Lunes, 17 de agosto de 2026
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Un menú completo para el próximo Consejo Europeo: Oriente Medio, Ucrania y economía

¿Está preparada Bruselas para gestionar un triple frente geopolítico y económico? El corresponsal en Bruselas Nacho Alarcón desgrana las urgencias del Consejo Europeo. Mientras el veto húngaro asfixia a Ucrania, el encarecimiento energético fruto de la guerra en Irán desgarra los planes en política ambiental. Además, la agenda de la simplificación y la competitividad no avanza pese a las recomendaciones de Draghi y Letta.

Nacho Alarcón Nacho Alarcón 16 de marzo de 2026
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Reunión del Consejo Europeo del pasado octubre, con la participación de la presidencia de Ucrania. | Unión Europea (Consejo Europeo)
Reunión del Consejo Europeo del pasado octubre, con la participación de la presidencia de Ucrania. | Unión Europea (Consejo Europeo)
Este jueves y viernes se reúne el Consejo Europeo en su encuentro ordinario de marzo, con un menú muy cargado: los jefes de Estado y de Gobierno repasarán la situación en Oriente Medio y sus implicaciones para la UE; abordarán todo lo relacionado con Ucrania, desde el bloqueo a la asistencia de 90.000 millones de euros por parte de Hungría y Eslovaquia hasta los planes de la Comisión para agilizar su adhesión; discutirán sobre la agenda de competitividad, clave de bóveda del semestre, y tratarán temas recurrentes como la migración. 

Oriente Medio, y muy especialmente la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán, es la cuestión más candente, la que más marca la agenda europea. Aunque hay importantes diferencias entre los Estados miembros en su posicionamiento respecto al conflicto, no está previsto que los líderes dediquen demasiado tiempo a debatirlo, a pesar de que sus diferencias quedarán a la vista. António Costa, presidente del Consejo Europeo, está intentando que estas reuniones sean más ejecutivas, centradas en resultados concretos, menos impredecibles y abiertas. En ese sentido, cuando hablen de Irán, los líderes se centrarán sobre todo en energía.

"Algunos Estados miembros piden medidas inmediatas, mientras que otros pedimos mantener la vista en la agenda a largo plazo y reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles"
Hay un empuje por parte de un grupo de Estados miembros, liderados por Italia, que piden medidas urgentes en el corto plazo para abaratar la energía, y otros que se plantean la cumbre en clave defensiva, tratando de proteger los elementos centrales de la transición ecológica. Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, enviará a los líderes una carta con distintas opciones que hay sobre la mesa. Y las capitales se encuentran divididas en dos bloques, según explica una fuente diplomática: "Algunos Estados miembros piden medidas inmediatas, mientras que otros pedimos mantener la vista en la agenda a largo plazo y reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles, un camino en el que hemos invertido masivamente". 


Gran parte del debate, señalan las fuentes consultadas, gira alrededor del sistema de comercio de emisiones (ETS), el mecanismo que obliga a las centrales que queman gas y, en general, a las industrias contaminantes a adquirir permisos por cada tonelada de CO2 emitida. Ese coste termina trasladándose al precio de la electricidad. Algunos Estados miembros han pedido directamente la suspensión del sistema, como es el caso del Gobierno italiano, aunque no ha logrado el respaldo suficiente. Estas capitales defienden que es la forma más rápida de abaratar la factura. Los que se oponen, entre ellos España, que ha enviado una carta junto a otros países defensores del Pacto Verde, argumentan que suspender un sistema que funciona y está en proceso de reforma enviaría una señal negativa y que el sistema ha funcionado bien a lo largo de los años. 

Ya estaba prevista una revisión del sistema ETS, pero ahora algunos socios piden acelerar los planes. "Defender el régimen no significa que sea perfecto. Pero la base es buena, y [suspenderlo] no es una solución para corregir los precios de la energía", replica la fuente comunitaria de uno de los países que se oponen a convertirlo en una prioridad a la hora de abordar las medidas a corto plazo. 

Competitividad

El otro gran pilar del Consejo Europeo será la competitividad. Europa prepara un plan de acción, que discutirá en un grupo de trabajo para la elaboración de una hoja de ruta con claros milestones para el diseño de una estrategia holística. La Unión Europea sabe que en demasiadas ocasiones su método de trabajo se parece a una caricatura de sí misma. Y que, en lo que se refiere a recuperar su competitividad, está peligrosamente cerca de cruzar esa línea.

En Bruselas se busca romper este bloqueo en tres actos. El primero fue la cumbre informal de Alden Biesen, donde los líderes hablaron de manera abierta sobre el diagnóstico. Allí se establecieron los dos siguientes pasos: la cumbre formal de marzo y el Consejo Europeo de junio, que debería servir para evaluar los avances y decidir qué hacer si el ritmo es insuficiente.

"Europa lleva analizando el problema de su competitividad desde hace años, pero hasta ahora se ha avanzado muy poco"
Este Consejo Europeo de marzo tiene una misión concreta: llegar a la
hormé, el término que para los estoicos representaba ese impulso que pone en marcha la acción tras la deliberación. Europa lleva analizando el problema de su competitividad desde hace años, pero hasta ahora se ha avanzado muy poco. De las recomendaciones de Mario Draghi y Enrico Letta se han aplicado muy pocas, la mayoría concentradas en la simplificación. Casi todo el mundo sabe lo que hay que hacer. La receta está clara. Lo que falla es que nunca se llega a la hormé, al impulso definitivo. 

En este debate hay una nueva dinámica: las seis grandes economías europeas —Alemania, Francia, Italia, España, Países Bajos y Polonia— están coordinándose para hacer de liebre frente al resto de Estados miembros. La teoría es que si estas capitales, que tienen puntos de vista muy diferentes sobre los grandes debates económicos, son capaces de ponerse de acuerdo, el resto de piezas se moverán con más facilidad. El miércoles pasado, los ministros de Finanzas de estos países, un grupo informal conocido como E6, enviaron una carta con propuestas concretas sobre la Unión del Ahorro y las Inversiones, incluyendo la supervisión centralizada de grandes entidades financieras o el impulso a las titulizaciones. 

La novedad es que, según se acordó en Alden Biesen, si la cumbre de junio certifica la falta de avances, la Comisión respaldaría que estos seis países avancen con una cooperación reforzada, lo que abriría una vía de salida a la parálisis en mercados de capitales. En su carta de la semana pasada, el E6 es muy claro, y reafirman esa fecha clave: quieren avances respecto al supervisor centralizado para "antes de verano de 2026". 

Ucrania

El último gran punto tiene que ver con Ucrania y con la crisis provocada por la interrupción del flujo de petróleo por el oleoducto Druzhba, que según Kiev fue dañado por ataques con drones rusos. Como respuesta, Hungría y Eslovaquia han bloqueado el préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania acordado en diciembre, de los cuales 60.000 millones están destinados a asistencia financiera. Kiev necesita los primeros desembolsos en abril, pero el bloqueo persiste y la tensión entre las tres capitales va en aumento.

"El presidente del Consejo Europeo le recordaba al primer ministro húngaro que un líder no puede desdecirse de un acuerdo alcanzado en el Consejo Europeo, donde en diciembre se había acordado el préstamo a Ucrania"
Costa y Orbán mantuvieron un intercambio tenso por carta, en el que el presidente del Consejo Europeo le recordaba al primer ministro húngaro que un líder no puede desdecirse de un acuerdo alcanzado en el Consejo Europeo, donde en diciembre se había acordado el préstamo a Ucrania. La Comisión ha intentado limar las diferencias entre Ucrania y Hungría, pero sin éxito hasta el momento.


Además, las conclusiones no respaldan el plan de la Comisión para una adhesión acelerada de Ucrania, impulsada por Von der Leyen y la comisaria Kos, y que ya había chocado con la oposición de los representantes permanentes en una reunión reciente con el jefe de gabinete de la presidenta. Los últimos borradores mantienen el lenguaje habitual sobre el acceso al club: la adhesión se obtiene por méritos.
Nacho Alarcón
Nacho Alarcón
Corresponsal en Bruselas y experto en política europea
Corresponsal en Bruselas de 'El Confidencial' y autor de la 'newsletter' de asuntos europeos Nexo Europa. Premio de periodismo europeo Salvador de Mariaga 2024.
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