Jueves, 30 de julio de 2026
DESDE FRANCIA

¿Qué jóvenes están dispuestos a subirse al barco de Jean-Luc Mélenchon?

Ante las presidenciales francesas de 2027, la directora de investigación en el CNRS (Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia), Monique Dagnaud, examina qué sectores de la juventud de izquierdas podrían apoyar a Jean-Luc Mélenchon. El grupo decisivo es joven, urbano, formado y pragmático: "su tamaño y su actitud pragmática le otorgan una posición central". Sin embargo, su europeísmo y su apoyo a Ucrania pueden alejarlos del líder de La Francia Insumisa.

Monique Dagnaud Monique Dagnaud 30 de julio de 2026
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Jean-Luc Mélenchon (centro) en las manifestaciones del 1 de mayo en París. | Michtof / Zuma Press / Europa Press
Jean-Luc Mélenchon (centro) en las manifestaciones del 1 de mayo en París. | Michtof / Zuma Press / Europa Press
Ante las elecciones presidenciales francesas de 2027, la Fundación Jean-Jaurès presenta un estudio sobre el estado de la izquierda, un espacio que representa el 29% del electorado del país. A partir de cuatro grupos diferenciados, el investigador Antoine Bristielle explora las distintas familias de la izquierda y sus inclinaciones electorales, atendiendo a los sistemas de valores y las aspiraciones que movilizan a cada una de ellas. Se trata de un análisis sugerente en sí mismo y, en particular, por lo que permite observar o inferir sobre las actitudes políticas de las generaciones más jóvenes.

La primera línea divisoria entre estos grupos es el grado de radicalidad, e incluso de violencia, que cada uno está dispuesto a aceptar para alcanzar unos objetivos que, a grandes rasgos, son similares: sanidad, educación, poder adquisitivo y reducción de las desigualdades. La segunda es la actitud hacia Jean-Luc Mélenchon, que suscita desde un rechazo absoluto hasta la consideración de que es el líder que exige el momento. Es cierto que la personalidad del dirigente de La Francia Insumisa (LFI) suele actuar como elemento de división. Sin embargo, como veremos, el más numeroso de estos cuatro grupos —el 32% de la izquierda— se caracteriza por cierto pragmatismo y podría apoyar tanto a Jean-Luc Mélenchon como a un candidato ecologista si ello sirve a su objetivo de impulsar un cambio radical.

¿Quiénes integran estos grupos?

El núcleo de La Francia Insumisa constituye el primer grupo, que representa el 20% de la izquierda. Se distingue por su homogeneidad y por su proyecto de ruptura política. El 86% de sus integrantes votó al líder de La Francia Insumisa en la primera vuelta de las presidenciales de 2022; el 63%, a la lista de Manon Aubry en las elecciones europeas de 2024; y sitúan en 8,4 sobre 10 su disposición a votar por Jean-Luc Mélenchon en 2027. Como cabía esperar, este grupo reúne a sus seguidores más fieles. Además de aspirar a una transformación profunda de la sociedad francesa, acepta una estrategia de confrontación y rechaza el compromiso político —así lo hace el 56%—. También se muestra ampliamente favorable a la inmigración: solo el 9% considera que hay demasiados inmigrantes en Francia, frente al 15% del conjunto de la izquierda.

"El más numeroso de estos cuatro grupos —el 32% de la izquierda— se caracteriza por cierto pragmatismo"
La izquierda de Mélenchon reúne a una población joven —casi la mitad tiene menos de 35 años—, urbana y con un elevado nivel educativo: dos tercios cuentan con estudios superiores. Sin embargo, su situación económica es a menudo frágil. El 47% afirma que no podría afrontar un gasto imprevisto de 400 euros y solo un tercio se declara satisfecho con su vida en este ámbito.

El segundo grupo reúne a las personas de izquierda que han roto con Mélenchon. En 2022, el 41% votó al líder de La Francia Insumisa en la primera vuelta de las presidenciales, mientras que hoy solo el 8% cree que volverá a hacerlo en 2027. Este cambio responde a una valoración muy negativa de Jean-Luc Mélenchon: el 75% lo percibe como un peligro para la democracia y el 83% considera que aviva la violencia.

Sin embargo, ningún otro candidato despierta un entusiasmo real entre este electorado, fiel a los principios tradicionales de la izquierda, como la justicia social y una amplia redistribución de la riqueza. Nadie dentro del grupo contempla acercarse al centro o al socialiberalismo: el 43% vería con buenos ojos una victoria de Raphaël Glucksmann; el 23%, una de Olivier Faure; y el 19%, una de Marine Tondelier.

Este electorado, cercano al Partido Socialista de los años ochenta y probablemente compuesto en buena medida por funcionarios de clase media, está dispuesto a aceptar compromisos para evitar la violencia y se distancia de la idea de una transformación social radical. Refleja las posiciones del segmento de mayor edad y menor nivel educativo de la izquierda, pero también del que más ha cambiado durante el periodo reciente. Ocupa una posición económica intermedia, con ingresos de entre 2.000 y 3.500 euros por hogar.

"Ningún otro candidato despierta un entusiasmo real entre el segundo grupo, fiel a los principios tradicionales de la izquierda"
El tercer grupo, que representa el 23% del electorado de izquierdas, se inscribe en el macronismo y en la tradición socialdemócrata. Aunque se considera de izquierdas y respalda sus principales reivindicaciones, se presenta como moderado y rechaza con firmeza la figura de Jean-Luc Mélenchon. En 2022, casi la mitad de sus integrantes votó a Emmanuel Macron en la primera vuelta de las presidenciales, y muchos continúan identificándose con él.

El Partido Socialista —con una valoración de 7,1 sobre 10— y Los Verdes —5,3 sobre 10— podrían ser sus principales opciones electorales en 2027. Este grupo se mostraría satisfecho si Raphaël Glucksmann ganara las elecciones, una posibilidad respaldada por el 53%. Como alternativas, el 38% vería con buenos ojos una victoria de Édouard Philippe y el 34%, una de Gabriel Attal.

El grupo está compuesto por un electorado relativamente envejecido —el 43% de sus integrantes tiene más de 60 años—, con un elevado nivel educativo —el 65% cuenta con estudios superiores— y una situación económica más bien privilegiada: el 37% de estos hogares ingresa más de 3.500 euros mensuales.

El cuarto grupo, denominado "el voto útil de la izquierda", es el más numeroso y representa el 32% del electorado de izquierdas. No es visceralmente contrario a Mélenchon —no lo considera un peligro para la democracia— y podría apoyarlo, pero también podría optar por otro candidato. En particular, por Marine Tondelier, que conecta con su marcada sensibilidad hacia las cuestiones medioambientales.

"El cuarto grupo, denominado «el voto útil de la izquierda», es el más numeroso y representa el 32% del electorado de izquierdas"
Este electorado, que en las elecciones europeas repartió su voto entre los diferentes espacios de la izquierda, desea ante todo una victoria de este bloque. Por tanto, actuará en función de ese objetivo, de la oferta política disponible en 2027 y de las posibilidades de establecer alianzas. Esta fracción de la izquierda era mayoritariamente partidaria de celebrar unas primarias conjuntas, una aspiración que parece haber fracasado ya por el rechazo de los diferentes dirigentes, comenzando por los de La Francia Insumisa.

Desde el punto de vista sociológico, este último grupo se parece al de los partidarios de Jean-Luc Mélenchon. Es joven —el 47% tiene menos de 35 años—, urbano —una amplia mayoría vive en grandes ciudades— y presenta un nivel educativo superior al de todos los demás grupos, incluido el de La Francia Insumisa: el 72% cuenta con estudios superiores. Su situación material, sin embargo, es diversa: un tercio pertenece a los sectores modestos; otro, a los niveles medios; y el último tercio disfruta de una posición privilegiada.

Antoine Bristielle considera que este grupo del "voto útil de la izquierda" será el eje de la oferta electoral de este espacio en 2027. Su tamaño y su actitud pragmática le otorgan una posición central. A ello se suman sus características sociológicas —una población joven, urbana y con estudios superiores—, su determinación ideológica para dar un vuelco al sistema y un programa marcadamente estatista, basado en quitar recursos a los ricos para redistribuirlos y en ejercer un fuerte control sobre las empresas. También destaca su desconfianza hacia la energía nuclear.

Todos estos elementos podrían concentrar sus apoyos en torno a un único candidato. ¿Cuál, a su juicio? Imaginar que una gran parte de la juventud se unirá espontáneamente en torno a una candidatura de izquierda radical quizá resulte audaz en una época de profundas convulsiones geopolíticas. El asunto merece ser debatido.

La cuestión europea

Hay un factor que debería matizar la posibilidad de una alianza entre estas dos fracciones de la juventud —los grupos uno y cuatro—: su actitud hacia Europa. Solo los partidarios más incondicionales de Mélenchon, incluidos en el primer grupo, muestran reservas ante el proyecto europeo. Apenas una minoría, el 41%, considera positiva la pertenencia de Francia a la Unión Europea. El resto de la izquierda, en cambio, expresa una adhesión clara al proyecto europeo, más intensa cuanto mayor es el nivel educativo: el 64% en el segundo grupo, el 85% en el tercero y el 72% en el cuarto.

Pensar que la juventud con mayor nivel educativo votaría fácilmente por Jean-Luc Mélenchon, un candidato abiertamente hostil a Europa y que no ha respaldado la ayuda francesa a Ucrania —con el pretexto de favorecer una política de paz—, puede ser una interpretación optimista. Es cierto que los votantes suelen conceder menos importancia a la política exterior en unas elecciones nacionales. Pero ¿seguirá siendo así entre los jóvenes franceses, especialmente entre los que tienen un mayor nivel educativo?

La elección de Donald Trump en 2024 ha provocado profundas transformaciones en los equilibrios y las alianzas geopolíticas. Sus maniobras políticas aíslan a Europa y la obligan a reaccionar con decisión, especialmente en materia de estrategia económica y equipamiento militar.

Varios estudios sobre jóvenes con un alto nivel educativo —entre ellos mis trabajos sobre la generación 'reset' y los de Anne Muxel y Martial Foucault sobre los estudiantes de Sciences Po— muestran su apego al marco político europeo y a los beneficios económicos y culturales asociados a él. Entre estos últimos se encuentran las libertades fundamentales, especialmente la libertad de circulación y la libertad de expresión. Estos estudios también constatan, en coherencia con esa posición, su apoyo a Ucrania.

"Cabe imaginar que los veinteañeros y treintañeros de izquierdas dudarán antes de decantarse por un candidato que, como Jean-Luc Mélenchon, rechaza la OTAN"
Cabe imaginar que los veinteañeros y treintañeros de izquierdas dudarán antes de decantarse por un candidato que, como Jean-Luc Mélenchon, rechaza la OTAN y mantiene una posición de neutralidad o de rechazo hacia Europa. Esa postura implica, de manera indirecta y en ocasiones inequívoca, un respaldo a Vladímir Putin.

En todo caso, parece legítimo preguntarse por el comportamiento político de estos jóvenes en un contexto que podría someter a la democracia a una prueba decisiva.

© Telos, 2026.
Monique Dagnaud
Monique Dagnaud
Directora de investigación en el CNRS
Es sociología y directora de investigación en el CNRS (Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia).
Participación