

"La implicación de la ciudadanía en los asuntos que le afectan fortalece la democracia y la sociedad cuando hay una sociedad civil vibrante"Aunque no aparezca en la lista de los problemas evidentes en la sociedad, el desgaste progresivo de las democracias no solo es un hecho, sino un problema de primera magnitud que preocupa a algunas instituciones que apuestan por la participación ciudadana como antídoto. La reciente Declaración de Vitoria-Gasteiz (septiembre de 2025) es una más que empuja en la dirección de fortalecer la democracia fomentando la participación de la ciudadanía en asuntos públicos. Los Principios de Reikiavik para la democracia (derivados de la Declaración de Reikiavik del Consejo de Europa en mayo de 2023) resaltan también la necesidad de enfrentar la erosión de las democracias propiciando la participación de la ciudadanía en las decisiones públicas. Ante el declive de las democracias, se propone volver a lo que ya señaló Tocqueville: la implicación de la ciudadanía en los asuntos que le afectan fortalece la democracia y la sociedad cuando hay una sociedad civil vibrante.
"Se trata de que tengamos una democracia con conversaciones públicas en las que la ciudadanía tenga oportunidades de ser escuchada y participar en las decisiones"Todas estas iniciativas (y otras más institucionalizadas, como las comparecencias parlamentarias) apuntan en la dirección de lo que Robert Fishman denomina "profundización" de la democracia: más allá de cumplir con ciertos requisitos formales (libertades, elecciones regulares, competencia por el voto, etc.), se trata de que tengamos una democracia con conversaciones públicas en las que la ciudadanía tenga oportunidades de ser escuchada y participar en las decisiones, eliminando los obstáculos que le impiden hacerlo. No será por falta de ganas.
"Según los datos del CIS, la mayor parte de las personas quiere participar, pero al final no lo hace. ¿Por qué?"Son deseos de participación. El contraste con la realidad viene cuando se pregunta en la misma encuesta si en el último año se ha participado en alguna iniciativa. Solo el 22% lo ha hecho; de estas personas, más de la mitad (53%) participaron presencialmente. Es decir, la mayor parte de las personas quiere participar, pero al final no lo hace. ¿Por qué? Aunque puede que nos enfrentemos a algún tipo de sesgo de deseabilidad social en la respuesta, de ese 77% que no ha participado nunca en nada, dos tercios (67%) indican que si hubieran conocido alguna iniciativa sí que habrían participado.
"Quizá convenga reflexionar acerca del encaje de la profundización de la democracia con unas fórmulas de participación individualizadas y aisladas"Cierto, son los tiempos que corren en una sociedad que se transforma a la carrera. Sabemos desde Durkheim que cuando hay transformaciones las recetas viejas no suelen servir para situaciones nuevas, generando escenarios anómicos. Por ello, quizá, convenga reflexionar acerca del encaje de la profundización de la democracia con unas fórmulas de participación individualizadas y aisladas en un contexto en el que existe el deseo extendido de participar en la política, también, en iniciativas cara a cara.
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