Martes, 28 de julio de 2026
REFLEXIÓN

Una llamada de atención sobre el uso de la IA en los medios

La inteligencia artificial es, al mismo tiempo, una aliada cotidiana de las redacciones y una amenaza para su credibilidad y su negocio. "¿Cuál es el valor del periodismo si no logra aportar algo distinto de lo que cualquier persona puede conseguir usando Claude o ChatGPT?", se pregunta el redactor de 'Agenda Pública' y analista político Jorge de Diego Hurtado.

Jorge de Diego Hurtado Jorge de Diego Hurtado 5 de junio de 2026
Añadir AgendaPública en Google
Una mujer carga con cientos de periódicos a su espalda. | Pexels / Kevin Yung
Una mujer carga con cientos de periódicos a su espalda. | Pexels / Kevin Yung
La inteligencia artificial se está convirtiendo en una herramienta cada día más poderosa, fácil de usar y popular. También crecen, casi a la par, las preocupaciones y los peligros que entraña: desde la ciberseguridad hasta la protección de datos, la desinformación o la deshumanización.

La crítica más reconocida y analizada a una incorrecta aplicación de la IA en nuestras vidas ha sido la del Papa León XIV. En Magnifica humanitas, consigue entrar en los grandes pilares de las dificultades que tenemos a la hora de intentar controlar esta tecnología. Es algo comparable a la revolución industrial, solo que aún más masivo. Por supuesto que en este temporal están (estamos) implicados los medios de comunicación, y no creo que se esté cumpliendo con lo que cabría esperar del cuarto poder.

Hace unos días, leyendo un interesante análisis que se alineaba con las críticas que León XIV hacía a la IA, me di cuenta de que el propio texto estaba escrito, en su práctica totalidad, usando algún tipo de agente de IA. Lo firmaba una persona con una gran trayectoria en uno de los grandes medios del país. Sin embargo, ni siquiera se dejaba constancia de que se apoyaba, precisamente, en la herramienta que criticaba con vehemencia, lo que hacía que sus argumentos pasasen a ser ilegítimos. Lamentablemente, esta es solo una de múltiples ocasiones en las que se han detectado estas prácticas.

"La IA, usada de forma adecuada, es un gran apoyo para los analistas y las redacciones porque optimiza procesos tediosos y mecánicos"
Incluso al propio pontífice se le ha acusado de escribir su encíclica usando IA —aunque sea falso—. Si a los medios de comunicación se les exige inmediatez y abarcar todos los espacios informativos posibles, van a buscar las herramientas para intentarlo. La IA, usada de forma adecuada, es un gran apoyo para los analistas y las redacciones porque optimiza procesos tediosos y mecánicos, dejando más tiempo para lo creativo, la estrategia y pensar en las buenas preguntas. Sin embargo, el uso que se le está dando hoy día solo consigue esa rapidez que demanda nuestro tiempo a costa de un terrible descenso en la calidad de lo que le damos a nuestros lectores. No es deseable que un agente escriba nuestro texto de cabo a rabo, incluso si hay una revisión de por medio. Si lo hacemos, ¿qué impide al lector ir a buscar directamente esa información a la propia IA? ¿Cuál es el valor del periodismo si no logra aportar algo distinto de lo que cualquier persona puede conseguir usando Claude o ChatGPT? No soy periodista, pero creo que es necesario que nos hagamos estas preguntas.


Muchos de los problemas derivados de este uso excesivo y poco transparente los ha expuesto el Laboratorio de Periodismo de la Fundación Luca de Tena. Recogiendo los datos de un reciente estudio, destacan que "los textos clasificados como generados o asistidos por IA presentaron una similitud semántica media un 33% superior a la de los textos no generados por IA". Además, existen otros sesgos, como la convergencia hacia análisis e interpretaciones optimistas —que es un 107% superior con respecto a los textos escritos por humanos— o la propia desconfianza de la ciudadanía. El 75% de los encuestados en este estudio señala que el contenido generado por IA tiende a tener más "información factualmente incorrecta".

Al mismo tiempo que la IA se está usando de modo indiscriminado por los medios, esta supone una amenaza existencial para nuestro propio modelo de negocio. Hoy no basta con ser los más rápidos o traer el mejor análisis, porque, incluso en ese caso, nuestros contenidos corren el riesgo de ser opacados.

Antes, las redacciones pagaban miles de euros para intentar comprender cómo funcionaba el algoritmo de Google y qué técnicas de SEO permitían que tal o cual noticia saliese la primera cuando se buscaban determinadas palabras clave. Sin embargo, en el presente asistimos a un cambio tajante y vertiginoso en la forma a través de la cual los lectores se acercan a los medios. En vez de buscar en internet, cada vez es más frecuente que uno se apoye en su IA de confianza y que esta sea la que encuentre la información.

"La misma herramienta que está impulsando la hiperproductividad de los medios es la que está destruyendo sus beneficios y su reputación"
Durante el proceso, todos los medios pierden visitas y visibilidad. Es decir, dinero. Si el lector no va a tu página, no ve tus anuncios ni atraviesa tus muros de pago, estás perdiendo dinero. No deja de ser irónico que la misma herramienta que está impulsando la hiperproductividad de los medios sea la que está destruyendo sus beneficios y su reputación. También es un punto a favor para aquellos que piden entender la IA de otra forma, reconociendo la capacidad destructiva de la creatividad e imponiendo límites y reglas mientras se busca un consenso. Porque lo que hoy está permitiendo que compitas con el resto, mañana puede hundirte.


A este respecto, también sería deseable un lector un poco más exigente. Recompensemos el contenido original —de humanos para humanos— y desarrollemos un mayor sentido crítico. Todo va más rápido hoy y es casi imposible escapar de esta dinámica, pero podríamos poner la primera piedra en el camino si, en lugar de pedir a la IA un resumen de cualquier texto que pase de ochocientas palabras, dedicamos esos dos minutos de más a leer lo que tenemos delante.

"Si la IA no ha llegado, entre otras cosas, para arreglar estos problemas ni para darnos más calidad en nuestros contenidos, ¿para qué ha venido y a quién beneficia?"
Afrontamos un desafío enorme. Quizá el mayor de nuestro tiempo. Y sí, no cabe duda de que los medios vamos a tener que lidiar con la IA de una forma u otra, pero tenemos que pararnos a pensar. Ayer, El Mundo, Marca y Expansión publicaron todos sus artículos sin firma en el marco de la huelga que sus trabajadores comenzaron el pasado mes de mayo. Denuncian quince años de congelación salarial. Si la IA no ha llegado, entre otras cosas, para arreglar estos problemas ni para dar más calidad a nuestros contenidos, ¿para qué ha venido y a quién beneficia?
Jorge de Diego Hurtado
Jorge de Diego Hurtado
Redactor en 'Agenda Pública'
Politólogo y analista electoral. Cuenta con experiencia en consultoría en Bruselas y actualmente es redactor en 'Agenda Pública'. También es cofundador de 'El Tablero Político'.
Participación