

"La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha apelado a la desescalada y a la estabilidad regional, al tiempo que reiteraba el derecho de Israel a defenderse"La reacción de las instituciones comunitarias ha sido reveladora. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha apelado a la desescalada y a la estabilidad regional, al tiempo que reiteraba el derecho de Israel a defenderse. Esta fórmula, que en otros contextos podía interpretarse como equilibrio diplomático, adquiere aquí otro significado. Evita pronunciarse con claridad sobre la legalidad de la acción y desplaza el eje del debate hacia la seguridad entendida en términos estratégicos. La alta representante, Kaja Kallas, ha insistido en la necesidad de evitar una conflagración regional que afecte directamente al marco europeo. Sin embargo, tampoco desde el Servicio Europeo de Acción Exterior se ha articulado una iniciativa autónoma que reivindique el papel de Naciones Unidas o que cuestione abiertamente la ruptura del marco jurídico internacional. El silencio sobre la ilegalidad no es neutral, sino que contribuye a normalizarla.
"Estamos ante una Europa que parece haber asumido que su lugar es acompañar decisiones tomadas en Washington, incluso cuando suponen una quiebra del derecho internacional"El comunicado conjunto del E3 (Alemania, Francia y Reino Unido) confirma esta deriva. Los tres países que impulsaron el acuerdo nuclear con Irán y que reivindicaron durante años la autonomía estratégica europea se alinean ahora con la posición estadounidense. No estamos ante una Europa desorientada o fragmentada. Estamos ante una Europa que parece haber asumido que su lugar es acompañar decisiones tomadas en Washington, incluso cuando suponen una quiebra del derecho internacional. Se ha pasado del vasallaje retórico y del apaciguamiento prudente a un paso más profundo, el sostenimiento político de una intervención que erosiona el régimen multilateral liberal.
"La implicación de Francia y el Reino Unido, con presencia militar en la zona, sitúa a todos los europeos al borde de una guerra"Tampoco puede obviarse la dimensión económica. En una región estratégica para el suministro energético, los intereses de compañías como TotalEnergies o BP están en juego, al igual que la proyección internacional de la industria militar europea con sistemas como el Rafale. Cuando la defensa de estos intereses se superpone a la defensa del derecho internacional, la UE se aleja de su relato fundacional. La priorización de la seguridad energética o de la competitividad industrial puede ser comprensible desde una lógica realista. Lo problemático es que esa lógica sustituya completamente a la norma.

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