El presidente Sánchez, con esta minigira, ha abierto por primera vez la posibilidad de promover un cambio narrativo sobre las políticas migratorias, pero el miedo a que esto le pase factura en las urnas sigue condicionando demasiado la postura del ejecutivo socialista. Y es verdad que para hacer Política hay que ganar elecciones, pero también lo es que para ganarlas hay que gobernar con valentía. Hay veces que, aunque se pueda soplar y sorber casi al mismo tiempo, conviene elegir muy bien para dónde quieres que vaya el aire.