Mientras Claudia Sheinbaum presentaba el mes pasado ante los medios de comunicación su primer informe anual de gobierno, con toda la prosopopeya oficialista del régimen mexicano, su país, al mismo tiempo, se desangraba en silencio. La fotografía que mostró la conformaban hospitales nuevos, datos de inversión extranjera con máximos históricos, y cifras muy alentadoras en materia de seguridad, entre otros números que dejan muy bien parado a su país en la región. Sin embargo, la realidad mexicana abarca mucho más allá de esas esperanzadoras cifras de inversión y desarrollo. Hoy, ese país sigue siendo un mapa de fosas clandestinas, un lugar en donde los feminicidios solo son noticia cuando alcanzan las dimensiones de lo aberrante, además de un interminable archivo de acertijos jurídicos irresolubles en los que la impunidad es la norma. En pocas palabras, México sigue siendo un país armado por dos fotografías que cuentan dos historias muy diferentes.
"El México que Claudia Sheinbaum presenta todos los días en su conferencia mañanera no siempre se corresponde con la realidad"
El México que ella presenta todos los días en su conferencia mañanera no siempre se corresponde con la realidad: en ese, las cifras sí cierran, los abrazos sí alcanzan. Y los datos macroeconómicos lo confirman. Pero en el México de a pie, la vida no se construye con porcentajes ni números inacabados; allí, lo real lo dibujan el atragantado dolor de las madres que siguen esperando a que sus hijos vuelvan. En el país que no muestra la presidenta mexicana, la lista de las denuncias que nunca prosperaron por homicidio, feminicidio, secuestro o extorsión es interminable.
Sheinbaum preside a un país lleno de contrastes. Por un lado, es cierto que la inversión extranjera directa rompió todos los récords este año: a pesar de la guerra arancelaria que inició Donald Trump con el mundo desde su llegada a la Casa Blanca en enero, México, en los tres primeros meses de 2025, recibió 21.400 millones de dólares (poco más que el monto del reciente rescate económico ofrecido por Estados Unidos al gobierno argentino). Sin duda, el país se ha convertido en uno de los destinos más atractivos para la inversión extranjera. Y si uno recorre sus ciudades y carreteras, será testigo de que la maquinaria de desarrollo inmobiliario, hospitalario y de infraestructura no se detiene ni un solo segundo.
"Difícilmente se habla de los millones de sentencias judiciales que jamás se ejecutaron y de las incontables denuncias por delitos graves que nunca han procedido"
Pero, por otro lado, el maniqueísmo político se ha encargado de solo mostrar esa fotografía, y ha dejado en la sombra los datos y las realidades más incómodas. Difícilmente se habla de los millones de sentencias judiciales que jamás se ejecutaron y de las incontables denuncias por delitos graves que nunca han procedido. Desafortunadamente, en el México que le gusta presumir a Sheinbaum, por ejemplo, no cabe el llanto de los padres y madres que, a más de una década, siguen buscando a sus hijos: aquellos 43 estudiantes desaparecidos en uno de los episodios más turbios en la historia del país; uno en el que las líneas que dividen a las responsabilidades de las fuerzas policiales, al Estado, y al crimen organizado, son indistinguibles.
En resumen, la imagen del país que muestra el primer informe anual de la primera presidenta de México se atraganta con lo que millones de mexicanos viven en una tierra secuestrada por el crimen organizado y en donde la impunidad es la leña seca que aviva el fuego de la descontrolada violencia. Es decir, la primera fotografía es tan reluciente que casi parece sobreexpuesta a la luz, mientras que la segunda, oscura y lúgubre, parece velada por el escarlata de la sangre de la que nadie en el Gobierno quiere hablar.
La primera fotografía: el boyante (y humanista) país del informe oficial
Es cierto, los informes oficiales tienen un claro objetivo: mostrar la cara más amable de un gobierno. Y México, en materia de recursos, lo tiene todo para estar en el podio de las quince economías más potentes a nivel global.
De acuerdo con el Banco Mundial, ese país es la decimosegunda economía más grande del mundo. De los países de habla hispana, es la número uno; España ocupa el decimoquinto puesto global. Y, en el continente americano, está en el cuarto sitio, después de Estados Unidos, Canadá y Brasil.
"México redujo notablemente el número de personas que viven bajo el umbral de la pobreza: en 2018, el 42% de los ciudadanos vivían en esa situación; hoy esa cifra es de 30%"
La economía, sin duda, es la joya de la corona de ese país. Y es la incesante actividad comercial, que siempre ha dejado enormes dividendos, lo que desde hace décadas ha resultado muy atractivo para los inversores extranjeros. Antes se mencionó un dato trimestral, pero, yendo un poco más a fondo, la cifra de capital foráneo directo que llegó a México en los seis primeros meses de este año es de poco más de 36.000 millones de dólares. Además, otro dato importante, y que Sheinbaum ha lucido en no pocas ocasiones, es que el país redujo notablemente el número de personas que viven bajo el umbral de la pobreza: en 2018, el 42% de los mexicanos vivían en esa situación; hoy esa cifra es de 30%. "El nivel más bajo en, por lo menos, cuarenta años", dijo.
Por otra parte,
entre los puntos destacados de su informe, también incluyen mejoras en la sanidad pública. Desde su llegada al gobierno,
se han construido 31 hospitales públicos y, sostiene que el país cuenta con el 90% de los medicamentos esenciales. No obstante,
en un foro de la asociación civil Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, se reveló que desde 2018 —el año en el que López Obrador llegó al poder— se ha duplicado la cantidad de gente que no tiene acceso a los servicios sanitarios más elementales: hace seis años el número era de veinte millones; hoy, son 41 millones de personas las que se encuentran en esa situación.
Finalmente, insistió en que, para ella y para el régimen que representa, "el progreso, sin justicia, no es sostenible, ni social, ni económica, ni políticamente". Recordemos que es ella hora la vocera del supuesto "humanismo mexicano".
La segunda fotografía: feminicidios, asesinatos e impunidad
La siguiente imagen del país, la que Sheinbaum no contó a su pueblo, es una que quedó, como ya se ha dicho, velada por la sangre de gente que el gobierno prefiere mencionar en números y no con nombres y apellidos.
"En materia de seguridad, son los grupos de madres buscadoras, las asociaciones de víctimas de la violencia y del crimen organizado, quienes tienen datos reales: el 93% de los delitos ni se denuncian, ni se investigan"
Mientras que el Estado presume de humanismo y crecimiento, la sociedad civil busca en tierras ajenas, en páramos sin dueño, a los hijos, las hijas, los hermanos y las primas que un día salieron de casa, pero que jamás regresaron. Y es que, en materia de seguridad, son los grupos de madres buscadoras, las asociaciones de víctimas de la violencia y del crimen organizado, quienes tienen datos reales y no meras estimaciones. Por ejemplo, según datos de 2025 de la organización Impunidad Cero, el 93% de los delitos ni se denuncian, ni se investigan.
En su informe, Sheinbaum abordó el tema de la inseguridad mencionando una supuesta reducción en el número de homicidios, y dijo: "hoy, México es más seguro que hace un año". Parece demasiado arriesgado y atrevido lanzar esa sentencia en un país en el que, como así lo cuentan madres buscadoras de desaparecidos, ni el 20% de los cuerpos que han aparecido en las fosas comunes han sido identificados. ¿Cómo puede haber seguridad en una tierra en la que el miedo campa a sus anchas?
De acuerdo con la Comisión Nacional de Búsqueda, un organismo gubernamental, han sido identificadas 5.700 fosas clandestinas con un número indefinido de cuerpos sin reconocer. Pero son los grupos de madres buscadoras los que encuentran, aun sin las autorizaciones del gobierno, cada día más fosas con gente sin nombre ni identificación en tierras sin dueño. "El Estado no nos ayuda. Somos nosotras, con nuestro dinero, con nuestro propio apoyo, las que buscamos a nuestros hijos y a nuestras hijas. Todavía tenemos tierra en las uñas, y vamos a seguir buscándolas", ha contado a este periodista una madre buscadora.
"De enero a agosto han ocurrido 444 feminicidios: eso da como resultado a dos crímenes de mujeres por cuestión de género al día. Pero son muchas más: la cifra oficial es de once mujeres asesinadas por día"
Siguiendo la misma línea, las cifras oficiales arrojan que de enero a agosto han ocurrido 444 feminicidios: eso da como resultado a dos crímenes de mujeres por cuestión de género al día. Pero son muchas más; la cifra oficial es de once mujeres asesinadas día sí y día también. Ahora bien, distintas activistas, buscadoras de gente desaparecida, y expertas en el tema, sostienen que esa cifra es de, por lo menos, veinte.
La segunda 'fotografía' del país: estudiantes protestan por el asesinato de su compañero Jesús Israel el pasado 23 de septiembre. Foto: Wikimedia Commons / ProtoplasmaKid
Una de ellas es Arussi Unda —militante del colectivo "Brujas del Mar", considerada como una de las mexicanas más influyentes del mundo por la revista TIME y por la
BBC en el año 2020—, que lanza sin aspaviento: "Las desapariciones y los feminicidios son consecuencia de lo mismo: la violencia descontrolada. Y el Estado es cómplice de ello, por la corrupción y la impunidad en la que opera".
Estas mujeres, a diferencia del Estado que solo lanza conclusiones con base en el número de denuncias realizadas, tienen registros de mujeres que desaparecieron o que directamente fueron asesinadas, pero que sus familiares no se han atrevido a denunciar el caso, debido al miedo a las represalias de la propia policía o del crimen organizado —que, en no pocas ocasiones, operan en contubernio—.
Todo eso en un país en el que desde 2018 se registran, en promedio, treinta mil homicidios al año, es decir, 82 crímenes por día. Y este año no va mejor: en los primeros seis meses ya se habían rebasado los quince mil. Cabe destacar que el 73% de esos crímenes se han efectuado con armas de fuego.
Y es precisamente ese un dato muy importante: se estima que cerca del 80% de las armas que entran ilegalmente a México lo hacen por la frontera norte —
es Texas "la puerta principal", ya que por allí entra casi la mitad de las armas de fuego—.
De esta manera es como el México contemporáneo, el que vive y sangra más allá de los discursos oficialistas, se compone de dos fotos contrapuestas: dos imágenes que nunca terminan de embonar, pues la línea entre la realidad y la ficción, en ese país, suele ser indistinguible.