

"Donald Trump no tolerará la intención de China de aumentar el uso del yuan chino a través de bloques como los BRICS o la OCS"Tras la congelación de haberes rusos a raíz de la guerra de Ucrania, todo esto alimenta la desconfianza de muchos países del Sur Global en depósitos en Occidente, mientras crece el uso o la intención de mayor uso en su seno del yuan chino —intención y creciente realidad que ha quedado de manifiesto en las últimas cumbres de los BRICS ampliados o de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS)—, algo que Trump no tolerará. El orden monetario y financiero que conocemos podría tambalearse. Europa tiene el euro, pero a Europa le falta pegada en todo esto. Y la crisis política francesa se puede convertir en una crisis de deuda para la zona euro, cuando, además, la deuda pública tiende a aumentar en muchos países, a comenzar por Estados Unidos. Aunque las deudas no se paguen. Solo los intereses.
"Si Trump sale debilitado en las elecciones a medio mandato, puede caer en tentaciones involucionistas, internas y externas"Ahora bien, si se pusiera fin a esta guerra —el cuándo es tan importante como el cómo— se podría abrir un escenario general más positivo. Aunque una cuestión es si el mayor desorden monetario acentuaría o no un mayor desorden geopolítico, cuando la política arancelaria de Trump ha conseguido acercar India a China, como la de Biden ante Ucrania llevó a Moscú a los brazos de Pekín. En medio de sus despropósitos, Trump ha hecho dos cosas sensatas: intentar buscar una paz entre Rusia y Ucrania —pero Putin está alargando el proceso—, y ser algo más cauto con China, como refleja la suavización de sus embargos tecnológicos (exigidos por las empresas estadounidenses) o el acuerdo anunciado sobre la continuidad de TikTok en Estados Unidos. Sin embargo, sigue la idea, prevalente desde 2017 en Estados Unidos, de frenar o incluso frustrar el ascenso de China. Con el efecto contrario al buscado, pues China ha impulsado su autonomía tecnológica y su peso geopolítico. Esta sigue siendo la gran cuestión global. Con repercusiones en el tipo de orden mundial que surgirá, como se vio en la cumbre de la OCS, que plantea un orden paralelo entre sus miembros, aunque a la vez pidiendo una reforma de la ONU que refleje las nuevas realidades.

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