Martes, 28 de julio de 2026
ENTREVISTA

Gilles Finchelstein: "Las elecciones municipales en Francia no cambian lo esencial, RN puede ganar las presidenciales de 2027"

¿Hay alguna esperanza para la izquierda moderada en Francia? Tras el cierre de la segunda vuelta de las elecciones municipales francesas, el ensayista galo Gilles Finchelstein valora unos comicios marcados por el declive de los de Le Pen y el reflote del Partido Socialista. Con la estrategia de la izquierda moderada aún por definir y con batallas también desde el centroderecha, el secretario general de la Fundación Jean-Jaurès recuerda que "la política no es matemática, es física. Lo que cuenta es la dinámica".

Agenda Pública Agenda Pública 24 de marzo de 2026
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El alcalde electo de París, Emmanuel Grégoire, celebra su victoria en las urnas paseando en bici por la capital francesa. | Alexis Sciard / Zuma Press / ContactoPhoto
El alcalde electo de París, Emmanuel Grégoire, celebra su victoria en las urnas paseando en bici por la capital francesa. | Alexis Sciard / Zuma Press / ContactoPhoto
El fin de semana ha sido agitado al otro lado de los Pirineos. El pasado domingo, una parte de los franceses acudían a las urnas en la segunda vuelta de unas elecciones locales que serán, salvo sorpresa, la última parada antes de las elecciones presidenciales de 2027. Aunque asegura que "hay que ser prudentes antes de extraer conclusiones nacionales", el analista y ensayista francés Gilles Finchelstein plantea estos comicios como un importante examen para los partidos políticos del país.

El primer titular es rotundo: la Agrupación Nacional, el partido de Marine Le Pen y Jordan Bardella, "ha fracasado". Sin embargo, el análisis debe ser mucho más profundo, pues, como explica el secretario general de la Fundación Jean-Jaurès, "su presencia fue muy selectiva, hasta el punto de estar ausente, o casi, en un tercio de las circunscripciones". Pese a que "no se implicó a fondo en esta campaña", o puede que por ello, su fracaso contrasta con el triunfo —quizá sorprendente— del Partido Socialista francés.

Finchelstein, que tiene trayectoria como asesor del partido, analiza la estrategia del centroizquierda, el cual ha optado por separarse en muchas ciudades de La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon. Para él, la sorpresa es que se hayan aliado en tantas ciudades porque considera que el líder de los insumisos es "la personalidad política más impopular del país". Ahora, a unos trece meses de las elecciones presidenciales que decidirán al sucesor de Emmanuel Macron en el Elíseo, parece que ha vuelto a comenzar una larga campaña electoral.

 

El secretario general de la Fundación Jean-Jaurès, Gilles Finchelstein.


Se ha hablado mucho del mal resultado de la extrema derecha en estas elecciones municipales. ¿Considera que se trata de una verdadera derrota política, o cree que también ha habido una mala gestión de las expectativas sobre sus perspectivas?


¿Un mal resultado? La Agrupación Nacional ha fracasado, ciertamente, en las grandes ciudades, ya sea porque su resultado fue ridículo, como en París (1,5%), ya sea porque no logró imponerse allí donde albergaba expectativas de conquista, como en Marsella. Pero ha conservado con facilidad la mayoría de las ciudades que gobernaba. Ha conquistado muchas ciudades pequeñas y medianas. Por último, y sobre todo, la Agrupación Nacional no se implicó a fondo en esta campaña: solo presentó 500 listas para 34.000 municipios. Aunque ahora dispone de un electorado nacional, su presencia fue muy selectiva, hasta el punto de estar ausente, o casi, en un tercio de las circunscripciones. La Agrupación Nacional sigue siendo, por tanto, relativamente impotente en el plano local, pero muy amenazante en el plano nacional.

El Partido Socialista y la izquierda clásica han optado por no aliarse con La Francia Insumisa en todas las ciudades. ¿Qué lectura hace de esta estrategia? ¿Cree que este resultado nos da ya indicios sobre la recomposición de la izquierda de cara a la elección presidencial de 2027?

Para la mayoría de los observadores, la sorpresa no es que los socialistas no se hayan aliado con La Francia Insumisa en todas las ciudades, sino que lo hayan hecho en tantas.

¿Por qué? Porque las diferencias se acumulan año tras año entre la izquierda radical y el resto de la izquierda. Y porque el Partido Socialista había anunciado que no habría ninguna alianza nacional con La Francia Insumisa [LFI]. Sin embargo, sí hubo una treintena de alianzas locales, porque las elecciones municipales son elecciones a dos vueltas y, sobre el terreno, muchos pensaron que la suma de los votos permitiría ganar. Pero la política no es matemática, es física. Lo que cuenta es la dinámica. 

"Será a partir de una oferta política, de una visión de Francia, de Europa y del mundo [como] el Partido Socialista podrá recuperar el liderazgo de la izquierda"
En la mayoría de los casos, las fusiones fueron un fracaso. De ello pueden extraerse dos conclusiones. En primer lugar, para muchos franceses, incluidos votantes de izquierdas, LFI representa un peligro para la democracia y su líder, Jean-Luc Mélenchon, es hoy la personalidad política más impopular del país. En segundo lugar, el Partido Socialista debe seguir una estrategia de afirmación propia. No es la unión lo que da la fuerza, sino la fuerza lo que hace la unión: será a partir de una oferta política, de una visión de Francia, de Europa y del mundo, de un liderazgo y de una estrategia clara como se creará una dinámica y como, también a nivel nacional, el Partido Socialista podrá recuperar el liderazgo de la izquierda.


¿Hay algún resultado o alguna dinámica particular de estas elecciones que le haya sorprendido especialmente?

Hay un resultado que no me sorprendió realmente, pero que me parece muy sintomático: el de Toulouse, la cuarta ciudad de Francia. El total de votos de la izquierda representaba el 52% del electorado. El alcalde saliente, de derecha moderada, estaba, en teoría, en grandes dificultades. La fusión de listas se hizo detrás de La Francia Insumisa, que había quedado en cabeza dentro de la izquierda. Al final, la izquierda sufrió una derrota muy clara porque los electores de la izquierda moderada no siguieron esa fusión, que, por el contrario, movilizó a un electorado de derechas, e incluso de derecha radical, asustado ante la perspectiva de una victoria de La Francia Insumisa.

Estas elecciones confirman una tendencia continuada a la baja en la participación. ¿Cree que existe cierto cansancio político entre los ciudadanos franceses, o se explica más bien por factores propios de la política municipal?

Sí, hay una tendencia descendente de la participación en todas las elecciones, con la excepción de la elección presidencial y de aquellas elecciones en las que los electores perciben que hay algo realmente en juego.

Esa es la razón por la que, ante el riesgo del RN, las legislativas de 2024 movilizaron a los franceses. Esa es también la razón por la que, en las grandes ciudades, donde por lo general se vota menos, hubo una fuerte participación en las elecciones municipales, porque la incertidumbre era grande.


Las grandes ciudades siguen mostrando un perfil más orientado a la izquierda, aunque también ha habido victorias destacadas como la de Édouard Philippe. En España, el debate sobre la "España vacía" remite, en cierta medida, a lo que podría compararse con la Francia periférica. ¿Cree que este tipo de fractura territorial sigue siendo hoy un motor político central, o está perdiendo importancia?

Es cierto.

"La fractura geográfica se está convirtiendo, cada vez más, en una clave de lectura que permite comprender los comportamientos políticos"
Como ocurre en casi toda Europa, la izquierda gana en las capitales y, más ampliamente, en las grandes áreas metropolitanas. De hecho, gana mayoritariamente en las veinte ciudades francesas más grandes. Pero, a medida que disminuye el tamaño de los municipios, es la Agrupación Nacional la que progresa. La fractura geográfica se está convirtiendo, cada vez más, en una clave de lectura que permite comprender los comportamientos políticos.


Quedan trece meses para la elección presidencial, que todavía es un plazo largo, pero ya da la impresión de que todos los partidos están preparando esa cita. ¿Hasta qué punto cree que estas municipales pueden darnos verdaderas pistas sobre quién podría instalarse en el Elíseo el año que viene?

Hay que ser prudentes antes de extraer conclusiones nacionales de unas elecciones en las que los franceses dicen haber votado, ante todo, en función de consideraciones locales. Pero, en cierto modo, las elecciones municipales no cambian lo esencial: la Agrupación Nacional puede ganar las presidenciales de 2027. De hecho, hoy aparece como favorito. Por eso el año que viene es decisivo para Francia y para Europa.

Muchas gracias.
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