Recientemente,
The Economist se mostraba
sorprendido por el "fantástico inicio" de
Friedrich Merz, que anunciaba "aumentos masivos en las inversiones en defensa e infraestructuras", buscando incluso formas de romper el férreo dogma alemán en torno a los topes de deuda, en un momento de cambio de paradigma geopolítico sin precedentes en Europa. Consciente de la situación, Merz mantiene una actividad frenética incluso antes de tomar posesión del cargo de canciller federal, transformando Alemania "con un golpe de audacia encomiable".
En las recientes elecciones al Bundestag, Alemania
resistió a la ofensiva ultra. El día después y desde Múnich,
Süddeutsche Zeitung (SZ) ayudó a
entender el alcance de lo ocurrido mediante elaborados gráficos. Era inevitable fijarse en la división entre Este y Oeste, así como en los récords de votos de la AfD —superando el 40% en algunas demarcaciones de Alemania del Este—. Sin embargo, la clave de la victoria de la CDU estuvo en los excelentes resultados de su partido hermano CSU en Baviera —el segundo
Land más poblado, ostenta con un 16% de
diputados la segunda mayor representación parlamentaria del país, a pesar de haber perdido escaños en aplicación de la reciente reforma electoral—, mejorando los resultados de 2021 y
llegando al 37,5% de los votos.
"Markus Söder, ministro presidente de Baviera, afirmó que hay que acabar con la "discriminación" en contra de Baviera"
En Baviera, el mapa electoral alemán se tiñó del color negro de la
unión de CDU y CSU. Su ministro presidente,
Markus Söder, se alardeó de ello en el tradicional mitin del Miércoles de Ceniza, para
afirmar que hay que acabar con la "discriminación" en contra de Baviera. Y entonces dijo: "
Aún no somos un Estado soberano", ante la sonrisa de los asistentes. Un comentario que
subió en su propia cuenta en redes sociales. "¿Qué os parece?", preguntó a sus seguidores. El vídeo seguía: "
Somos un socio leal [a Alemania], pero también un socio caro".
En 2019,
escribí en
Limes, revista italiana de geopolítica, sobre la situación privilegiada de Baviera en Alemania. El matrimonio federal entre bávaros y el resto de alemanes tiene potencial y es beneficioso para el conjunto. A pesar de que los bávaros puedan caer, a veces, francamente mal, sobre todo cuando piden una mayor financiación. Solo hay que
ver el satírico
Heute Show de la pública
ZDF un viernes cualquiera por la noche para constatarlo. Aplicado a la UE y en las palabras de la entonces recién estrenada presidenta de la Comisión,
Ursula von der Leyen —que le acababa de ganar la partida al bávaro
Manfred Weber—, "Europa es como vivir juntos en un matrimonio que envejece: el amor no crece, sino que se profundiza". Trasladado a la Alemania federal,
una clave de ese matrimonio es la seguridad y la defensa. Por parte de la República alemana, que confía en Baviera dotándola de un protagonismo inusitado en el sector, y por parte del
Land —y según su constitución, Estado libre de Baviera—, que, desde su profunda lealtad a Alemania, y orgullosa de pertenecer a ella, ejerce con entusiasmo un protagonismo destacado en este campo.
La inteligencia, la seguridad y la defensa están fuertemente implantadas en Baviera
Antes de la reunificación, la sede del Servicio de inteligencia alemán (BND) estaba en Pullach, a las afueras de Múnich. En 2019, después de la apertura de la nueva sede en Berlín, el BND
centralizó su "cerebro técnico"; su IT, servidores y comunicaciones, en Baviera. La Bundeswehr o unión de los Ejércitos federales
mantiene una destacadísima presencia en más de cincuenta poblaciones de la región, para instalaciones del Ejército de Tierra, del Aire, bases de fuerzas de combate, servicios de información y ciberseguridad, servicios sanitarios, servicios de organización en la adquisición de materiales, IT, personal, infraestructura, medioambiente, así como colaboración civil-militar, entre otros servicios. También los Estados Unidos siguen manteniendo
presencia militar en una media docena de bases en la región, algunas de uso compartido con la Bundeswehr.
"El ecosistema de Baviera no hubiera sido posible sin la confianza de los unos, y la lealtad de los otros. Pero que, en definitiva, ayudó a vertebrar y cimentar, desde la pluralidad y el respeto por la diferencia, la unidad nacional de la Alemania democrática"
Múnich es sede anual de la conferencia de seguridad más importante del continente, que lleva su nombre (MSC), y que en la edición de 2025 tuvo un destacado protagonismo en la agenda global a raíz del innovador
discurso del vicepresidente de los Estados Unidos,
J.D. Vance. Y es lógico que se hable de seguridad en Múnich, puesto que, de las siete corporaciones alemanas más importantes del sector de seguridad y defensa, cuatro tienen su sede en Baviera, y entre ellas, las dos primeras (
Diehl Defence en Núremberg,
Hensoldt en Ulm), y la cuarta (
KNDS —hasta 2024 Krauss-Maffei Wegmann—, en Múnich). En la tabla clasificatoria
facilitada por
Capital quedaría
MBDA, en Schobenhausen. En su día,
SZ publicó que en Baviera —con más de setenta empresas del sector— se encuentran fabricantes de "todo lo que uno quiera para impedir una guerra, o para hacerla". Recientemente, el canal bávaro de noticias
BR24 se hacía eco de los intereses de dichas empresas bávaras ante la
Zeitenwende —una expresión que
Faÿçal Hafied,
Bernardo de Miguel y yo mismo hemos utilizado en
Agenda Pública— que ya ha llegado. Por su parte, las multinacionales de la defensa pedían "seguridad y sostenibilidad" y una "señal" inequívoca de los dirigentes políticos.
Tampoco la nueva generación de fondos de inversión en seguridad, defensa, ciberseguridad, emergencias y tecnologías del espacio han pasado de largo de Baviera. El Gobierno alemán
ha insistido en captar fondos e inversiones en su territorio nacional desde la creación de la
Agencia Europea de Defensa (EDF) y el
Fondo Europeo de Defensa (IDF), junto con el
Fondo de Innovación de la OTAN, pasando por el
compromiso del Banco Europeo de Inversiones, presidido por la española
Nadia Calviño —
entrevistada en diciembre de 2024 por el director de este medio
Marc López—, en "reforzar la industria europea de seguridad y defensa" para "contribuir a la paz y la seguridad en Europa".
Es decir, estamos hablando de un potente ecosistema que, desde Baviera —una de las regiones con más personalidad, más prósperas y dinámicas de la UE—, forma parte de Alemania, aglutinando talento, captando inversiones, generando puestos de trabajo, una buena parte de ellos de alto valor añadido, y generando riqueza para el conjunto de la nación. Un ecosistema que está bien preparado para captar las inversiones extra en el sector que, en estos nuevos tiempos, vendrán de Alemania y de Europa. Un ecosistema que
no hubiera sido posible sin la confianza de los unos, y la lealtad de los otros. Pero que, en definitiva,
ayudó a vertebrar y cimentar, desde la pluralidad y el respeto por la diferencia, la unidad nacional de la Alemania democrática.
Catalunya tiene pasado y presente militar
Como Baviera —que es Estado libre y
Land alemán—,
Catalunya es una región de España —en la terminología de nuestra constitución, nacionalidad histórica, término que en inglés podríamos traducir como home nation— con una fuerte personalidad y cultura propias, con una historia milenaria, llena de victorias y derrotas, y por supuesto entre ellas grandes gestas militares. Cualquier visitante del Partenón descubrirá en uno de sus accesos una noble placa de mármol colocada en 2012 por la Embajada de España en Grecia y el Instituto Cervantes de Atenas. La leyenda, en catalán medieval, castellano y griego, reza "Lo castel de Cetines es la pus rica joya qui al mont sia", es decir, la más rica joya del mundo, y es una cita del rey Pedro IV de Aragón, el Ceremonioso, en un 11 de Septiembre de 1380. En la actualidad, los Almogávares son una
brigada de paracaidistas del Ejército de Tierra, ubicada en Madrid. Siguen utilizando el lema de sus antecesores catalanes "¡Desperta Ferro!", que les llevó, después de varias hazañas y vicisitudes con el Imperio Bizantino, a conquistar y ocupar para la Corona de Aragón los Ducados de Atenas y Neopatria, entre 1311 y 1390.
"Comparado con Baviera, es significativo que en Catalunya solo permanezca una unidad del Ejército de Tierra vinculada a toda esa historia militar: el Regimiento de Infantería Barcelona 63"
Sin embargo, comparado con Baviera, es significativo que en Catalunya solo permanezca una unidad del Ejército de Tierra vinculada a toda esa historia militar: el
Regimiento de Infantería Barcelona 63, heredero de los Tercios que tanto el Consell de Cent como la Diputación del General —antecesora de la actual Generalitat— levantaron en defensa del Principado entre los siglos XVI y XVII. Soldados catalanes de este regimiento han estado recientemente desplegados en la misión
UNIFIL de cascos azules de Naciones Unidas en el Líbano. En un acto institucional celebrado el 15 de Enero en el Salón del Consell de Cent, el alcalde de Barcelona,
Jaume Collboni, mostraba su
reconocimiento hacia los militares en su servicio por la paz y seguridad de todos los ciudadanos,
alabando su "dura" misión.
Situado en la zona alta de la Diagonal, el complejo no lleva solamente el nombre de una gesta militar catalana en la Guerra de Independencia,
primera gran derrota europea de Napoleón, sino que además alberga una interesante exposición que documenta la historia del Tercio. En 2024 y organizadas por el
CSIC, se
celebraban en el Museu Marítim de la ciudad unas jornadas sobre la historia de dicho Tercio. Su jefe actual,
Coronel Pedro Valdés Guía, afirmó entonces que recae en este regimiento transformar todo ese legado histórico en un "espíritu de cuerpo" actual, necesario para vincular a las nuevas generaciones de catalanes con la defensa de esta Unión Europea que tanto nos ha costado construir.
La cultura de la paz es posible porque hay una cultura de defensa
En las amplias zonas verdes alrededor del
Hofburg, el antiguo Palacio Imperial de Viena, así como en el
Ring, la fiesta nacional se convierte cada año en una jornada cívica protagonizada por el
Bundesheer, el Ejército Federal Austríaco. Este realiza exhibiciones, organiza juegos para niños y adolescentes y monta grandes tendales con exposiciones para mostrar sus tareas en misiones internacionales de paz, en la ayuda a la población en situaciones de emergencia y en el fomento del reclutamiento entre los jóvenes. Además, el Ejército lleva a cabo campañas publicitarias en los transportes públicos y dispone incluso de una tienda o
flagship store en uno de los principales ejes comerciales de la ciudad.
Algo así sería impensable en Barcelona, la segunda ciudad de España, donde en su día hubo una alcaldesa que quiso "desmilitarizar" el navideño Festival de la Infancia.
"El 'Zeitenwende' ha vuelto a poner de manifiesto la imperiosa necesidad de fomentar una cultura de defensa, desde nuestras sociedades democráticas y Estados de derecho, precisamente con el objetivo de mantener la paz"
Con el objetivo de "profundizar sobre el
concepto de la cultura de defensa y su difusión en las aulas de secundaria", el Ministerio de Defensa publicaba en 2018 un libro de
Óscar Corcoba sobre la "importancia de mantener la paz (..) aprendiendo sobre los conflictos" en el marco de las ciencias sociales. Desde el
Instituto Español de Estudios Estratégicos,
María Pilar Doñate escribía sobre el origen del concepto de "cultura de la paz",
acuñado por la ONU en el siglo XX "frente a un período que denominarían cultura de la violencia". Sin embargo, a partir de los atentados de Nueva York en Septiembre de 2001 aparecería el concepto de "cultura de seguridad". En 2023, y en el marco de unas
jornadas sobre "ciberdefensa y ciberseguridad en los conflictos actuales", la
Fundación FEINDEF hablaría de la cultura de defensa como "motor de desarrollo e innovación", con el último objetivo de buscar "el bienestar y la estabilidad de una nación". Ello se enmarcaría en el fomento de una "conciencia ciudadana", junto a la "participación activa de la sociedad", favoreciendo el "conocimiento y la comprensión" de "los retos y las necesidades en materia de defensa, con el fin de fomentar un diálogo informado y constructivo sobre políticas de seguridad".
La guerra en Ucrania y los rápidos y profundos vaivenes geopolíticos ocasionados a partir de la toma de posesión de la nueva Administración estadounidense han provocado una serie de cambios de paradigma. Un
Zeitenwende que ha vuelto a poner de manifiesto la imperiosa necesidad de fomentar una cultura de defensa, desde nuestras sociedades democráticas y Estados de derecho, precisamente con el objetivo de mantener la paz.
Hay 800.000 millones de euros en juego y Catalunya debe poner su talento a disposición de España
A principios de marzo y ante el inminente colapso del apoyo estadounidense a Ucrania, con el riesgo sistémico que ello supondría para el resto de la UE, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen,
proponía un plan para aumentar masivamente el gasto de defensa en Europa, movilizando hasta 800.000 millones de euros. En un duro análisis, la
ZDF alemana comentaría que "Europa debe seguir siendo enorme, incluso cuando se la mira de cerca, porque gigantes reales y malvados la rodean. La UE debe llenar los 800.000 millones de vida política. No deben seguir siendo una ilusión óptica. No hay tiempo para ilusiones".
"Se avanza, aunque sea tímidamente, en el camino de normalizar la cultura de defensa en Catalunya"
Sin embargo, de una forma u otra y ante los retos actuales, es de prever que los millardos llegarán. Cuando ello suceda, la industria alemana, liderada desde Baviera, estará preparada. España, cuarta economía de la UE, cuenta con un dinámico y creciente sector de defensa, del que Catalunya y su talento deberían formar parte de una forma más prominente, en beneficio del conjunto.
En verano de 2024 y ante la inminente toma de posesión del President
Salvador Illa,
publiqué en estas páginas que "Catalunya volverá a marcar goles para ese equipo llamado España". Por primera vez desde el restablecimiento de la democracia, Catalunya cuenta con un Gobierno no nacionalista. Y lo que en cualquier otro lugar sería normal, y, sin embargo, parecía imposible, ha sucedido. Ahora, las banderas están bien puestas y en su sitio, se aprecian el respeto y la lealtad institucional, y el rey de España y su familia son siempre bienvenidos, a sabiendas de que se encuentran en su casa.
Asimismo, se avanza, aunque sea tímidamente, en el camino de normalizar la cultura de defensa en Catalunya. Sin embargo, y siguiendo a las reporteras de la
ZDF, dichos avances "no pueden ser meramente una ilusión óptica. No hay tiempo para ilusiones". Aunque la Europa del Este parezca estar lejos del Mediterráneo,
España también es territorio de frontera exterior de la Unión.
Debemos apretar el acelerador porque en estos tiempos que nos ha tocado vivir es la única forma de preservar la cultura de la paz. Porque es un motor de desarrollo e innovación. Porque muchas multinacionales que se fueron están volviendo, y Catalunya es, una vez más, un sitio confiable y leal. El talento de una región dinámica de Europa debe contribuir al éxito del conjunto de nuestro país. Y, a fin de cuentas, por algo muy catalán: porque hay 800.000 millones en juego y no podemos permitirnos que esas ingentes cantidades de inversión pasen de largo, o no se queden en la cuantía que podrían.
Ya de paso, hagámoslo inspirándonos en lo bueno de Alemania y de Baviera, desde el conocimiento de sus imperfecciones, y las nuestras, desde la pluralidad y el respeto por la diferencia, la confianza y la lealtad mutuas, con espíritu de vertebración del conjunto, y en definitiva, por el bien de todos.