Los datos del CIS muestran que en España existe un amplio deseo de participar en la vida política, pero ese impulso rara vez se traduce en iniciativas concretas. "No será por falta de ganas", plantea el catedrático de Ciencia Política Xavier Coller, que señala barreras de información, tiempo, interés y confianza. En una sociedad donde la ciudadanía percibe "a la política, a los políticos y a los partidos más como un problema que como una solución", abrir espacios de deliberación puede ser algo más que un gesto institucional.