El ámbito de la política es el único en el que una persona puede soplar y sorber al mismo tiempo. Decir "a"y sostener a la vez su contrario. Es un poco lo que le ha pasado al presidente Sánchez en su gira africana, en la que el equilibrio entre la Política y la política, entre la razón y las emociones, le ha llevado a intentar sostener dos ideas aparentemente contradictorias: que la migración es la solución y a la vez es el problema. Así que vayamos por pasos. Porque esta visita relámpago ha dado para mucho.
Un cambio narrativo y una ventana abierta a una nueva política migratoria
La primera sorpresa se produjo en Mauritania, cuando el Presidente enmarcó las migraciones como "una necesidad" que genera "riqueza, desarrollo y prosperidad", lanzando la idea de que es necesario abrir canales para la migración legal y segura, y con una referencia concreta a la migración circular. Esto es un cambio de discurso claro que ha provocado un terremoto narrativo, como prueba la desproporcionada, desestructurada y contradictoria respuesta del Partido Popular, al que este giro le ha pillado a contrapié y le ha obligado a extremar el exabrupto sobre propuestas que ellos mismos promueven.
"La migración circular solo sirve para sectores estacionales, promociona condiciones de vida y trabajo de alta precariedad y genera una situación de inestabilidad permanente para las personas migrantes. Si bien no es la respuesta a la situación migratoria en España y en la UE, apunta en la dirección correcta"
La propuesta de Sánchez es, al menos en parte, una de las demandas tradicionales de las organizaciones que se dedican a política migratoria: criminalizar la migración irregular cuando no existen vías legales es como poner el cazo a hervir y quejarse porque quema. Sin embargo, la receta: la migración circular, es una respuesta parcial a esas vías legales y seguras. Con la referencia histórica del Programa Brazero, que condicionó las relaciones laborales entre México y EEUU durante más de veinte años a mediados del siglo XX, y actualmente en España con el
programa Wafira, para mujeres marroquíes trabajadoras en la agricultura, lo cierto es que la migración circular solo sirve para sectores estacionales, promociona condiciones de vida y trabajo de alta precariedad y genera una situación de inestabilidad permanente para las personas migrantes. Así que, si bien no es la respuesta a la situación migratoria en España y en la UE, apunta en la dirección correcta:
el cambio de discurso puede habilitar una forma diferente de enfocar la política migratoria en la que las propuestas de movilidad de trabajadores, de visados en origen y de canales humanitarios, las únicas recetas que conocemos como alternativa a la inefectiva e ineficiente política de la Europa fortaleza, comiencen a tomar la importancia debida.
Alianza África Avanza: un programa interesante con el objetivo equivocado, al menos en el corto plazo
Este cambio de discurso vino además acompañado con una propuesta bajo el brazo, la Alianza África Avanza, "un proyecto dirigido a promover el crecimiento sostenible en África occidental y aumentar las oportunidades para sus jóvenes", en palabras del ministro de Economía, Carlos Cuerpo. Una iniciativa de la que no se sabe mucho más que sus intenciones: fomento de la inversión y del comercio entre España y los países emisores de migración. El programa, que tiene pinta de ser un nuevo paquete de ayudas con el que canalizar los pagos que han venido dando como contrapartida a los esfuerzos de contención y freno de las rutas migratorias como parte de la política de la externalización de las fronteras de la UE, se ha vendido como la eterna promesa del desarrollo como freno de las migraciones. Una idea que,
como ya comentamos en este mismo medio, tendría, al menos en el corto plazo, un efecto nulo en las llegadas de personas migrantes: la correlación entre crecimiento económico y migraciones es directa hasta que los países alcanzan la renta media, la llamada curva Clemens, por lo que la mejora de las oportunidades en origen no serviría para aplacar las perspectivas migratorias de los jóvenes provenientes de Senegal, Marruecos o Gambia.
"La correlación entre crecimiento económico y migraciones es directa hasta que los países alcanzan la renta media, la llamada curva Clemens, por lo que la mejora de las oportunidades en origen no serviría para aplacar las perspectivas migratorias"
Sin embargo, cualquier iniciativa de este tipo, siempre que no sea un mero pago por el refuerzo de políticas de frontera, son siempre bienvenidas. No se puede negar la necesidad de inversión y desarrollo económico y, lo cierto, es que en el medio largo plazo, esto podría tener un impacto en la reducción de salidas si, verdaderamente, estos países consiguen industrializarse y desarrollar economías que permitan generar esperanza a sus poblaciones más jóvenes.
Migración regular sí, pero la seguridad sigue siendo una prioridad
Y el broche final de la gira se produjo cuando el presidente Sánchez lanzó el tercer y último mensaje, que parecía destinado a calmar las ansias de sangre de la derecha y de todos aquellos que vieron en su propuesta inicial la amenaza de un efecto llamada (que toda la evidencia científica demuestra que es inexistente):
la importancia de impulsar las repatriaciones de la migración irregular. Generando una dicotomía no necesariamente cierta de que los problemas de la migración irregular se solucionarán con la tímida apertura de los acuerdos de migración circular.
Esta falacia oculta que las razones que empujan a las personas a migrar son tremendamente diversas y pretender que habilitando canales para la migración circular las personas dejarán de intentar acceder a Europa por vías irregulares es hacerse trampas al solitario. Más aún cuando la evidencia demuestra que las políticas de devolución pueden servir para satisfacer la necesidad narrativa del mantenimiento de las fronteras, pero son insignificantes a la hora de frenar o de reducir el número de migrantes en situación irregular.
"La evidencia demuestra que las políticas de devolución pueden servir para satisfacer la necesidad narrativa del mantenimiento de las fronteras, pero son insignificantes a la hora de frenar o de reducir el número de migrantes en situación irregular"
El problema además subyace en la relación que el Presidente volvió a hacer vinculando migración e inseguridad, "la seguridad es una cuestión prioritaria", dijo Sánchez, cuando no existe ninguna evidencia que demuestre que las migraciones hayan agravado esta situación de inseguridad en el país. La única correlación que podría existir entre migraciones y seguridad estaría relacionada con la condición social a la que la irregularidad empuja a las personas migrantes, por lo que la principal solución no serían las devoluciones, sino acelerar procesos de regularización y aumentar, mucho más allá de la migración circular, las vías legales de la migración.
"El Gobierno, con esta minigira, ha abierto por primera vez la posibilidad de promover un cambio narrativo sobre las políticas migratorias, pero el miedo a que esto le pase factura en las urnas sigue condicionando demasiado la postura del ejecutivo socialista"
En resumen, el Gobierno, con esta minigira, ha abierto por primera vez la posibilidad de promover un cambio narrativo sobre las políticas migratorias, pero el miedo a que esto le pase factura en las urnas sigue condicionando demasiado la postura del ejecutivo socialista. Y es verdad que para hacer Política hay que ganar elecciones, pero también lo es que para ganarlas hay que gobernar con valentía. Hay veces que, aunque se pueda soplar y sorber casi al mismo tiempo, conviene elegir muy bien para dónde quieres que vaya el aire.