OTAN". La Alianza ha garantizado que "estos incidentes serán respondidos de manera proporcional pero firme" y España, por su parte, "contribuirá con medios aéreos al nuevo dispositivo de seguridad".

Juan José de Arriba Muñoz Juan José de Arriba Muñoz 23 de septiembre de 2025
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Cazas F-35, similares a los desplegados por Italia en el marco de la operación.  | U.S. Air Force
Cazas F-35, similares a los desplegados por Italia en el marco de la operación. | U.S. Air Force
El 10 de septiembre de 2025, en plena ofensiva aérea rusa contra Ucrania, al menos diecinueve drones militares rusos penetraron en el espacio aéreo de Polonia, marcando un incidente sin precedentes en la historia de la Alianza. Según fuentes oficiales, tres de esos drones fueron abatidos por cazas de la OTAN (F-16 polacos y F-35 neerlandeses) mientras que al menos otros ocho se estrellaron dentro del territorio polaco, sin causar víctimas. Los restos de los aparatos fueron hallados en varios lugares del este de Polonia. Este episodio, ocurrido cerca de la medianoche, activó de inmediato las alertas de defensa aérea: F-16 de la Fuerza Aérea de Polonia y F-35 de la Real Fuerza Aérea Neerlandesa se pusieron en marcha en misión quick reaction alert (QRA) y abrieron fuego contra los drones intrusos. Se trató del primer enfrentamiento de este tipo librado por fuerzas de la OTAN dentro de su territorio aliado, un hecho calificado de "imprudente e inaceptable" por las autoridades atlánticas.

Las incursiones fueron reiteradas a lo largo de esa noche, lo que el Mando Operativo polaco describió como "violaciones repetidas" de su espacio aéreo. El presidente polaco, Andrzej Duda, denunció que se trató de un "intento deliberado de probar las defensas de la OTAN" por parte de Moscú. De hecho, uno de los drones logró penetrar hasta unos 260 km en el interior de Polonia —profundizando más allá de Varsovia—, lo que obligó a cerrar temporalmente cuatro aeropuertos por seguridad. La mayoría de los aparatos derribados o recuperados resultaron ser drones kamikaze de diseño ruso, denominados Geran-2 (o Geranio-2), versiones simplificadas y baratas del modelo iraní Shahed-136 ampliamente usado en Ucrania. Este tipo de drones se emplea principalmente como señuelo para saturar y distraer a las defensas antiaéreas, aunque también pueden realizar reconocimiento e incluso ataques de oportunidad con pequeñas cargas explosivas.

"A raíz de las incursiones rusas, desde Varsovia afirmaron que se estuvo más cerca que nunca de un conflicto abierto desde la Segunda Guerra Mundial"
La gravedad de la situación no terminó ahí. Apenas tres días después, el 13 de septiembre, nuevos ecos de alarma surgieron en el flanco oriental: se detectaron drones rusos volando cerca de la frontera polaco-ucraniana, y uno de ellos llegó a violar brevemente el espacio aéreo de Rumanía, otro país aliado. Estas incursiones múltiples en distintos países aliados encendieron todas las alarmas en la OTAN, que evaluó el hecho como una escalada significativa en comparación con incidentes previos aislados con drones o misiles perdidos durante la guerra de Ucrania. Varsovia afirmó que "estuvimos más cerca que nunca de un conflicto abierto desde la Segunda Guerra Mundial", enfatizando el riesgo que estos episodios suponen para la seguridad europea. 

El último incidente ha ocurrido el 13 de septiembre, tres cazas rusos MiG-31 violaron el espacio aéreo estonio cerca de la isla de Vaindloo, constatándose que permanecieron por aproximadamente 12 minutos sin autorización, con transponders apagados, sin plan de vuelo ni comunicación por radio con el control aéreo de Estonia. Los aviones volaron en línea paralela a la frontera, penetrando menos de 10 km en territorio estonio, antes de ser escoltados de regreso por F-35 italianos desde la base de Ämari. Según el Ministerio de Defensa de Estonia, este es el cuarto incidente similar ocurrido en ese país en 2025, aunque los anteriores habían durado solo unos minutos, lo que convierte este en el más grave del año en términos de tiempo y profundidad de incursión.

Activación del Artículo 4: consultas aliadas ante la amenaza

Ante esta amenaza a la integridad territorial polaca, el Gobierno de Varsovia decidió invocar el artículo 4 del Tratado de la OTAN, un mecanismo de consulta colectiva que se activa cuando "cualquiera de los aliados considera que su seguridad o territorio están bajo amenaza". Esta figura —de carácter consultivo, no militar— ha sido utilizada sólo en contadas ocasiones siendo la más reciente en febrero de 2022 tras el inicio de la invasión rusa de Ucrania. La solicitud polaca llevó a convocar de urgencia al Consejo del Atlántico Norte el mismo 10 de septiembre. En esa reunión extraordinaria, todos los embajadores aliados expresaron su plena solidaridad con Polonia y condenaron el comportamiento ruso. La OTAN dejó claro que consideraba estas incursiones de drones como "actos absolutamente imprudentes y peligrosos" que no podían ignorarse.

Frente a los recientes incidentes en Estonia, el gobierno de dicho país solicitó formalmente consultas bajo el Artículo 4, al considerar que su seguridad estaba bajo amenaza tras estas violaciones recurrentes. El primer ministro Kristen Michal declaró que "hay límites para tolerar vuelos rusos sin identificador o comunicación", y muchos aliados expresaron solidaridad antes de la reunión extraordinaria del Consejo del Atlántico Norte convocada para el día de hoy para evaluar la situación. Además, Estonia logró que el tema fuera llevado al Consejo de Seguridad de la ONU en la sesión de emergencia del ayer, lunes 22 de septiembre, donde diplomáticos aliados condenaron la maniobra rusa como “provocación clara” que podría tener consecuencias militares si se repite.

"El artículo 4, al contrario que el 5, no implica una respuesta armada automática, pero es una antesala a discutir un refuerzo en la postura defensiva"
La activación del artículo 4 no implica una respuesta armada automática, pero sí abre la puerta a decisiones conjuntas para reforzar la postura defensiva. Fruto de esas consultas, y dada la gravedad de lo ocurrido, los aliados acordaron tomar medidas adicionales de disuasión. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó tras la reunión que "
lo ocurrido el miércoles no fue un incidente aislado" y que la Alianza "debe mostrar claramente su determinación y capacidad para defender su territorio", lo que motivó una respuesta reforzada en el este europeo. De esta forma, apenas dos días después de la incursión, la OTAN anunciaba oficialmente una nueva misión defensiva en su flanco oriental. La operación, bautizada como Eastern Sentry (Centinela del Este), se concibió como la materialización concreta de la solidaridad aliada ante la amenaza: un despliegue coordinado de capacidades militares adicionales para blindar el Este europeo frente a nuevas incursiones.

Refuerzo aéreo multinacional en el flanco oriental

La Operación Eastern Sentry se puso en marcha el 12 de septiembre de 2025, sin fecha de finalización declarada, con el objetivo de reforzar la defensa aérea y disuasión a lo largo de todo el flanco oriental de la OTAN. A diferencia de las misiones permanentes de policía aérea ya existentes, Eastern Sentry está diseñada como un dispositivo flexible y de duración indefinida, capaz de reubicar medios rápidamente allí donde surjan amenazas. "Esta nueva operación aportará disuasión más focalizada y defensa más flexible donde y cuando sea necesario para proteger a nuestra gente", explicó el general Alexus G. Grynkewich, comandante supremo aliado en Europa (SACEUR). La misión comienza concentrándose en la protección de Polonia, el país directamente afectado, pero se extenderá desde el Báltico hasta el Mar Negro para cubrir todo el arco oriental de la Alianza. En esencia, Eastern Sentry es una ampliación geográfica y cualitativa de los esfuerzos de vigilancia ya en curso, inspirada en la reciente operación Baltic Sentry en el Mar Báltico iniciada a comienzos de 2025.
 
El núcleo del refuerzo lo constituyen destacamentos adicionales de aviones de combate aliados desplegados cerca de las zonas sensibles. Varios países anunciaron contribuciones concretas de inmediato: Dinamarca envía dos F-16 adicionales a la región y ha puesto en camino una fragata de guerra antiaérea hacia el Mar Báltico; Francia ha desplegado tres Rafale en Polonia; Alemania ha aportado cuatro Eurofighter que se han estacionado en una base en el noreste polaco. Por su parte, el Reino Unido anunció que se sumará con aviones Eurofighter. Asimismo, Italia y Países Bajos ya contaban con F-35 en Estonia y Polonia respectivamente (como parte de las rotaciones de policía aérea). Incluso aliados recientes como Suecia han señalado su disposición a contribuir con medios propios, cazas Gripen, para reforzar la cobertura en el Báltico.

Además de los aviones de combate, la operación busca integrar medios en todos los dominios. En el ámbito terrestre, Eastern Sentry incorporará los sistemas de defensa antiaérea ya desplegados en la zona, las baterías Patriot alemanas que protegen actualmente el este de Polonia seguirán en alerta bajo mando OTAN. "Eastern Sentry consolidará baterías antiaéreas y sistemas de vigilancia con el respaldo de Francia, Alemania, Reino Unido y Dinamarca", señaló el secretario general Rutte al presentar la iniciativa. Esto implica combinar sensores y plataformas de distintos países para lograr una defensa aérea escalonada: radares, aviones de alerta temprana, cazas y misiles tierra-aire operando de forma coordinada.

QRA e interceptación de drones

Desde su activación, Eastern Sentry ha demostrado ser un mecanismo ágil de reacción. El 13 de septiembre, apenas un día después de lanzada la misión, la OTAN ejecutó su primera salida aérea de alerta bajo este nuevo operativo: cuando los radares detectaron posibles drones acercándose a Polonia desde Ucrania, un Rafale francés destacado en territorio polaco despegó inmediatamente para investigar la traza. Finalmente, el dron sospechoso no llegó a cruzar la frontera polaca, por lo que no fue necesario abatirlo, pero la acción sirvió de prueba de fuego. "La respuesta fue rápida y la alerta terminó enseguida", explicó el general Grynkewich, destacando que el uso limitado de medios fue "correcto y calibrado a la amenaza", una muestra de la eficacia de Eastern Sentry.

"Gracias a la presencia de cazas aliados, en cuestión de minutos las aeronaves de QRA estuvieron sobre los drones, guiadas por los radares de vigilancia y con apoyo de aviones de reconocimiento"
La clave de la operación son las misiones QRA,
un procedimiento estandarizado por el cual pilotos de combate y sus aeronaves permanecen disponibles inmediatamente 24/7. Dentro de Eastern Sentry, la OTAN ha desplegado múltiples parejas de cazas en turnos, distribuidas en bases de Polonia y países bálticos. Cuando un objeto no identificado o no autorizado irrumpe en los espacios aéreos vigilados, el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC) de la OTAN da la orden de scramble: despegue en menos de quince minutos de los aviones de combate más cercanos para identificar e interceptar la amenaza. Esto fue exactamente lo ocurrido con los drones rusos sobre Polonia. Gracias a la presencia de cazas aliados, en cuestión de minutos las aeronaves de QRA estuvieron sobre los drones, guiadas por los radares de vigilancia y con apoyo de aviones de reconocimiento. Durante la incursión del 10 de septiembre, la defensa aérea integrada aliada demostró su eficacia. "Nuestras defensas aéreas se activaron con éxito para garantizar la protección del territorio OTAN", subrayó el secretario general Rutte, elogiando el profesionalismo de los pilotos y tripulaciones involucrados.

Cabe destacar que los drones neutralizados en Polonia eran relativamente lentos y volaban a baja altitud, por lo que fueron abatidos con armamento aire-aire (posiblemente misiles guiados AIM-120 AMRAAM) una vez obtenida la autorización de derribo. Algunos de los aparatos intrusos simplemente se estrellaron al quedarse sin control o combustible, lo que sugiere misiones automatizadas de largo alcance por parte de Rusia. La OTAN enfatiza que, intencionados o no, estos incidentes serán respondidos de manera proporcional pero firme. Este tipo de tácticas —enviar enjambres de drones sobre fronteras de la OTAN— podrían replicarse en el futuro, poniendo a prueba la capacidad de reacción simultánea ante amenazas múltiples. Por ello, Eastern Sentry se inscribe también en un esfuerzo más amplio de la OTAN para mejorar sus defensas ante este tipo de incursiones.

Diplomacia en acción

En el día de mañana el Consejo del Atlántico Norte se reunirá de urgencia para abordar la última violación del espacio aéreo estonio por parte de aviación militar rusa. Durante esta reunión, los miembros de la OTAN discutirán medidas adicionales de vigilancia aérea, posibles despliegues adicionales en la región báltica, y un refuerzo del apoyo logístico entre aliados para asegurar una respuesta coordinada ante amenazas similares. También se espera que se reafirmarán las reglas de enfrentamiento (ROE) aplicables para interceptaciones, asegurando que las misiones QRA operen como hasta ahora y con procedimientos claros para evitar errores de actuación o escaladas accidentales.

Paralelamente, durante el día de ayer tuvo lugar una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU solicitada por Estonia. Representantes de Estonia presentaron evidencia radar y fotográfica de la incursión de los MiG-31, mientras que países como Reino Unido, Polonia y miembros de la UE exigieron una respuesta diplomática y de defensa colectiva más firme. En la sesión, se debatieron sanciones adicionales y posibles medidas legales contra Rusia, así como la necesidad de elevar los estándares de alerta temprana y fortalecer la interoperabilidad entre fuerzas aliadas para reaccionar con rapidez ante vuelos no autorizados.

Participación de España en la misión Eastern Sentry

España, aliada de Polonia en la OTAN, no ha permanecido al margen de esta respuesta colectiva. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que España contribuirá con medios aéreos al nuevo dispositivo de seguridad en el flanco oriental de Europa. Si bien no se especificó oficialmente, se dio a entender que se incrementará la disponibilidad de los ocho cazas Eurofighter y el avión de reabastecimiento A-400M que el Mando de Operaciones tiene desplegados en la base lituana de Siauliai.
 

Tan solo un mes antes, el 1 de agosto, el destacamento Vilkas del Ejército del Aire y del Espacio, formado por 150 militares, había desplegado los ocho Eurofighter en Lituania para la misión Persistent Effort. De hecho, desde 2004 España participa de forma rotatoria en las misiones de Baltic Air Policing (actual misión Persistent Effort), protegiendo el cielo de Estonia, Letonia y Lituania. Los cazas españoles han protagonizado en los últimos días varias misiones de identificación e interceptación frente a aviones militares rusos que volaban cerca del espacio aéreo báltico sin respetar las normas internacionales. La experiencia adquirida en esas interceptaciones —que incluyen desde escoltar bombarderos y cazas rusos fuera del área aliada hasta gestionar encuentros seguros con aparatos de inteligencia electrónica— será valiosa para la nueva operación en Polonia.

En conclusión, Eastern Sentry representa un salto cualitativo en la postura de seguridad de la OTAN. La incursión de drones sobre Polonia —intencionada o no— sirvió de catalizador para que la Alianza despliegue una protección adicional desde el Mar Báltico hasta el Mar Negro, con cazas en alerta permanente o defensa antiaérea integrada. Es especialmente importante que las Rules of Engagement (ROE) permanezcan focalizadas en la contención: interceptar, advertir, disuadir, para evitar que uno de estos episodios escale hacia una confrontación mayor. El refuerzo del flanco este, acompañado de ROEs bien definidas y protocolos estrictos, será la piedra angular en el futuro de las operaciones en el báltico. El flanco oriental de Europa y más concretamente el Mar Báltico, donde se libran las tensiones más palpables con Rusia, recibe así un mensaje inequívoco: los aliados están dispuestos a actuar de forma unida, rápida y proporcionada para blindar su territorio frente a cualquier incursión. Mientras la guerra en Ucrania sigue su curso y Rusia realiza maniobras militares (como el ejercicio Zapad-2025 concurrente en Bielorrusia), operaciones como Eastern Sentry ponen de relieve la importancia de la preparación y la adaptación estratégica. La OTAN busca disuadir sin escalar el conflicto: demostrar capacidad de repeler amenazas limitadas como los drones, evitando a la vez una confrontación mayor. En palabras del Ministerio de Defensa polaco, esta iniciativa es una "señal clara de que las fronteras de la Alianza no pueden ser violadas impunemente".
Juan José de Arriba Muñoz
Juan José de Arriba Muñoz
Profesor adjunto en el IE y en la Universidad de Navarra
Participación