Martes, 28 de julio de 2026
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Zapatero a tus zapatos: el regreso de la Comisión Europea a su 'negocio' tradicional del mercado interior

Como parte de la agenda de competitividad de la UE la Comisión está volviendo a asumir un papel poco glamuroso pero necesario: el de policía del mercado interior. El corresponsal en Bruselas Nacho Alarcón explica las posturas: mientras la Comisión afirma que está corrigiendo el rumbo, el Tribunal de Cuentas Europeo advierte de que su estrategia sigue sin priorizar bien las barreras de mayor impacto y de que los Estados miembros también alimentan la fragmentación.

Nacho Alarcón Nacho Alarcón 20 de julio de 2026
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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la reunión semanal de comisarios. | Comisión Europea
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la reunión semanal de comisarios. | Comisión Europea
Desde el inicio de la era de la policrisis, la Comisión Europea ha acostumbrado a analistas, diplomáticos y todos los actores políticos de la burbuja de Bruselas a un aumento cada vez más público y notorio de sus competencias. El Brexit, los renovados conflictos comerciales, el coronavirus o la guerra de Ucrania han ido, poco a poco, habituando a los operadores políticos comunitarios a un rol cada vez más activo de la Comisión, especialmente en la época de Ursula von der Leyen al frente del Ejecutivo comunitario.

Ese aumento de su poder ha ido acompañado de una creciente centralización dentro de la institución. En los últimos años, Von der Leyen ha querido dar a la Comisión una proyección en terrenos donde hasta ahora no la tenía, o al menos no claramente, como es el tablero geopolítico. Eso, más allá de generar tensiones habituales dentro del entramado de las instituciones europeas, donde las competencias están fijadas de manera bastante clara, ha tenido otro efecto, este mucho menos habitual: un paulatino abandono del rol de la Comisión Europea como protectora del mercado interior.

"El Brexit, los renovados conflictos comerciales, el coronavirus o la guerra de Ucrania han ido, poco a poco, habituando a los operadores políticos comunitarios a un rol cada vez más activo de la Comisión"
Como señaló en 2025 el think tank económico Bruegel en un documento sobre el estado de salud del mercado interior, su defensa "no consiste en una iniciativa puntual que pueda llevarse a cabo con un único esfuerzo concertado, sino en una revolución permanente que exige un esfuerzo constante". "Sin embargo, esta labor parece haber quedado relegada en la lista de prioridades durante el actual periodo de agitación económica y política, en el que la gestión de la crisis ha cobrado primacía. Si la UE quiere recuperar el impulso económico en un momento en que el orden económico mundial se está desestructurando, debería volver a centrarse en esta labor de consolidación de la economía interna", señalaba entonces el centro de pensamiento.


Cuando los jefes de Estado y de Gobierno comenzaron el actual ciclo de debates alrededor de la pérdida de competitividad de la economía europea, claramente se identificó un hueco nada glamuroso, pero muy relevante: la Comisión no estaba cumpliendo con su rol de "policía" del mercado interior. Así lo señaló también Mario Draghi en su informe sobre la economía de la Unión Europea. Y el equipo de Von der Leyen admitió el error y se comprometió a devolver a la Comisión a su negocio tradicional de vigilancia del mercado interior. Como parte de su estrategia de simplificación, el Ejecutivo comunitario introdujo un cumplimiento más estricto de las normas.

Los datos de la propia Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes (DG GROW) de la Comisión Europea muestran un cuadro muy negativo. Desde su pico en 2007, año en el que se lanzaron 1.332 procedimientos de infracción y en el que la UE empezó precisamente a entrar en la época de la policrisis, las aperturas han caído en picado año a año, salvo alguna pequeña excepción, hasta los 658 casos del año 2024. La acusación de algunos Estados miembros es que esa dejación de funciones ha ido fragmentando poco a poco el mercado interior, permitiendo que, como en un jardín crecen malas hierbas, en la Unión Europea vayan apareciendo barreras en forma de una aplicación desigual o deficiente de las normas comunitarias, dañando la dimensión interna de la economía europea.

"La acusación de algunos Estados miembros es que esa dejación de funciones ha ido fragmentando poco a poco el mercado interior"
Pero Bruselas asegura que ya está acelerando la aplicación de las normas, siguiendo una orden desde lo más alto de la institución. Ha respondido con una Estrategia de Mercado Interior, publicada en 2025, y DG GROW defiende una nueva priorización hacia casos de mayor importancia estratégica. Frente a 2024, el Scoreboard del Mercado Interior, un radar de la UE para seguir esta cuestión, indica que los diálogos de los técnicos comunitarios con autoridades nacionales para aclarar posibles incumplimientos o aplicaciones erróneas aumentaron un 52% en 2025. Como todo esto es un diálogo preinfracción, tardaría en trasladarse a la serie histórica de aperturas de expedientes.


Muchos analistas, sin embargo, no creen que este sea un problema de simple voluntad política. Tampoco lo cree el Tribunal de Cuentas Europeo. Los procedimientos son demasiado lentos, hay poco personal para sacarlos adelante y los Estados miembros tienen pocos incentivos para cumplir con las órdenes del Ejecutivo comunitario, tardando incluso cuando hay una sentencia firme del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Enrico Letta, en su informe sobre la competitividad de la economía europea, también apuntó en esta dirección: pocos instrumentos, pocos recursos, detección tardía y sanciones poco disuasorias.


El propio Tribunal de Cuentas comunitario ha analizado la estrategia de la Comisión de 2025 y se muestra crítico con que vaya a cambiar la tendencia actual. La institución critica que el Ejecutivo comunitario no está priorizando correctamente los casos de mayor impacto, que no está logrando eliminar de forma efectiva barreras en los servicios. Su informe de 2026 describe, por ejemplo, cómo Hungría ha podido desarrollar toda una serie de normativas que dañaban claramente la cohesión del mercado interior sin que se tomara ninguna medida efectiva para evitarlo.

"Los procedimientos son demasiado lentos, hay poco personal para sacarlos adelante y los Estados miembros tienen pocos incentivos para cumplir con las órdenes del Ejecutivo comunitario"
En todo caso, la cuestión clave es que, efectivamente, que el mercado interior funcione debería ser el primer punto en la estrategia europea para recuperar la competitividad de su economía. Así lo consideran los propios Estados miembros, que presionan a la Comisión para que haga una aplicación estricta de las normas con una mano, mientras que con la otra participan en la fragmentación del mercado interior. Para que este funcione bien no solamente falta que la Comisión recupere su papel de protectora, que, efectivamente, ha abandonado. También falta que las capitales recuperen la voluntad política de hacer realidad el mercado interior, porque está en su mano conseguirlo.
Nacho Alarcón
Nacho Alarcón
Corresponsal en Bruselas y experto en política europea
Corresponsal en Bruselas de 'El Confidencial' y autor de la 'newsletter' de asuntos europeos Nexo Europa. Premio de periodismo europeo Salvador de Mariaga 2024.
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